Publicidad:
Terra
La Coctelera

Justicia

3 Febrero 2012

A un año de la Revolución en Egipto

Siempre que se habla de la Primavera Árabe se habla de ello como algo inesperado, algo que nadie podía imaginar y que tenía un carácter repentino. No es cierto que no se podía esperar. El caso de Egipto clamaba al cielo y era cuestión de tiempo que las víctimas del inepto Mubarak se organizaran para romper con la dictadura e iniciar un nuevo periodo político. En un país donde se habían aplicado políticas absolutamente neoliberales, arrojando a un 40% de la población a la pobreza y frustrando el futuro de más de la mitad de los jóvenes, no cabía otra salida que la revolución.

El día 25 de Enero una multitud de manifestantes, donde destacó la presencia de jóvenes y de mujeres, pusieron en jaque al "jeque" Mubarak. Fue una revolución en la que clases medias y los obreros juntaron sus fuerzas, en la que internet sirvió de aglutinante para sumar y para organizarse. El régimen de Mubarak no podía enfrentarse a lo que tenía delante, no conocía sus medios ni su manera de organizarse, no tenían el poder de la lealtad, el honor y la libertad de su parte. Era cuestión de tiempo que dimitiera, como hizo el 11 de Febrero, y dejará el país.

Desde su dimisión el ejército rige el destino del país, intentando realizar una transición ordenada para que no cambie de manera muy radical los equilibrios de poder existentes. Es decir, para que no haya un periodo de libertad constituyente. Sus métodos son la represión, la prohibición de manifestaciones y también de huelgas. 12000 represaliados políticos en lo que llevamos de "transición democrática". Los Hermanos Musulmanes son los grandes socios del ejército en este aspecto, pues saben bien que una transición controlada es lo que más les beneficia y puede llevarles de la ilegalidad (donde estaban con Mubarak) al poder. También los salafistas, con las agresiones completamente injustificadas a los cristianos, han aportado a desvertebrar la revolución y dividir las fuerzas.

Los Hermanos Musulmanes se frotan las manos. Son la única fuerza con arraigo social que no está desprestigiada por el periodo de Mubarak. Se trata de una fuerza política que combina una ideología neoliberal con unos valores reaccionarios en cuanto a la familia y al papel social de la mujer, tomando como inspiración la religión musulmana. Pese a ello, hay un bloque social considerable que está impregnado por las ideas de igualdad, justicia social y libertad de la revolución, es cuestión de tiempo que estos bloques se materialicen en proyectos políticos que tengan bastante que decir en el futuro de Egipto.

En Egipto la lucha revolucionaria por la democracia no ha terminado, ha cambiado de fase. Se pasa de la dictadura a una oligarquía de partidos, el ejército es ahora el enemigo del pueblo. La lucha estará entre los que consideran que ya viven en democracia y los que son conscientes de que la transición a la democracia en Egipto está inacabada, que no hay libertad política. El pueblo tiene confianza y ahora es consciente de su capacidad transformadora. La mujer, que ve esta revolución como una oportunidad para ganar derechos, estará dispuesta a seguir luchando por conquistarlos. En Egipto habrá en estos años una tensión entre revolución y contrarrevolución.

Justicia

servido por justicia sin comentarios compártelo

sin comentarios · Escribe aquí tu comentario

Escribe tu comentario


Fotos

justicia todavía no ha subido ninguna foto.

¡Anímale a hacerlo!

Mis tags

Buscar

suscríbete

Selecciona el agregador que utilices para suscribirte a este blog (también puedes obtener la URL de los feeds):

¿Qué es esto?

Crea tu blog gratis en La Coctelera