Sobre Hungría
En estos días se está hablando de Hungría y del gobierno de Orbán. Se dice que en Hungría se va a anular la democracia, cuando en realidad habría que ver que democracia hay en Hungría. En los países de Europa del Este el comunismo no supuso la democracia y la transición al capitalismo fue un proceso por el cual los mandatarios comunistas se repartieron el Estado al hacer las privatizaciones. Del 2006 al 2010 gobernaron los socialdemócratas aplicando las políticas del Fondo Monetario Internacional y dejaron al país arruinado, mintiendo a la ciudadanía sobre las cuentas públicas. Fruto de ello ganó las elecciones el partido de extrema derecha y el presidente es el famoso Orbán. Hungría está actualmente ante la inmovilidad y la decepción de una izquierda con pocos horizontes de esperanza y una derecha muy radicalizada, nacionalista y euroescéptica (tal y como se demostró en la multitudinaria manifestación hace unas dos semanas en contra de la UE).
Yo no pongo en duda que la nueva Constitución de Hungría es una regresión democrática, sobre todo porque busca controlar el poder judicial, pero leyendo la prensa habitual me da la sensación de que en esta Europa de regresiones democráticas la gente ni sabe lo que es la democracia. En su absoluta ignorancia la Comisión Europea tiene los santos miembros de decir que en Hungría no hay democracia porque han tenido la osadía de atentar contra la independencia del Banco Central.
Es decir, la Unión Europea cuyo proceso de formación no tiene nada que ver en absoluto con la democracia (ahí está el ejemplo de la aprobación de Maastricht y de la manera en que coló la mal llamada Constitución Europea en forma de Tratado de Lisboa) dice que el gobierno de Orban en Hungría es antidemocrático porque no deja independencia a una de las instituciones más antidemocráticas, que la UE pretende convertir en fundamental para que exista democracia. Es un chiste, pero es la realidad. Ahora nos damos cuenta de que es democrático que una institución financiera sea independiente para que así no tenga la presión de unos políticos que al necesitar una legitimidad democrática puede hacer que ese Banco Central se ajuste a lo que la ciudadanía demanda. Las raíces del Banco Centra como institución independiente están en el fascismo ideológico, que ve la democracia como una debilidad. En estos momentos la independencia del Banco Central está siendo muy eficaz para salvaguardar a la política monetaria de la voluntad popular. La democracia para Europa es quitar competencia a los poderes públicos para otorgársela a los tecnócratas, no es de extrañar en ese caso que haya dos gobiernos que no han pasado por las urnas y la Unión Europea no solo no le parezca mal sino que encima lo promueve.
La Unión Europea, que está obligando a aplicar políticas económicas muy duras con la ciudadanía de determinados países, tiene las narices de hablar de democracia. Tiene las narices de hablar de democracia cuando están imponiendo presidentes tecnócratas en aquellas naciones que no quieren aplicar las políticas que receta el FMI. La señora Merkel dirige todos los países de Europa y les dice lo que tienen que hacer, España es un gran ejemplo, sin embargo el hecho de que Hungría quiera controlar el Banco Central es una ofensa para la democracia. Que la Unión Europea quiera convertir la independencia del Banco Central en un criterio para considerar democrática una nación es la última estupidez, sobre todo a cuenta de la poca credibilidad que tiene en este plano ahora mismo.
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