El caso del juez Garzón
Tengo que admitir que no soy un fan del juez Garzón. Para mí es un juez estrella, un modelo de juez que está llegando a su ocaso, que daba en todo momento saltos de la judicatura a la política. Es de apreciar su papel en la búsqueda de una justicia universal, persiguiendo los crímenes de la dictadura de Pinochet y queriendo también juzgar los crímenes del franquismo en España. No soy fan de Garzón, ni mucho menos, pero tampoco soy de los que ahora se rasgan las vestiduras con él (muchos de los cuales le auparon cuando estuvo sacando la mierda del Partido Socialista tras su desencanto con Felipe González).
Cuando un juez se mete continuamente en política al final puede acabar quemándose y puede acabar creando un ambiente hostil hacia él muy heterogéneo. Eso es lo que ha conseguido Garzón con sus extravagantes comportamientos. Lo que están haciendo con el juez es todo un linchamiento, en ese sentido tienen razón los que le apoyan (que le apoyan unas veces sí, otras veces no, de manera un tanto oportunista). También me hace gracia y parece mentira que un juez que ha tocado las narices al PSOE, al PP, a la izquierda abertzale y a la dictadura de Pinochet, sea derrotado por un dictador muerto al que mucha gente (por motivos que desconozco) le guarda un respeto que es apabullante.
Durante la transición hubo muchas cosas que se hicieron mal y una de ellas fue que jamás se explicitó que la dictadura fuera intrínsecamente perversa, simplemente se abrieron las instituciones para que los partidos de la oposición se pudiesen meter. En ningún momento se renunció del franquismo y menos aún se planteó juzgar los crímenes de la dictadura, al derecha y el centro-derecha de aquel momento fueron cómplices (Suarez, Fraga etc no dejan de ser elementos aperturistas del franquismo) mientras que los partidos de izquierda aparcaron esas reivindicaciones en favor de una reconciliación de españoles que pudiese crear una base a la reconciliación de la nación.
Aun quedan residuos del franquismo en este país y queda gente que cree que en el fondo un proyecto como el de Franco, que contaba con el exterminio de una parte considerable de la población, tenía algún tipo de justificación en su momento. No son capaces de concebir algo tan sencillo como que un gobernante, sean cuales sean sus motivaciones sentimentales o ideológicas, no puede ir a casa de un ciudadanos, sacarlo de ahí sin dar explicaciones a la familia y no traerlo de vuelta a casa.
La confluencia ha sido perfecta, por un lado está el interés del Partido Popular para quitarse de en medio al hombre que empezó a investigar el Caso Gürtel, los franquistas (refugiados en Manos Limpias y una parte importante del Partido Popular) consiguen impedir y retrasar la condena moral y humanitaria del franquismo (digo retrasar porque esa condena firme, tarde o temprano, tendrá que llegar incluso por parte de la derecha) y otra parte importante de colegas del juez consiguen arreglar sus litigios con un hombre que siempre ha sido sumamente personalista y que se ha metido en mil laberintos él solito, de este no sé si saldrá.
Lo que vivimos no es una democracia sino que es una oligarquía post-franquista. Los partidos que se dicen de la izquierda y que ahora se rasgan las vestiduras por el juicio a Garzón son los que hicieron el pacto de la transición con los franquistas y dejaron este tipo de cosas a un lado. Durante 30 años el Partido Socialista ha estado únicamente a apoltronarse en el poder y participar de él, en ningún momento ha retomado el compromiso democrático (simplemente tiene un compromiso con las actuales instituciones del Estado, a las que mantiene fosilizadas) y algo parecido se puede decir, aunque no tan radicalmente, de Izquierda Unida.
Ahora se habla de memoria y me parece bien, pero no se trata solo de hablar de Franco como algo del pasado que tenemos que solucionar. Mirar a Franco no es mirar solo al pasado sino que también es mirar al presente. Tenemos aun hoy una serie de instituciones cuyo cuestionamiento democrático cabe hacerse y que provienen de la dictadura. Estoy hablando, sin ir más lejos, de la propia monarquía o de la impunidad política de aquellos que cometieron delitos muy gordos contra lo más esencial de la dignidad humana. No es solo que sean impunes sino que además son admirados como padres de la patria, una patria usurpada por una dictadura de partidos, ante la estupefacción de Europa que no comprende cómo podemos tener a una figura como Manuel Fraga como si fuera un Vaclav Havel español.
Justicia




ruedademolino dijo
Me parece que nuestras discrepancias son algo ya tan habitual, que los dos lo tenemos asumido. Pero confieso que este es el primer artículo de todos los que ha publicado, que de no estar firmado por Ud, yo nunca podría creer que lo había escrito. Tanto es así, que no voy a "desmenuzarlo", me limitaré a subrayarle algunas cuestiones que debería saber, mejor dicho, que debería tenerlas tan claras como las tengo yo:
Pirmero: "quieren quitarse de enmedio al Juez que investigó el Caso Gürtel"
No es verdad en absoluto. El Tribunal Supremo, es decir, el máximo órgano de la Judicatura juzga a Garzón, única y exclusívamente por haber ordenado grabar las conversaciones privadas de los encarcelados con sus abogados, vulnerando - a sabiendas - el derecho básico a Legítima Defensa. Ni Gürtel ni nada de nada. Es más, las "sospechas de un Juez" en el sentido de que podrían estar evadiendo capitales, en ningún caso, de ninguna forma, concede a dicho Juez la potestad de grabar las conversaciones de un acusado con su abogado en la cárcel. Esto es provaricación pura y dura. ünicamente por eso se le juzga, no por el Gürtel.
Segundo: "Juzgar los crímenes del franquismo" Falso. No es verdad. Es de dominio público y demostrado que el Consejo General del Poder Judicial envió una Comunicasción/orden a Garzón conminandole a dejkar esa investigación para la que, en ningún caso era de su competencia. Garzón, en su infinita soberbia, se pasó por el forro la orden del CGPJ y siguió investigando. SE LE JUZGARÁ POR ÉSO, por desobediencia y abuso en sus funciones como Juez. En ningún miomento se le juzgará "por investigar crímenes ni del franquismo ni de nadie".
Tercero: La "calidad y fiabilidad" de Garzón como Juez, queda clarísimamente demostrada cuando le presentaron una demanda para juzgar los crímenes de Santiago Carrillo en Paracuellos del Jarama... y Garzón la rechazó de plano con el correcto argumento de que, durante la Transicion, "Se había declarado una Amnistía General". Años después de negar dicha demanda, se olvida por completo de su propia argumentación, y para juzgar al franquismo ¿ya no le vale aquella Amnistía General?
Cuarto: He sabido por declaraciones de un Juez, (jubilado), que ha estado 20 años en el CGPJ, que, como mínimo, el 51% de los acusados por las instrucciones de Garzón fueron declarados inocentes por los Tribunales. Todo ello sin olvidar lo muy alegremente que este Juez se guardaba en el cajón del olvido casos como el del Faisan, por ejemplo, y muchos otros.
´Nunca, jamás en toda la Historia Judicial de España, ha existido un Juez que obtenga tanta "comprensión" por parte del PGPJ como ha tenido, y tiene Garzón ni remotamente se le ha permitido jamás a ningún Juez lo que se le ha permitido hacer a Garzón" Y no son palabras mías. Son palabras de un miembro jubilado después de 20 años en el CGPJ.
20 Enero 2012 | 10:21 AM