No son nuestros monos
Hace poco miraba y leía sobre los resultados del referéndum en Venezuela en el que se decidía si el pueblo quería que el cargo de presidente (y otros cargos de gobernación) fuera reelecto. Yo tengo mi opinión, al menos en la realidad de mi país (de la de Venezuela mejor no hablo porque desconozco), no me gusta la reelección indefinida y siempre he querido que el cargo de presidente dure dos legislaturas como mucho. Aznar, ex presidente español, solo gobernó ocho años y se fue dejando de sucesor a Rajoy, muchos lo aplaudieron, pero a mi no me hizo mucha gracia porque así se ignoró el debate sobre la reelección indefinida.
Los venezolanos, bueno, un 54% de los venezonalos que han participado en el referéndum, han elegido la reelección indefinida del presidente (no solo de Hugo Chávez, como parece según lo que se oye en cierta prensa). Pero no quisiera hablar tanto de Venezuela como quiero hablar de cómo se ha portado occidente con Venezuela.
Desde Europa miramos de reojo América Latina y desde EE.UU. la pisan. El mayor factor de violencia y de violación de los Derechos Humanos en América Latina son Europa y los EE.UU., el capitalismo neoliberal y el imperialismo que ejercemos contra los pueblos de América Latina. Son pueblos ricos en recursos naturales pero que no sacan ventaja de esos recursos naturales porque no tienen ningún mando sobre ellos. Generalmente, en África y América Latina lo que los gobernantes quería (y aún hoy quieren) es vivir tranquilamente, estar en el poder el máximo tiempo posible sin que el mundo occidental les de problemas. Por eso dan a occidente todos sus recursos naturales a cambio de que les dejen gobernar dictatorialmente, eso pasa en África mucho, hay un número considerable de dictadorzuelos y presidentes corruptos que simplemente se preocupan por seguir manteniendo el puesto que tienen.
Un Eurodiputado español, Luis Herrero (del PP), ha sido el centro de atención durante un día por su polémica con el gobierno de Chávez. Al parecer hizo unos comentarios críticos con Chávez y con el referéndum en mitad de campaña, el otro día decía que no se esperaba tanta polémica, no se lo cree ni él. En cualquier país civilizado si una persona viene del exterior como observador y se pone ha hacer campaña por una opción u otra, lo que se hace es mandarla de nuevo a su país de origen. Lo que pasa es que para Luis Herrero América Latina debe ser una excepción porque son países que nos deben mucho al Primer Mundo y para los que somos referentes. Para Luis Herrero, los gobiernos como el de Venezuela, que busca integrarse manteniendo vivo un fuerte sentimiento nacionalista venezolano y sin querer occidentalizarse, es algo inconcebible y que no parece muy dispuesto a comprender.
Luis Herrero me ha parecido muy oportunista y poco comprensivo. Hay que tener en cuenta que aunque en España el gobierno y la oposición pueda inventarse tensiones, como la que tienen ahora por la cacería de Bermejo y las corrupciones del PP, de cara a la cámara sin que la gente se radicalice porque ya pasan olímpicamente del asunto no quiere decir que sea igual en Venezuela. En jornada electoral, desatar un bulo sobre la legalidad del referéndum o dramatizar sobre la condición del presidente (decir que es un dictador porque parece que su gobierno es demasiado autoritario) puede desembocar en una jornada electoral con muchas peleas callejeras y algún que otro muerto. Luis Herrero no lo sabe, o lo sabe y le da igual, o incluso puede que buscase que las jornadas electorales estuvieran plagadas de enfrentamientos porque es lo que necesita para su discurso político, no lo sé, también puede que solo quisiera hacerse publicidad ante las elecciones europeas o intentará hacer méritos para su partido y para entrar en las listas europeas, consiguiendo así una jubilación dorada; lo ignoro, pero si puedo decir que en política no todo vale y Luis Herrero ha demostrado que la mentira, la violencia y el politicismo (porque no es política lo que hace) si vale, no lo digo solo por lo sucedido en Venezuela, sino por otras muchas cosas que ha hecho también como locutor en la COPE y como trabajador incansable del PP (es de esas personas para la que la política es un negocio y no una vocación).
Venezuela ha tomado una decisión soberana, Europa no tiene porque entenderla. Precisamente por eso me alegra en gran parte el resultado del referéndum. Cuando hay unas elecciones en América Latina yo lo que quiero, por supuesto, es que gane la opción por la que yo apuesto y por la que, desde la distancia, me siento identificado; pero aún así hay algo que es más importante que mis propias opiniones eolíticas, las personas y la vida, yo me contento con que las jornadas electorales sean limpias, sin irregularidades y que no haya enfrentamientos donde la gente pueda hasta morir. Por desgracia en Europa nos importaba más que ganará el "No" a que ganara Venezuela y su democracia. Gracias a Dios ha ganado Venezuela y su democracia, no porque haya ganado el "Si" sino que porque el referéndum ha sido limpio, sin accidentes ni tampoco enfrentamientos, la propia oposición ha reconocido la victoria del "Si" y Chávez emitió un discurso de tono más conciliador, tranquilo y menos beligerante con la oposición.
Estas cosas en Europa no las valoramos, a lo mejor porque tenemos la visión de que en América Latina y África tienen que hacer lo que nosotros digamos, par da la casualidad de que ellos no tienen porque hacer lo que nosotros digamos. Esto se acentúa cuando encima lo que nosotros decimos que no pueden hacer es algo que ya hacemos en Europa. Si en España dicen que Venezuela no puede ni proponer en referéndum la reelección indefinida, al menos que me dejen a mi participar en España en un referéndum para quitar la reelección indefinida, para hacer listas abiertas y para que la jefatura del estado no sea vitalicia y sea electa. Venezuela ha dicho "Si" y lo ha dicho con la misma boca con la que dijo "No" hace un año, con la suya, no con la de EE.UU. ni con la de Europa. A Europa y EE.UU., Venezuela les ha mandado un mensaje importante y que deberíamos comprender de una vez por todas, como dijo Lumumba (presidente mártir del Congo) a los belgas: "Ya no somos tus monos". Los venezolanos, los bolivianos, América Latina en general, no son ni serán nuestros monos.
Justicia


lobosluna dijo
Yo no lo habría expresado con tanta justicia, Justicia. Concuerdo contigo en que hubiera preferido un periodo presidenciable corto con elecciones o reelecciones más o menos pertinentes. Pero es cierto que los pueblos deben decidir sus destinos, incluso más, deben cometer sus propios errores. El ideal es que los cometan lo menos posible, pero deben ser tratados como iguales. Si Europa aprendió de sus errores y aciertos, debe dejar que otros pueblos tengan la oportunidad de crecer, y sólo se crece así. Lo más que uno puede hacer es acompañar, aconsejar a lo más, si es permitido y cuando corresponda, pero nada más. La libertad de elección es una preciosa conquista de toda democracia, y hay que defenderla.
19 Febrero 2009 | 04:09 PM