Rajoy en Europa
He estado viendo a Rajoy estrenándose en Europa y he podido apreciar dos cosas que ya venía pensando de atrás. Lo primero es que Rajoy parece más mediocre desde que ganó las elecciones, siempre sonriente, andando con los pies para afuera como si fuera un pato y dibujándose como un futuro quiere y no puede en Europa. La segunda, que ante la fortaleza que le quieren pintar en España, Rajoy será en Europa un pagafantas de Merkel. Todo parece indicar que el perfil huidizo que le caracterizó como líder de la oposición y ahora como presidente del gobierno, será también el perfil que marcará su política en Europa. Que Dios nos coja confesados. Al principio pensaba que era una simple estrategia electoral, ahora empiezo a pensar que es pura incompetencia política.
Me preocupa mucho el papel de España en Europa. La política española en Europa es una cosa difícil de arreglar. En este aspecto la política de Zapatero, como en otras muchas cosas, ha sido un desastre. El anterior gobierno decía que éramos un país de champions, que estábamos entre las ocho primeras potencias, que teníamos un sistema financiero de los mejores y que seríamos de los últimos en entrar en la crisis para ser los primeros en salir. Rajoy tendrá que ir a Europa a dar la cara, cosa que parece difícil que haga porque no la da aquí.
Tiene razón la señora Carmen Chacón cuando pide a Rajoy que dé la cara en España antes de agacharla ante Ángela Merkel. Es vergonzoso que Rajoy se resista a comparecer ante la prensa, mostrando una falta tremenda de respeto a sus electores (es curioso, en España los partidos suelen faltar más al respeto de la gente que les vota que a los que no les votan) a los que ha engañado en tiempo record. Pero debe saber la señora Carmen Chacón que si bien Rajoy tiene que agachar la cabeza ante Merkel es porque el panorama que le ha dejado del PSOE le ha marcado la senda para que la siga. Las mismas palabras que Chacón dice de Rajoy, no exentas de cierta demagogia, las hemos visto todas pronunciadas y dichas sobre Zapatero. Probablemente, aunque en parte sea verdad, lo mismo Chacón debería callarse.
Para hacernos una idea, sin la contaminación de la ideología de los partidos y de los medios de comunicación, de lo que sería lo mejor para España en esta cumbre: España tiene que ir a conseguir mejores condiciones para poder hacer las reformas que tiene que hacer, el déficit es más del que nos habían dicho (hay quien dice que anda más cerca del 9% que del 8%), por lo tanto necesita unas condiciones más flexibles para poder poner en marcha medidas para impulsar la economía (activar el consumo y así crear empleo). Si España no consigue reunir a un grupo considerable de países europeos para lograr convencer a Alemania de que se abra el grifo de liquidez para tener una reserva con la que poder hacer frente los ataques de los especuladores financieros, diga lo que diga el gobierno (que ya anda propagando que Rajoy es el mejor presidente de Europa e Iberoamérica), estaremos ante un rotundo fracaso para España.
¿Y si no se resuelve nada? Pues seguiremos en la senda de destrucción de Europa en la que estamos metidos. Porque lo grave no es que el Euro se ponga en cuestión, eso se esperaba todo el mundo que pasara tarde o temprano, lo malo es que nos estamos cargando los conceptos fundamentales de nuestra unión, la que nos hizo salir de la espiral caótica que vivimos en la primera mitad del Siglo XX y sin la cual no tendremos nada que decir, no pintaremos absolutamente nada, en los años venideros y en el orden que se presente una vez hayamos superado la crisis.
Justicia
