EE.UU. es una nación amiga
La derecha está realmente desesperada desde que Barack Obama ocupó la presidencia de los EE.UU. de América. No solo intentas manchar su figura de cara a los izquierdistas, pintando a Obama como un hombre de centro derecha que está contrapuesto a las ideas de la izquierda (y lo hace esa misma derecha que hace unos tres meses decía que Obama era un izquierdista radical), sino que además les mosquea que esos intentos no funcionen y que la izquierda mundial vea a Obama como una esperanza.
Una desafortunada locutora que está intentando hacer carrera en su emisora para correr de su sitio al locutor estrella de la marca, no ha podido recurrir a otra cosa que decir a la izquierda y los progresistas "¿Pero no era EE.UU. el coco? Miren señores, háganselo ver". Yo llamo a la izquierda a que no sea anti EE.UU. sino que sea anti imperialista. En EE.UU. hay cosas que son admirables, hay movimientos (como el movimiento afroamericano, el movimiento anarquista, el movimiento de los hispanoamericanos o el movimiento de las feministas) que son de admirar, también hay personas que para mi significan mucho y que está relacionadas con los EE.UU., por ejemplo Martin Luther King, Malcolm X (claro que este no se consideraba ciudadano de los EE.UU.), incluso algunos presidentes de los EE.UU. me han parecido personas valientes y capaces, como Abraham Lincoln, Kennedy o Jimmy Carter. Otra cosa es que haya en EE.UU. movimientos de presión que no me gustan nada, como las empresas transnacionales que organizan las guerras y los grupos fundamentalistas religiosos que cometen presión sobre los gobiernos, también hay personalidades lamentables que han salido de los EE.UU., como el saliente presidente Bush. Yo no tengo ninguna aversión hacia los EE.UU. de América, ni creo que haga bien la izquierda en tenerselo.
La izquierda no tiene que hacerse ver nada si apoyan a Obama. Obama es presidente de un país importante que tiene un proyecto que yo creo que es serio, se trata de un proyecto de pequeños cambios contando con todos los sectores de los EE.UU., sin fallar a los pobres, sin asustar a las clases medias y sin cabrear a las clases altas. Yo creo que es importante y por lo tanto lo aplaudo. No me tengo que mirar nada, me tendría que mirar algo si veo que está pasando algo positivo, algo importante, y en vez de aplaudir me pongo de morritos porque considero que los EE.UU. es mi enemigo histórico y que el destino nos llama ha enfrentarnos. Eso sería para mirarselo.
Obama mismo ha señalado las directrices que tienen que seguir sus paises amigos. Para Obama todo aquel que defiende los ideales de libertad y de paz es amigo de los EE.UU., de manera que los izquierdistas podemos decir que Obama es un presidente con un proyecto serio, y eso es importante porque los EE.UU. tiene el liderazgo mundial (no olvidemos que después de todo es un imperio), y además los izquierdistas podemos decir que esos ideales democráticos y tradicionales de los EE.UU. son ideales que compartimos, por lo tanto los EE.UU. son un país amigo.
¿Qué hay que mirárselo? No creo, hay quien no ve más allá del enfrentamiento, quien no ve más allá que de la búsqueda de las heridas del pasado, de las enemistades históricas y de las ideologías propagandísticas (porque lo de esta señora es ideología-propaganda, es decir, se inventa unas ideas basada en lo que ella necesita para defenderse políticamente y defender su proyecto político de derechas en España). Obama es, precisamente, el fin de esa concepción belicista y rupturista de la política, Obama es la política como unión del pueblo y no como división, política como motivo de fiesta y alegría en lugar de cómo motivo de conflicto y discordia.
Justicia
