Fernando Lugo, otro mundo es real
Una buena intervención en el Foro Social Mundial fue la de Monseñor Fernando Lugo, presiente de Paraguay y obispo de San Pedro suspendido en funciones. Para Fernando Lugo el Foro Social Mundial trae la voz esperanzadora de los movimientos sociales, de los verdaderos artífices del cambio. El cambio en América Latina no es un cambio que tiene su génesis en laboratorios políticos sino que es un cambio que viene de las periferias, de la calle, de la gente humilde y de buena voluntad. Estas son las bases sociales y políticas del cambio que preconiza el Foro Social Mundial.
Estos movimientos han sufrido victorias y derrotas. Los movimientos sociales han sufrido la represión y la persecución, pero esto no ha evitado que los movimientos sociales hayan desplazado de su lugar ha los gobiernos conservadores de América Latina. No es suficiente un gobierno progresista para cambiar la sociedad, son necesarios esos movimientos, esas personas, que están detrás de los gobiernos progresistas e izquierdistas, eso es lo más importante. Yo estoy seguro de que Fernando Lugo sabe tener eso en cuenta porque en su elección tuvo el pueblo humilde mucha importancia. Lugo reivindica la profecía el pueblo guaraní: eliminar el mal. Hay que construir una sociedad más fraterna.
Fernando Lugo es un presidente atípico. Para empezar él no está en política por intereses partidista sino que está en política por motivos éticos y morales, para él la política es una esfera más en la que intenta cumplir el compromiso que hizo con el pueblo paraguay desde que era obispo.
Tiene por delante muchos retos para intentar mejorar la situación del Paraguay. El primero que tiene es el del tratado de Itaipú entre Brasil y Paragay, firmado en tiempos de dictadura en ambos países, deje de tener vigencia y se haga un tratado entre Brasil y Paraguay más justo. Lo difícil es conseguir convencer al presidente de Brasil de esto, Inazio da Silva hace mucho que dejó atrás su compromiso con otro mundo posible y no creo que le ponga nada fácil a Fernando Lugo el conseguir un tratado que sea más justo con el pueblo paraguay, pero Inazio da Silva tampoco es tonto (es un político hábil) así que es posible que Fernando Lugo consiga llegar a un acuero con él (eso si, no será nada fácil).
Aquí hay una cosa que se tiene que asimilar. América Latina tiene que estar unida. Como dijo Rafael Correa, el Socialismo del Siglo XXI es cooperación. No pueden ser más importantes las fronteras que la integración y no habrá integración hasta que uno y cada uno de los pueblos de América Latina estén integrados. No puede ser que por tema de fronteras nos veamos con que Paraguay y Bolivia no tengan acceso al mar, sus antecesores navegaron por esos mares pero ahora tienen negado el acceso, injusticias de la historia. Ese será otro reto que tendrá por delante Fernando Lugo.
Para Lugo, por lo que veo en su discurso, hay cosas claves. Por un lado está la integración y por otro lado está que esta integración venga de los movimientos sociales y de las bases de la sociedad. Esto es porque para Fernando Lugo otro mundo no es posible, es que es real. Él lo vio en los pobres del Paraguay, ese otro mundo está en los pobres y ese otro mundo cambió la vida de este obispo de los pobres.
Justicia
