¡¿Qué pasa con el deficit?!
El espectáculo que el gobierno del Partido Popular está dando con el tema de cumplir el objetivo de déficit para 2012 del 4,4% es lamentable. Lo están utilizando continuamente para asustar a la sociedad y colar unas reformas que son una locura, una barbaridad, algo que si se hubiese propuesto hace diez años nos habría parecido un disparate. Después de aplicar la tijera y después de pedir sacrificios para poder cumplir ese objetivo, dicen que no se puede cumplir. El gobierno, desde sus entrañas, sabe que ese objetivo es imposible de cumplir y que España no va a encontrar su solución con un simple mejor gestor, necesita más cosas. Todo eso lo dijimos bastantes que no votamos en estas elecciones al PP (tampoco al PSOE) y tuvimos que aguantar las broncas, los sermones y las monsergas de aquellos que fueron tan ingenuos de pensar que lo que no cambió nada en Portugal ni en Grecia, lo iban a cambiar en España. El cambio de gobierno no sirve para nada, simplemente para no saber gestionar un camino a un objetivo incumplible partiendo de un déficit que el Partido Popular sabía de sobra como estaba.
El gobierno dice ahora, por boca de su Ministro de Hacienda, que la Comisión Europea está pensando rebajar el objetivo de déficit de España. Lo dice como si fuera un triunfo y lo dice después de aplicar los recortes para cumplir un objetivo que ahora ya no es el nuestro. ¡Menudo chiste, menuda tomadura de pelo! Y encima teniendo que aguantar durante muchísimo tiempo a la gente que se reía de la idea de pedir a Europa una rebaja de déficit o una prórroga para cumplir el objetivo impuesto. Esa es la política española, la política donde todo es falso y nada se ajusta a la realidad.
Rajoy, después de lucir sonriente y andando como un pato con la Merkel, dice que él en ningún momento ha planteado el problema de déficit. Y lo dice en boca de un debate importantísimo en Europa donde precisamente se hablará de la capacidad de España para cumplir con ese objetivo de déficit, será que lo habrá planteado el presidente de Chipre que es muy solidario con España. Otra farsa, más mentiras de este gobierno lamentable.
Sobre el informe del Fondo Monetario Internacional solamente se dicen estupideces. El que dice que es Ministro de Economía dice como si nada que el informe del FMI exagera y que no es de fiar, lo dice un Ministro de Economía que entra en contradicción con el Ministro de Hacienda. Pero como lo que dice De Guidos puede parecer serio, ahí está Rajoy para hacer el ridículo y en tiempo record dice una cosa y la contraria. Dice el presidente que el documento del FMI es discutible para después decir que la capacidad de España para cumplir el objetivo de déficit es indiscutible, ¡Eso no es posible! Si es indiscutible la capacidad de España para cumplir el objetivo de déficit, en ese caso es indiscutible que el informe del FMI es falso. Demasiado cobarde Rajoy, nunca dice nada de manera definida porque tiene miedo a mostrarse tal como es (como gobernante).
En un momento en el que hay cierta incertidumbre, en el que van a llegar unos datos de paro que pueden situarse en cinco millones y medio de parados, con unos trabajadores que están sufriendo unos costes sociales de la crisis tremendos y que ya comienzan a tener su plasmación en la calle (ayer mismo hubo manifestaciones masivas contra los recortes en la Comunidad Valenciana), el gobierno se muestra confuso con un Ministro de Hacienda que dice una cosa, un Ministro de Economía que dice otra, un presidente que no dice nada y una vicepresidenta que no hace nada más que comerse marrones.
Este gobierno no cambia nada, es exactamente igual que el anterior. Tienen los mismos errores, las mismas mentiras calculadas, la misma opacidad, la misma falta de dialogo con la sociedad y con otras fuerzas políticas. Es insultante, por no decir escandaloso, que el gobierno se mantenga tan confuso y tan descoordinado, tan asustadizo y tan blando, en un momento en el que lo tienen todo fácil para aplicar las reformas que quieran, sin oposición (porque el PSOE está destrozado y a los minoritarios ya se ha encargado el PP de hacerles a un lado). Mariano Rajoy aparece en todas sus imágenes sonriente e incluso tiene cierta carita de broma cuando se le plantean dudas sobre su gestión, sepa Rajoy que el panorama que se va pintando no es precisamente para reírse y que no está la cosa para celebrar victorias electorales (o judiciales) del PP sino que para hacer reformas políticas que calme a una sociedad que tiene a los políticos como uno de sus principales problemas.
Justicia

