Hans Küng, alternativa a la jerarquía eclesiástica
Hans Küng es, con muchas posibilidades, el mejor teólogo de la Iglesia Católica y puede ser considerado, con corrección, como el legítimo sucesor de Karl Rahner. Hoy día es un crítico de la jerarquía eclesiástica y del Papa Benedicto XVI. Al principio de su papado, Benedicto XVI tuvo una reunión con Hans Küng que hicieron parecer que la Iglesia podía aceptar, o al menos tolerar, algunas tesis del teólogo progresista, pero hoy ya se ve que toda esperanza era falsa y que Benedicto XVI sigue siendo el guardián de la ortodoxia y el teólogo reaccionario que era antes de ser Papa, prueba de ello es que mantiene dialogo con los sectores ultra-conservadores de la Iglesia Católica (sector de tendencias nazis, fascistas y antisemitas).
El Papa Ratzinger, según Hans Küng, lleva a la Iglesia a un desastre y la devuelve a la Edad Media. Realmente es cierto. Ratzinger está demostrando que lo del Papa es un absolutismo cerrado, antes al menos teníamos la esperanza de que el Papa tenía que atenerse a un mínimo consenso de la Iglesia Universal (como el Concilio Vaticano II) y no podía ponerse por encima de él, pero el Papa Ratzinger pone sus tesis personales como absolutas y las pone sobre un Concilio de la Iglesia Universal, lo que supone un total escándalo y lo que rompe el cuerpo de la Iglesia. Es muy complicado lo que ha hecho el Papa y es muy radical, casi supone una amenaza de cisma en la Iglesia y desobediencia a sus propias normas, es una ofensa no al mundo progresista sino a la Iglesia Universal que hizo ese concilio, a las Iglesias de oriente, a las Iglesias locales, a la Iglesia de América Latina y de África, esto supone una total ofensa. Me parece muy bien que el Papa tenga sus teorías, pero me parece espantoso que quiera imponerlas en la Iglesia y para ello se "cargue" teológicamente hablando a todo el que le haga sombra (el mismo Hans Küng, Leonardo Boff, Jon Sobrino...) y dialogue con sectores que odian a la propia Iglesia Católica y al Concilio Vaticano II.
El Papa ha provocado, o más bien ha puesto de acento, una crisis muy fuerte en la Iglesia. Una crisis que es la división, por un lado la jerarquía eclesiástica y por otro lado la Iglesia Pueblo. Ya no es que la Iglesia Pueblo tenga ciertas oposiciones frente a la jerarquía eclesiástica, es que yo diría que ahora mismo la Iglesia Pueblo pasa de la Iglesia jerárquica y tiene por ella un desinterés casi total. Se están haciendo las dos iglesias una a parte de la otra, la Iglesia Pueblo se hace viviendo en el mundo real y en dialogo con él, mientras que la Iglesia jerárquica se está haciendo viviendo en la inopia, enfrentándose a la modernidad con la compañía de algunos católicos "militantes" que la siguen a todas partes y en toda aventura, y también vive en la Edad Media.
Hans Küng siempre ha sido una alternativa a lo que presenta la jerarquía. Frente a la cerrazón de la jerarquía en todos los temas y frente a su dogmatismo, Hans Küng siempre hace una reflexión crítica y razonada. Hay quien dice que es un teólogo rebelde, como si además ser rebelde fuera malo, pero podemos decir que Hans Küng es un teólogo católico, interesado por la Iglesia Católica y que hace su trabajo teológico a sabiendas de que a otros también les llamaron de todo, a sabiendas de que Congar también fue condenado en su día y más tarde fue nombrado Cardenal y fue un inspirador del Concilio Vaticano II. En tiempos difíciles para el pensamiento cristiano, en los que parece que para hacer una reflexión sobre la sociedad hay que criticar el progreso y las filosofías modernas, haciendo una defensa numantina de la Iglesia (incluido de los errores de la propia Iglesia), Hans Küng presenta un pensamiento sin complejos, en dialogo con la sociedad desde una perspectiva crítica, en dialogo con las demás religiones para buscar una ética mundial de mínimos, y en crítica con la Iglesia para buscar una reforma seria de ésta que la ponga al servició del Evangelio y no al Evangelio a su servicio.
Justicia
