La teoría económica de Keynes
En el anterior post hablé de la Conferencia de Bretton Woods, en esa conferencia tuvo una gran importancia el economista John Maynard Keynes. Este economista es muy importante y muchos lectores habrán oído hablar de él en debates económicos de los que ahora tanto frecuentan en la televisión. Keynes lo que hizo fue reformar el capitalismo para que el mismo no fuera superado, no lo refundó (como diría el ignorante de Sarkozy) pero si le dio un enfoque totalmente nuevo, en lugar de fundamentar el sistema capitalista en la producción decidió fundamentarlo en la demanda, en las necesidades objetivas de la población.
Keynes entendía que el trabajador no es solo una persona que produce, que echa unas horas para hacer los bienes y o prestar los servicios, sino que es un consumidor de esos productos o de esos servicios. Es decir, el trabajador consume, al consumir las empresas gana y al ganar esas empresas pueden contratar más trabajadores para así poder producir más y atender a una demanda creciente. Entendía algo que el capitalismo clásico no entiende, que el pleno empleo con derechos es posible. Eso decirlo hoy, cuando hay economistas que hablan de crear un nuevo indicador económico llamado Población Necesaria, pensando en un paro estructural que en España podría ser del 15%, es casi como decir que Dios no existe en plena Edad Media.
Pero más revolucionarias aún resultan muchas de las tesis de Keynes hoy día. Por ejemplo, Keynes defendía que el Estado debía hacerse cargo de la macroeconomía mientras que el sector privado debía hacerse con las riendas de la microeconomía. Esto lo estuve discutiendo con un amigo mío bastante neoliberal que me pretendía convencer de que Keynes no decía eso, se acaloró conmigo y no lo quiso discutir más. Pero Keynes defendía la intervención del Estado y defendía las competencias del Estado en la macroeconomía.
Así se crea y se fundamental, como respuesta a la Gran Depresión del 29, el Estado de Bienestar. Un Estado que interviene y planifica, que marca la senda de la economía para que el sector privado lo desarrolle. Un Estado que se financia a través de unos impuestos progresivos que grava a los que más dinero tiene, para redistribuir el dinero mediante ese sistema fiscal progresivo para así poder sostener los servicios básicos (escuelas, hospitales etc). Además la prestación de estos servicios básicos también crea empleo.
Keynes, con sus ideas económicas, dio una alternativa clara que muy posiblemente salvó la vida de las democracias liberales que no encontraban métodos para resolver la crisis dentro del marco del liberalismo clásico. La influencia de economistas como Karl Marx o Schumpeter son muy claras en Keynes, ya que Keynes entiende que el capitalismo tiene crisis cíclicas y que a un ciclo de crecimiento le sigue otro de recesión, entiende perfectamente que la riqueza de unos se fundamenta sobre la pobreza de otros y que el liberalismo del que hablaba Adam Smith es un modelo solo aplicable en la fase de crecimiento de la economía, que no se puede aplicar en los periodos de recesión.
Es decir, Keynes lo que hace es crear una teoría económica para salvar al capitalismo de sus constantes crisis. Si entendemos, como Keynes, que el capitalismo tiene crisis cíclicas y que hace falta salirse del sistema capitalista para darles soluciones a dichas crisis, si tan solo se puede asegurar esa salvación al Estado ¿No podrían reclamar los socialistas que tienen razón? Ese es un debate que resultaría curioso y que aún hoy sigue entreabierto. Yo lo que creo es que Keynes ofrece un sistema capitalista bastante aceptable que intenta evitar la acumulación de riqueza en unas pocas manos para que no pase lo que ahora está pasando, que en épocas de escasez de dinero la gente que tenga el dinero en sus manos gane poder y pueda abusar de ello emitiendo altas tasas de interés, utilizando de esa manera la crisis para explotar el dinero y explotar a las personas que lo necesitan. Para resolver ese problema era necesario abandonar el patrón oro, poner el control de la emisión de dinero y de las tasas de interés en los Bancos Centrales, su final lógico era el camino a la moneda común mundial. El patrón oro se abandonó y los bancos centrales jugaron el papel que Keynes le quiso dar, pero la moneda común no fue posible (de ello ya hablamos en el post anterior).
En Keynes sin embargo hay carencias que le hacen objeto de críticas. Por ejemplo, no resuelve el problema de la inflación y tampoco supo dar solución a los países subdesarrollados porque hay otros factores al margen las transferencias de capitales que son importantes y Keynes ignoró.
De todas maneras, la importancia de Keynes es fundamental y no se puede hablar hoy de economía sin conocer las teorías de Keynes. Fue el padre del Estado de Bienestar y del desarrollismo, fue el arquitecto económico de la década de los 60 y 70, aunque la Crisis del Petróleo pusiese en cuestión sus tesis y provocara el resurgimiento de las tesis del liberalismo clásico reformuladas en el neoliberalismo.
Justicia
