Batalla en el PSOE
Empiezo a pensar que Zapatero es un topo del Partido Popular para destrozar al Partido Socialista. El trabajo de destrozar España Zapatero ya lo hizo estupendamente, la ha dejado al borde del abismo, con una ausente izquierda parlamentaria (que no social) y con una derecha con cheque en blanco para hacer lo que le dé la gana durante cuatro años con la mayoría absoluta y con el control de todos los poderes del Estado. Pero no está contento con eso, después de dejar al PSOE sin base electoral, sin ningún contenido ideológico y con 110 diputados (el peor resultado de su historia), Zapatero no está dispuesto a tener una salida honrosa del PSOE. Yo suponía que tras semejante desastre Zapatero convocaría un Congreso Extraordinario para reformular el PSOE, renovar los liderazgos y comenzar un proceso de refundación teniendo en cuenta a la militancia e intentando recuperar el voto del PSOE fugado a Izquierda Unida o UPyD, por lo menos de tratar un acercamiento a esos partidos en sus labores de oposición (sobre todo con Izquierda Unida).
Lo peor que le pudo pasar al Partido Socialista es la confirmación del zapaterismo en 2008. Después de tantos gestos electoralistas, de tantas sonrisas, de tantos "ista, ista, ista, España socialista", después de tanta ceja y de tanto discurso bonito, vinieron las pifias del auténtico gobierno de Zapatero, el gobierno que Zapatero hacía y no el que prometía. El resultado está visto, Zapatero se ha cargado el Partido Socialista y no es capaz ni de dar la cara en la noche electoral ni de presentar su dimisión fulminante el día 21. Es el desastre total.
¿Qué pretende Zapatero? Pues supongo que mantener su lugar y el de sus socios en el partido, no me cabe ni la más mínima duda de que los residuos del zapaterismo, de ese híbrido entre social-liberalismo y nacionalismo, intentará mantener terreno en el próximo congreso de febrero del PSOE. La candidata está más que clara y la prensa la ha ido cultivando todo este tiempo, Carmen Chacón. Sería desastroso para el PSOE que saliera Chacón como secretaria general del partido, ¡Si esta mujer tenía que haber terminado su carrera política el mismo día que dijo que los tribunales no valían nada porque todo el poder era de los parlamentos! Esa señora tiene la responsabilidad del hundimiento del Partido Socialista de Cataluña y es coparticipe de la humillación del PSOE ante los mercados durante estos años de gobierno. Chacón es una opción que debería ser descartada porque es más indefinición, más zapaterismo, menos España y más dependencia de ciertas comunidades concretas (Cataluña, por ejemplo).
Frente al retorno del zapaterismo está la única cosa que hay en el PSOE más repudiable que el zapaterismo, el felipismo (no estaba muerto, estaba de parranda), cuyo mayor exponente es Rubalcaba que parece dispuesto a dar la batalla por quedarse con los restos del Partido Socialista. Parece que la autocrítica en el PSOE no existe y menos aún en el sector afín a Rubalcaba, la culpa de la derrota en el 20N no es del PSOE sino que es del PP que se limita a mantener su electorado y a Izquierda Unida que le quita voto al PSOE y favorece con ello al PP. Ese es el discurso rubalcabriano con el que se intentará escurrir el bulto de lo ocurrido hace unos días, como si el mayor desastre de la historia del PSOE desde que empezó este periodo constitucional fuera poca cosa.
La batalla estará ahí, Zapatero contra Felipe, Chacón contra Rubalcaba, ¿Dónde queda el PSOE? Pues en mal lugar, nadie habla de consultar a las bases (menos Tomás Gómez, que es de lo poco decente en cuanto a discurso que hay hoy en el PSOE) y nadie habla de hacer un congreso extraordinario donde reformular el proyecto del partido, elaborar un programa de izquierdas que sea creíble y que gire alrededor de las reivindicaciones de consenso del 15M (Reforma de la ley electoral, libertad en internet, transparencia política y división de poderes), para en base a ello converger en unos puntos u otros con Izquierda Unida o UPyD, para crear un bloque de cambio democrático que termine de manera definitiva con este infierno bipartidista. Creo que la bajada espectacular del bipartidismo en estas elecciones, junto con la impresionante subida de los minoritarios, son como para hacerse la misma pregunta que se hace Rosa Díez "¡¿Qué más hace falta para que reformen la ley electoral?!".
Justicia



ruedademolino dijo
Un buen análisis y con el que estoy de acuerdo en casi todo. En realidad, más que discrepar con Ud., son conclusiones distintas a las que yo he llegado y sobre un punto muy concreto:
Dice que “empieza a creer que Zapatero es un topo del PP” porque no parece tener claro lo que pretende ni lo que hace. Verá; yo, por razones de trabajo, me he visto obligado a convivir con varia personas del “tipo y carácter” al que pertenece José L. Rodríguez, cuestión que he visto confirmada oyendo a varias personas que lo han tratado (ya de joven y en León). Resumiendo le diré que el comportamiento que está teniendo desde el momento en que Rubalcaba se proclamó candidato hasta hoy, encaja como un guante con su personalidad:
Este tipo de personas son profundamente vengativas. Es absolutamente incapaz de perdonar la marginación que se ha visto obligado a sufrir durante la campaña y, por encima de todo, jamás perdonará que Rubalcaba sacase, y se apoyase en Felipe y Guerra quienes, desde el principio, se opusieron a su candidatura y a favor de Bono. De tal manera que, por ser como es, está haciendo – y hará – todo el daño que pueda.
Aquí el PP no pinta absolutamente nada. Es la reacción lógica en el tipo de persona a que pertenece José L. Rodríguez Zapatero.
En todo lo demás, estoy de acuerdo con Ud.
24 Noviembre 2011 | 12:26 PM