Sobre las medidas urgentes de ordenación económica y social
Voy a comentar de manera rápida el Real Decreto Ley de medidas urgentes de ordenación económica y social, acordado el día 30 de Diciembre del pasado año por el primer Consejo de Ministros del gobierno de Mariano Rajoy. Debo decir que mi evaluación es negativa por dos sentidos. Me parecen unas medidas malas que no cuentan, de momento, con el apoyo de nadie más que el Partido Popular y CiU (por lo cual, el PP no es el gobierno de todos los españoles y abusa de su mayoría parlamentaria para gobernar sin contar con el resto) y son unas medidas que rompen la promesa del PP de no subir impuestos (aunque estaba cantado que los iban a tener que subir).
Una de las medidas es la subida del IRPF, que dentro de lo que se estuvo hablando estos días no está ni tan mal. No es una buena medida, porque no es verdad que haga pagar a las rentas más altas (que están en el Impuesto de Sociedades), pero desde luego es un impuesto más progresivo que el IVA. El Impuesto de Sociedades se queda como estaba, por cierto, con lo cual no se tocan esas rentas más altas. Hay también un incremento del IBI para los inmuebles más valorizados y un recorte en el gasto público.
Los aumentos tributarios pueden ser una pifia colosal, porque seguramente afectara al consumo y por lo tanto a la productividad, descenderá el empleo. Son medidas recesivas en tiempos de crisis, que traen más crisis y más paro. Además, las estimaciones de recaudación se suelen hacer por encima de la recaudación real que al final se obtiene, con lo cual muchas veces el resultado es decepcionante como poco.
El recorte en el gasto público supone un error garrafal, no solo porque se lleve por delante una televisión pública de calidad (que por otra parte se venía comentando de atrás que era insostenible) sino que porque castiga la Investigación más Desarrollo e Innovación, que demasiado caro nos ha salido ya el no invertir en ello.
El salario de los funcionarios se queda como está, es decir, congelado. Con lo cual, los funcionarios pierden poder adquisitivo a causa del incremento de los precios. Además aumentan la jornada laboral de los funcionarios para ahorrarse el dinero de los interinos, que tampoco será demasiado lo que se ahorran. A esto hay que sumarle el congelamiento del Salario Mínimo Interprofesional, posiblemente la más desacertadas de las medidas de este gobierno, que castiga a un salario que demasiado bajo es ya (tan solo por encima, de la UE, del SMI en Portugal y por debajo del de Grecia) y que en tal caso debería ser subido a 1.000 euros netos al mes (la media de los 6 países que tienen este salario más alto en Europa).
Se descongelan las pensiones que el gobierno socialista congeló, teniendo un incremento de un 1% que no es demasiado pero es más de lo que había antes y se prorrogan las ayudas de 400 Euros a los parados, lo que me parece bien, como también me parece acertado reformar la ley de financiación de partidos políticos (aunque creo que se quedan muy lejos de lo que debería ser). Se reducen las ayudas al desarrollo de otros países, con lo cual nos alejaremos más si cabe del compromiso del 0,7% del PIB a la ayuda al desarrollo (creo que a lo más que hemos llegado era al 0,3%).
Se aplaza la incorporación de nuevos beneficiarios de la Ley de Independencia, lo que crea la impresión de que el PP está dispuesto a cortar la cuarta pata del Estado de Bienestar (cuya aplicación siempre dificultó en las autonomías que gobernaba), se aplaza también la ampliación del permiso de paternidad y se quita la renta por emancipación, con lo cual dificultan el alquiler de vivienda por parte de los jóvenes. Se recupera la desgravación del IRPF por adquisición de vivienda y se establecerá el IVA reducido al 4% para la adquisición de primera vivienda, con lo cual se intenta regresar a la política de la burbuja inmobiliaria para superar la crisis generada por culpa de la burbuja inmobiliaria.
Estas medidas afectan a todos, por supuesto, pero afectan sobre todo a las clases medias y a las clases bajas, a los trabajadores y a la pequeña burguesía que haya en España. Son medidas erróneas que harán que la recesión de 2011 se acentúe en 2012. No se ha creado ningún impuesto nuevo para recaudar dinero de las grandes fortunas, tampoco se ha formulado ningún tipo de gravamen para que los bancos que fueron rescatados con dinero público devuelvan ahora el favor de la misma manera que tampoco se mete mano en las SICAVs. Muy desacertadas las primeras medidas del gobierno de Rajoy, que sigue la senda de su "amigo" Zapatero.
Justicia
