4 años de Benedicto XVI
El día 19 de Abril el Papa Benedicto XVI cumple cuatro años como Papa de la Iglesia, el número 265. No parece que haya mucho que celebrar ya que durante su ministerio ha sufrido fuertes críticas de sectores muy amplios, de la derecha y de la izquierda, del ateísmo e incluso de la propia Iglesia Católica.
¿Qué pasará? A saber. Hay quien pide que el Papa Benedicto XVI dimita, lo hace su colega el teólogo Hans Küng. Yo creo que el Papa tiene una posición muy difícil en la Iglesia ahora mismo, tiene muchos problemas de comunicación y no estoy muy seguro de si vivirá en el Siglo XXI. Hans Küng dice, y yo creo que tiene razón, que este Papa es un Papa del pasado, con una mentalidad que llega a la conclusión de que las civilizaciones están destinadas a chocar, de que el progresismo es la barbarie, de que hay buenos y malo en este mundo y los buenos tienen que aplastar a los malos con los métodos que sean necesarios, todo ello para defender la verdad, es un Papa del pasado, un Papa de la era Bush.
Hace falta otra cosa, otro Papa. Un Papa que responda a las aspiraciones de cambio que tienen los ciudadanos del mundo, un Papa que sea como Obama. Un Papa que venga de una dimensión de la que otros pontífices no han venido. Por ejemplo, hay quien siempre dice que el Cardenal Maradiaga (amigo de los pobres y compañero en su lucha) sería el primer Papa de América Latina, Cardenal Arinze el primer Papa negro o el Cardenal Zen el primer Papa chino. Hace falta un Papa que habrá la Iglesia y que no la cierre, como está haciendo Benedicto XVI.
Ratzinger tiene posiciones que en si son controvertidas, pero lo peor llega a la hora de comunicar todas esas posiciones, es una cuenta pendiente que tiene. No se trata de un error de darse a ver en los medios de comunicación, el Papa Benedicto XVI ha utilizado medios de comunicación que ni siquiera el Papa Juan Pablo II, tan mediático él, utilizó, como el youtube por ejemplo.
Tiene errores muy graves en sus discursos. En el 2006, en Ratisbona, dio un discurso en el que dio a entender algo así como que el mundo del Islam es un mundo bárbaro y salvaje, una religión que solo ha traído guerra y carencias. Esas declaraciones desataron el descontento y las furibundas críticas del mundo islámico al Papa Benedicto XVI. Más tarde, en América Latina, el Papa dijo que los indígenas esperaban ansiosos la evangelización, justificando así toda la colonización, algo que humanitariamente supone algo tan inhumano como justificar el holocausto. Muchos movimientos indígenas y el presidente de Venezuela criticaron las palabras del Papa y le pidieron que rectificara. En África, un país que tiene 22 millones de contagiados de SIDA, el total mundial son 33 millones, el Papa condenó el preservativo y dijo que lejos de ayudar a acabar con el SIDA, lo que hace es empeorar el problema. Esas declaraciones han sido criticadas por jefes de estado y presidentes del gobierno de toda Europa, España incluida, por muchas ONGs, por muchos médicos y expertos, incluso por algunos misioneros africanos que ante los devastadores efectos del SIDA recomiendan el uso del preservativo.
Hace medio mes, aproximadamente, el obispo de Recife excomulgaba a los médicos que le practicaron un aborto a una niña de 9 años embarazada de gemelos, el padre era el padrastro de la niña, que la violaba. Más tarde, el Cardenal Fisichella, Presidente de la Pontificia Academia de la Vida, tenía que corregir el error del obispo de Recife y señalar que los pecadores en ese caso ni son la pobre niña violada, ni tampoco los médicos que la han salvado la vida.
En Enero, el Papa levanto la excomunión a los obispos ultraconservadores nombrados por Marcel Lefebvre, entre ellos al negacionista Monseñor Williamson, que negaba el uso de las cámaras de gas para matar a los presos en los Campos de Concentración y que negaba que la cifra de muertos en los Campos de Concentración fueran seis millones sino que eran trescientos mil. El escándalo le valió las críticas de muchos teólogos comprometidos con el Concilio Vaticano II, de muchos obispos alemanes, del gobierno alemán y del mundo judío.
En realidad, Benedicto XVI no es muy diferente a Juan Pablo II. Benedicto XVI está continuando lo que dejó Juan Pablo II. Lo que pasa es que Juan Pablo II tenía una gran habilidad mediática, era una persona muy popular (y muy populista) que sabía tratar con los medios de comunicación para mostrar siempre una cara depurada, aunque fuera increíblemente conservador y cometiese errores de una magnitud tremenda (como su actitud ante las dictaduras militares de América Latina o ante el mundo moderno, por no hablar ya del bloqueo que hizo del Concilio Vaticano II o de todos los escándalos que salieron de curas pederastas). Benedicto XVI esa habilidad no la tiene, y no puede maquillar lo que su predecesor maquillaba de manera tan admirable.
Justicia


lobosluna dijo
Era algo que todos ya sabíamos de este Papa, Justicia, así que difícilmente puede sorprendernos su actitud. Paso de vez en cuando por aquí, y he dejado un RSS de tu página en una de las mías, porque me parece excelente. Y también te he dejado un REGALO en mi página: http://lobosluna.blogspot.com/. Dale una vuelta. Es un regalo humilde y que yo recibí como muestra de cariño de uno de mis tantos amigos "blogueros" (no sé si llamarlos así), y tal vez no tenga mucha relación con la línea de este espacio tuyo, pero como se dice: lo que se recibe de gracia, hay que darlo de gracia. Así que, ojalá te guste. Un abrazo.
3 Abril 2009 | 03:02 AM