La pluralidad de Izquierda Unida como oportunidad
En Izquierda Unida hay un eterno debate de fuerzas internas entre los que entienden la coalición como un proyecto superador de las formaciones políticas que lo componen y aquellos que lo ven como un proyecto que debe girar alrededor de su formación política. El papel del Partido Comunista en Izquierda Unida siempre ha sido controvertido. Es el partido más grande de Izquierda Unida desde que se fundó, muchos dirigentes de Izquierda Unida son dirigentes del Partido Comunista y muchas sedes, charlas y actividades de la coalición están organizadas también por el PCE. Por ello muchos ven al Partido Comunista como un partido peligroso en Izquierda Unida, un partido que quiere convertir a Izquierda Unida en su sucursal y eso es algo que espanta a bastante gente en un país donde ideológicamente marca tanto el anticomunismo. Otros, sin embargo, como reacción a ese anticomunismo, se aferran a la defensa de su ideología y acaban convirtiéndose en talibanes del comunismo, no sabiendo ver más allá de su partido y creyendo que la izquierda debe girar en torno al PCE.
Uno de los éxitos de Izquierda Unida en su fundación fue unificar a varios partidos políticos que representaban sectores heterogéneos de la sociedad en un programa común, ahí estaban los eurcomunistas, los marxistas-leninistas, federalistas, republicanos, ecologistas y socialdemócratas. Eso se ha ido desvaneciendo con el tiempo, Izquierda Unida sufrió divisiones internas y los salvajes ataques mediáticos de los aparatos de propaganda del PSOE, y ese aspecto plural de Izquierda Unida dio paso a un caos donde es difícil distinguir partidos y se empieza a hablar de familias.
La crisis supone una oportunidad para Izquierda Unida, para reformularse y ser una coalición fundamental para vertebrar la lucha política contra las burradas que se vienen haciendo. El Partido Socialista ha quedado completamente desacreditado ante la izquierda y esa izquierda huérfana del PSOE necesitará buscar una herramienta para su lucha política, ahí debe entrar Izquierda Unida. En los últimos años el coordinador general, Cayo Lara, ha hecho trabajos titánicos de cara a unificar Izquierda Unida y sumar fuerzas. Fruto de esa exitosa tarea son los buenos resultados de Izquierda Unida y la recuperación de ese aspecto plural del grupo izquierdista. En el Congreso de los Diputados podemos ver a representantes del comunismo, el ecologismo, el regionalismo aragonesista, la socialdemocracia y del neokeynesianismo. Yo creo que ese es un elemento positivo que puede enriquecer la imagen de la izquierda si se gestiona con inteligencia.
Por supuesto, quedan vacíos dentro de Izquierda Unida y problemas pendientes. Para empezar, hubo un documento de Julio Anguita sobre la refundación de Izquierda Unida que parece haber quedado olvidado, también quedan casos sangrantes como el del Partido Comunista en Salamanca (en las municipales hubo dos candidaturas, una de Izquierda Unida y otra de La Izquierda de Salamanca que era del PCE) y otros similares. Izquierda Unida debe arreglar esos problemas pendientes, con eficacia e inteligencia, pero sobre todo con eficacia. Es necesario clarificar el mensaje y para ello no vale únicamente con tener buena oratoria en el Congreso de los Diputados o sabiendo crear buenos titulares, hace falta tener una praxis política desde el partido que sume credibilidad al proyecto. No traeré al post otros casos lamentables que han sucedido en los últimos días en Izquierda Unida. Ellos saben mejor que nadie cuáles son sus problemas y la gravedad de los mismos si no los afrontan.
El problema de Izquierda Unida no es el Partido Comunista como tampoco es la falta de comunistas. El problema de Izquierda Unida viene cuando se falta a lo firmado, cuando se aleja del programa. Los problemas de Izquierda Unida llegaron cuando Gaspar Llamazares votaba en el Congreso de los Diputados con Zapatero aquello que Izquierda Unida rechazaba, llegaron cuando Madrazo reventó Ezker Batua con el federalismo de libre adhesión, llegan cuando Izquierda Unida en Extremadura vota unos presupuestos con el PP que se alejan de los objetivos políticos de Izquierda Unida. Esos son sus problemas, lo digo sin maltad, la ortodoxia litúrgica de la ideología no son responsables de nada de eso.
Comunistas, marxistas-leninistas, socialdemócratas, ecologistas, demócratas, feministas, cristianos de base, federalistas y republicanos pueden coincidir en un programa común, el programa de Izquierda Unida, un programa que gire alrededor de la reforma política para tener democracia y la salida social a la crisis para no hacer sacrificios humanos de los que nos avergoncemos dentro de unos años. Sería un pecado político que una coalición con un programa político común no fuera capaz de ponerse de acuerdo por culpa de problemas en base a las diferencias ideológicas.
Justicia


migueltesorillo dijo
Una vez Felipe Gonzalez dijo, que la ideologia no es más que un papel con el que envolver un bocadillo. Bueno no estoy seguro de si lo dijo él o se lo dijeron sus hermanos europeos. ¿Izquierda Unida peca de eso?
7 Febrero 2012 | 06:27 PM