¿Quién delira, Hans Küng o Jospeh Ratzinger?
Hace un rato leía un artículo que decía que Hans Küng delira. Delirar es "Decir o hacer despropósitos o disparates.". Todo ello viene de una entrevista en la que Hans Küng, teólogo de la Iglesia Católica, ha dicho que la Iglesia se encamina ha ser un secta. Lo que dice Hans Küng, yo lo veo, en parte es falso porque muchas personas en la Iglesia viven al margen de lo que el Papa dice, son personas libres con un criterio propio, fundamentado en los valores de la Iglesia y no fundamentalistas. Yo creo que Hans Küng es muy consciente de esto, pero también creo que Hans Küng es consciente de que en la Iglesia Católica hay algunas congregaciones y grupos que funcionan como iglesias autónomas, envueltas en secretismos, que desgraciadamente han logrado una presencia intolerable en la jerarquía eclesiástica (Opus Dei, Comunión y Liberación, Legionarios de Cristo, Camino Neocatecumenal...).
Al autor le parece delirante que Hans Küng diga que mañana mismo Benedicto XVI puede decir que deroga el celibato entre sacerdotes. No se porque le parece tan delirante cuando es una realidad. El Papa tiene mucho poder de autoridad, el Vaticano no es en absoluto democrático, no hay cámaras ni órganos legítimos y democráticos, simplemente el Papa dice y va a misa (nunca mejor dicho). Para ello cuenta con apoyos y con gente que no son el Papa y tienen autoridad, pero estas personas que rodean al Papa son personas elegidas por el Papa y el Papa ha sido elegido por personas que nombró el Papa que le precedió. Yo no se si la gente es consciente de que el delirio es que se tolere y respete un organismo tan antidemocrático como es el del Estado Vaticano.
El autor recuerda que el celibato no es un capricho de la Iglesia sino que es un elemento esencial de la doctrina. No será tan elemental cuando no fue instituido por Jesús de Nazaret y no será tan elemental cuando no ha estado allí siempre, no es una verdad de Fe ni es un dogma, es una imposición absurda que viene costando ya demasiadas vocaciones. De todas formas, ya que el auto habla de doctrina, conviene que venga sabiendo algo que si que es importante para la doctrina, los Concilios. El Concilio Vaticano II es un Concilio Universal de la Iglesia Católica, y se puede hacer otro concilio donde se tome la decisión en un sentido u otro sobre el celibato, un concilio universal de la Iglesia donde se hagan importantes reformas (como las que se hicieron en el Concilio Vaticano II). El Concilio Vaticano II es doctrina, el Papa viene tomando decisiones en contra del Concilio Vaticano II demasiado tiempo, colmando el vaso con la gota de la Fraternidad San Pío X. El Papa puede tener los gustos teológicos que quiera, evidentemente yo no comparto esos gustos en absoluto, pero no puede imponer esos gustos a todos y no puede imponer su voluntad a la de un Concilio de la Iglesia Universal. Eso rompe la comunión y la unión de la Iglesia, no la reflexión teológica de Hans Küng.
Al autor le indigna que Hans Küng diga que el Papa no acepta ni las reformas ni la modernidad, pero acto seguido el mismo afirma que el Papa niega la modernidad porque es Católico, como si ser Católico y entablar dialogo con la sociedad moderna fuera algo imposible, no creo que lo sea...ahí está el concilio y ahí están todos los grandes teólogos modernistas. En realidad cuando al Papa, o al autor del artículo que cito, se les menciona modernidad, ellos ven negación del celibato donde simplemente se pide opción del celibato, ellos ven mundanidad donde también hay humanidad, ellos ven relativismo y nihilismo donde simplemente no hay un fundamentalismo, ellos ven inmoralidad donde simplemente se da información sobre ciertos métodos para tener actividad sexual de manera segura. Son cosas incomprensibles desde unos ojos que ven más allá de los muros eclesiásticos.
Dice el auto que si Benedicto XVI no acepta la modernidad que promulga Hans Küng es porque Benedicto XVI se mantiene fiel al catolicismo y se siente católico. Ser católico es ser universal, Benedicto XVI no es universal en absoluto y no universaliza la Iglesia, el cree que fuera de occidente no hay salvación, solo hay que ver las barbaridades que ha llegado ha decir sobre los pueblos indígenas, la Teología de la Liberación de América Latina o sobre el Islam ¿Cómo se puede decir que es universal una persona que vive encerrada en sus propias convicciones sin no querer ni ver las de los demás?
Si el Papa se sintiera realmente católico y universal respetaría los Concilios Universales y no andaría levantando excomuniones a sus coleguillas teológicos olvidándose del Concilio Vaticano II (que estos obispos ultra tradicionalistas no solo no aceptan sino que niega, como si fuera un herejía). El autor hace demagogia y dice que lo que el Papa hace es ecumenismo y comunión, tolerancia...yo le pido al autor que hable con estos términos a la Fraternidad San Pío X, que hable a la Fraternidad San Pío X de la tolerancia y del ecumenismo, si sale de ahí sin que le llamen hereje una o dos veces, que lo escriba y mi opinión sobre esa fraternidad cambiará un poco. La Fraternidad San Pío X no opina ni dialoga, impone. Benedicto XVI no ha dialogado ni opinado con la Fraternidad San Pío X sino que les ha concedido parte de lo que pedían, más lo que les concederá a continuación. Que no disfracen de comunión y ecumenismo lo que es la supeditación de la Iglesia Católica de todo el mundo y sus concilios universales a los gustos de un Papa, que además de Papa es un teólogo conservador, y cuatro obispos ultra tradicionalistas que son colegas suyos.
Eso sí, el autor acusa de romper la comunión a Hans Küng, también le acusan de no ser dialogante. Creo que debería ser consciente de que Hans Küng ha trabajado mucho la cuestión de la paz entre religiones y del dialogo interreligioso (esa cosa que según el dialogante Papa Ratzinger es imposible y según la dialogante Fraternidad San Pío X es un pecado muy grabe).
Para desacreditar a Hans Küng dice que fue inhabilitado por el Vaticano para enseñar, eso fue por poner en cuestión la inhabilidad del Papa, creo que eso más que desacreditar los argumentos de Hans Küng lo que hace es reforzarlo y demostar que la jerarquía eclesiástica funciona como un organismo autoritario donde cualquier crítica al gran líder puede salir cara, es decir, algo que (de ser compartido por las bases eclesiásticas) sería una secta.
Justicia
