Fernando Lugo, obispo, presidente y pecador
Hace poco Fernando Lugo anunció ante la prensa que tenía un hijo, fruto de su relación con la joven Viviana Carrillo. Lo grabe no es que un obispo tenga un hijo, o que lo tenga un sacerdote, hay muchos sacerdotes que se saltan el voto de castidad y que tienen hijos secretos. Lo grabe es que Fernando Lugo no ha reconocido a su hijo hasta el momento en el que la mujer a optado por denunciarle y obligarle a que admita la paternidad.
Es muy noble que Lugo reconozca la paternidad y no haya ejercido presiones sobre la madre, para reprimirla y evitar el juicio. Recuerdo a los lectores que hace poco ganó las elecciones en Sudafrica un hombre acusado de violación, acusación que nunca se pudo juzgar por las presiones que la presunta violada sufrió, presiones que la obligaron a abandonar el país. También merece la pena la atención el caso de Daniel Ortega en Nicaragua, que nunca ha sido juzgado por violar a Zoilamerica Narvaez, su hijastra. Creo que, dentro de lo malo, la acción de Lugo ha sido más noble que la de otros mandatarios, que ponen sobre la mesa el tremendo problema de que no todos somos iguales ante la ley.
Pero no quiero esquivar el tema e irme por las ramas. No se puede negar que la Iglesia ejerce una gran presión sobre los sacerdotes que tienen hijos o que se saltan el celibato, es un error para la Iglesia y si el sacerdote es un sacerdote como Fernando Lugo, de gran compromiso con los pobres, la Iglesia se tira encima de él y le castiga por doble. Puede que fuera eso lo que hizo que Fernando Lugo no reconociera a su hijo hasta años después. Hay un ataque cultural tremenda por parte de la jerarquía de la Iglesia Católica y es realmente dificil enfrentar estos ataques si has sido educado en esa mentalidad desde que eres pequeño. Posiblemente Lugo incluso se sintiera culpable por hacer algo tan normal como tener relaciones con mujeres, relaciones sexuales o hijos.
¿Se le puede reprochar a Fernand Lugo lo que ha pasado? Por supuesto, no ha estado a la altura como obispo de San Pedro y no ha estado a la altura como presidente, diría que no ha estado a la altura como hombre pero me parece injusto juzgarle en este aspecto. El presidente tiene que ser el primero que respete los Derechos del Niño y el primero derecho de un niño es el derecho a la identidad, de la que Fernand Lugo privo a su hijo. Además de que un obispo no debe temer sus propios actos y sus propias emociones. Viene a mi memoria el gran ejemplo de Monseñor Jeronimo Podestá, un obispo que se enamoró de su secretaria, una mujer adulta, confesó ese amor en público y fue suspendido "ad divinis", no le pareció buena la decisión decidió fundar la Fundación Latinoamericana de Sacerdotes Casados.
Lo bueno de todo esto es que pone sobre el tapete el devate de la castidad y del celibato dentro de la Iglesia. También demuestra que todos somos humanos y que hasta los obispos más santos y cercanos a los pobres, los presidentes más populares y cargados de un discurso positivo que va acompañado de buenas políticas de cabió, pueden ser personas que por otra parte hagan cosas equivocadas, horribles, que contradicen sus otras buenas obras. Las personas no son blancas y negras, hay una gran escala de grises. Todos somos humanos y cometemos un error si mitificamos simples humanos, capaces de hacer cosas maravillosas pero a su misma vez capaces de cometer actos condenables de los que ellos mismos siente vergüenza o culpabilidad (Fernando Lugo ya ha pedido perdon por su comportamiento).
La derecha aprobecha todo esto para hacerse con el gobierno. El Partido Colorado, que ha goberando el país con mano dura, intentará volver al gobierno aprobechando este escandalo. Y la posible caída en popularidad de Fernando Lugo podría hacer que la derecha que hay en su propia formación política decida sustituir a Monseñor Lugo por su vicepresidente, Franco.
Conviene defender el gobierno de Lugo y conviene, sobre todo, defender las reformas del gobieron de Lugo y el proceso que vive Paraguay. Pero creo que sobre todo, también merece la pena decir las cosas como son. Fernando Lugo ha cometido un error, que al parecer pueden ser más, tendrá que ser responsable con ellos (de momento, más o menos, lo es) y admitir los errores (lo está haciendo) y pedir perdon. Es de buenos cristianos admitir disculpas y me parece genial que Monseñor Lugo se disculpe, esas cosas son también las que hacen grande a un obispo.
Justicia


Angela de la tierra dijo
Si.... Fernando Lugo es humano... y lo demostró... soy católica, y como católica me choca un poco que un obispo haya mantenido relaciones sexuales, no con 1... si no con varias mujeres. Pero quien este libre de pecado, que tire la 1ra piedra. Y los politicos colorados se mostraron "ofendidos" pobrecitos ellos, que son tan mansos y tan morales... bahhh estos estan aprovechando para desestabilizar al gobierno de Fernando Lugo. Por que están desesperados por volver a tener el control del Paraguay.
2 Mayo 2009 | 04:49 AM