Unas palabras sobre lo el golpe de Estado en Honduras y sobre las declaraciones del Cardenal Maradiaga
No me sorprendieron las declaraciones del Cardenal Maradiaga. Sigo con atención el trabajo y la labor de Maradiaga desde el año 2005, cuando se perfilo como candidato a sucesor del Papa Juan Pablo II y, en caso de ser así, sería el primer Papa Latinoamericano. No fue así, el Papa fue Joseph Ratzinger que ahora es Benedicto XVI. Pero aún así seguí con atención la labor de Monseñor Maradiaga.
En principio vi una labor de compromiso contra el tráfico de drogas y contra la corrupción política. Causas nobles que hicieron que el cardenal fuera amenazado y necesitara de la compañía de unos escoltas. En su día, también mantuvo una oposición a la Guerra de Irak señalando que las verdaderas armas de destrucción masiva son la pobreza y el hambre.
A medida que fue pasando el tiempo, Maradiaga fue "ascendiendo" en la Iglesia. Para la Iglesia de Honduras es todo un referente, es un cardenal de los pobres, la esperanza de aquellos que creen en una Iglesia que hace una opción radical por los pobres y contra su pobreza. Pero esa opción, por desgracia, fue siendo cada vez menos radical.
Maradiaga me decepcionó hace un año o dos, cuando condenó la labor del obispo Monseñor Luis Santos en defensa de los movimientos contra la ley minera. En ese momento Maraidaga, a favor de una falsa paz social, pidió a Monseñor Luis Santos que cesara en sus protestas. Fue decepcionante ver como un Cardenal de los pobres cortaba la labor de un Obispo de los pobres. Daba la sensación de que quería ser él la cara visible de una Iglesia pobre, como si los pobres fueran propiedad de algún tipo de líder populista (ya sea de la Iglesia o de donde sea).
Desde entonces me fui volviendo más escéptico con Maradiaga. Daba la impresión de que era un obispo sensible a los temas como la pobreza o la guerra, pero no acababa de dar la sensación de que sintiera más respeto por los pobres que por los ricos. Maradiaga oficia las bodas de la aristocracia hondureña, bautiza a los hijos de los corruptos, sin embargo no se le puede ver bautizando un niño desnutrido, es casi difícil verle bautizar a un niño que simplemente no pertenece a la aristocracia de Honduras. Da la sensación, a mi me la da, de que los pobres se convierten en algo vacío, en algo que la Iglesia tiene que atraer como sea, y la mejor manera es mostrando ayuda, sin pizca de gratuidad ni de opción radical. Eso no es lo que los pobres necesitan ni materialmente, ni tampoco espiritualmente.
Maradiaga, que antaño era amigo íntimo de Manuel Zelaya, ahora le pide que no vuelva. Dice que no hay Golpe de Estado, que los militares simplemente obedecieron las ordenes del veredicto de un tribunal legítimo (cuesta creer que un tribunal legítimo de el veredicto de que al presidente hay que raptarlo y expulsarlo del país). Apoya el Golpe de Estado y apoya la dictadura que ya lleva un numero de presos, un número de heridos en manifestaciones reprimidas y también, por desgracia, comienza a dar sus primeros muertos. Muertos con sangre derramada, sangre que esperemos no sea derramada para que Zelaya vuelva y todo siga igual, sino para que la democracia se respete y el pueblo hondureño decida su futuro, el pueblo hondureño y no otros países o fuerzas fácticas (como el ejército o la propia jerarquía eclesiástica de Honduras).
Sobre el Cardenal Maradiaga. Tan solo recordar, a él no porque ni leerá este humilde blog, pero si recordar a la gente en general que Maradiaga no debe todo su existo eclesial a sí mismo, ni tampoco se lo debe al Vaticano, se lo debe a Dios que a él le ha intentado hablar a través de los pobres y de la pobreza hondureña, una pobreza que no solo es material sino que también es de dignidad humana, es eso a lo que se debe Maradiaga...como todos los obispos, a Dios y a los pobres mediante los que Dios habla. Que al menos admita Maradiaga que con el Golpe de Estado el gran problema de la pobreza sigue vigente y que crece la pobreza de dignidad humana a la que se somete al pueblo de Honduras.
Justicia

Cesar dijo
El Cardenal Oscar Andres Rodriguez Maradiaga y los principales representantes de la iglesia catolica de Honduras simplemente !!DAN ASCO!! prefieren defender los intereses de sus amigos de la elite de Honduras en lugar de defender a la gran mayoria de los hondureños que son los pobres y la clase media.
El dia domingo 5 de julio los militares golpistas abrieron fuego contra una gran manifestacion que marchaba en forma pacifica en los alrededores del aeropuerto Toncontin en Tegucigalpa, asesinaron a dos personas uno de ellos era un joven de 16 años tambien resultaron con heridas de bala mas de diez manifestantes
6 Julio 2009 | 07:25 PM