Una legislatura con las cartas marcadas
Parece que ya se va dibujando el posible guión de esta legislatura. Parece muy posible, por el traspaso de poderes y por las reuniones de Zapatero con Rajoy, que la oposición del PSOE a este gobierno será parecía a la oposición del PSOE en mí querido ayuntamiento de Salamanca, en manos del PP: Inexistente. Tampoco les queda mucho remedio si no se lanzan valientemente a la renovación. Parece casi seguro que en el debate de investidura hablará Rubalcaba por el Partido Socialista ¿Qué posibilidades tiene? No tiene crédito político para decir nada a nadie, menos aún a Rajoy que lo ha barrido. Mariano tiene detrás de sí diez millones de votos, un ascenso de 500.000 votos (redondeando) mientras que Rubalcaba tiene seis millones de votos y una pérdida de cuatro millones de votos. Esto es así y deja a Rubalcaba como una persona políticamente incompetente, en cuanto a que no tiene competencias para nada, que no puede alzarse con una voz crítica ante Mariano Rajoy. Lo único que puede hacer Rubalcaba es subir ahí y decirle al PP que apoyará sus reformas sobre la crisis, porque esas reformas son las que aplicó el PSOE y las que aplicaría el PSOE si fuese él el que contase con la mayoría absoluta. La verdadera oposición de izquierdas al PP estará, en la investidura, en el portavoz que Izquierda Unida elija para el Congreso de los Diputados.
¿Qué tenemos entonces? Pues una legislatura con las cartas marcadas. Una legislatura en la que, como dijo el Follonero en su programa "Salvados", da igual que gane Rajoy o Rubalcaba porque al final la que manda es Merkel. Y Merkel ya está mandando, no en vano fue la primera persona a la que Mariano Rajoy llamó nada más ganar las elecciones. El día 9 hay una reunión en Estrasburgo, a esa reunión irá Zapatero pero irá con una posición pactada con Mariano Rajoy, con lo cual lo salido de esa reunión tendrá que aceptarlo también el Partido Socialista y tendrá que aceptar aquello que diga el Partido Popular el día 22 cuando tome posesión. El debate de investidura de Rajoy se presenta tranquilo, ensayado, marcado ya por el guión escrito. No parece que haya cabida a la sorpresa.
Y habrá que ver que sale de la cumbre del día 9, porque Europa está en un momento verdaderamente lamentable. Tenemos a España e Italia en la cuerda floja, a Francia uniéndose al club de los alicaídos llegando a pasar de los 200 puntos en la prima de riesgo y contando ya con tres millones de parados. Alemania tendrá que ir permitiendo más, de hecho parece que ya poco a poco va permitiendo y ante la situación ya deja abrir el grifo a que el BCE compre la deuda de algunos países (lo que ha dado un respiro en la bolsa).
Pero aun así las condiciones de Merkel siguen siendo duras. El tren de la Europa de primera va a arrancar y para tener el dudoso honor de pertenecer a ese club hace falta tomar una serie de medidas. La primera es la de alcanzar un déficit por debajo del 4,4% en 2012 y la segunda es tenerlo en el 3% para 2013. El objetivo del PP es conseguir esto, ya lo dijo sin ningún pudor, y para ellos pactó con el PSOE la reforma de la Constitución de 1978 para poner un techo al déficit y un límite al endeudamiento. Esta será la prioridad de Rajoy, no el empleo. Se prevé que con este tipo de medidas nos podremos encontrar con un paro del 23% en 2012, a ver cómo podemos sostener una sociedad con tantos parados.
El día 9 el híbrido entre Rubalcaba y Rajoy, encarnado en el cuerpo de Zapatero, irá a la cumbre de la UE para pactar aquello a lo que Rajoy será fiel y que tendrá Rajoy pactado con Ángela Merkel. De ahí vendrán las medidas y las medidas nos presentan un año 2012 terrible, donde no hay cabida al optimismo y donde parece que se nos presenta un año de recesión, de menor crecimiento y de mayor paro.
Justicia
