Martin Luther King: cristiano, pacifista y revolucionario
Estamos a 80 años del nacimiento de Martin Luther King. Si Martin Luther King siguiera vivo hoy no sabemos muy bien lo que opinaría, lo mismo se sentiría alegre de que su país por fin estuviese gobernado por una persona negra (Barack Obama), también se sentiría muy triste de que Israel bombardeé Gaza y que Hamas tire cohetes a Israel, lo haría siendo consciente de algo de lo que ya era consciente hace años, de que la mayor responsabilidad de ese conflicto esta en manos de mayor proveedor de violencia y de armas en el mundo (los EE.UU.).
Para Martin Luther King era importante la lucha racial, pero esa lucha racial la vinculó adecuadamente con la lucha por la justicia social y económica. Fue un movilizador cívico, un pastor cristiano (que supo identificarse perfectamente en su pueblo) y también fue un revolucionario. Así definió él mismo su movimiento en el año 67, como una revolución de valores.
Hoy se nos presenta un Martin Luther King desdibujado. Algunos nos lo presentan como un soñador, como un utópico y un iluso, un idealista. Otros lo presentan como una persona cuyo mensaje no tiene vigencia el día de hoy.
No era Martin Luther King un soñador, tampoco un iluso, era un cristiano que supo vivir muy bien su tiempo y su realidad, un hombre realista (por eso reclamaba lo imposible) y que supo ver los retos de su tiempo. El tenía la meta de un mundo más justo, un mundo con igualdad social, política, económica y racial. Creía en la libertad. Esto no lo hacia porque fuera un idealista, esto lo hacía porque lo veía como alternativa a lo que él mismo estaba viviendo. Martin Luther King estuvo en la cárcel y estuvo preso. No era un hombre que esperase el advenimiento de un mundo mejor que viene dado, tampoco fue un simple líder cívico que esperase que la oligarquía concediese los derechos a los pobres de manera gratuita. Martin Luther King defendió que los derechos nunca se conceden, sino que se ganan con movilizaciones. Algo así decía en España el antigua líder de CC.OO., Marcelino Camacho, cuando decía a los trabajadores que los derechos no los regalan los políticos ni caen del cielo, sino que los ganaba la clase obrera levantando el puño, caminando y haciendo camino al andar.
Hay que saber también como era la Fe de Martin Luther King, era una Fe de cara a los pobres, oprimidos y excluidos, una Fe que no daba y servía pesimismo, resignación e inercia. Para Martin Luther King la oración cuenta, como para todo cristiano, pero también cuenta mucho la acción a favor de la libertad. No valía la resignación en esta vida para ser libre en una vida posterior, sino que hacía falta la movilización para vivir realmente el cristianismo y encontrar la libertad. Es decir, enséñame tus obras y te diré si tienes Fe.
Martin Luther King no fue un hombre de sueños ni de grandes ideales, fue sobre todo un hombre de acción y de compromiso, lo fe pagando con su vida su lealtad al Pueblo de Dios. Era, ciertamente y en el buen sentido, un revolucionario que intento transformar la sociedad y la religión. Supo vivir la religión con ese elemento revolucionario, que en el fondo es un elemento básico para todas las religiones, y hoy día nos llama a movilizarnos contra las injusticias y a ser revolucionario en nuestro día a día.
Hoy en EE.UU. hay la influencia de una religión fundamentalista. Sin ir más lejos, George Bush muchas veces se a declarado cristiano y en alguna ocasión a justificado la guerra en Dios. Ante esta realidad Martin Luther King nos dice que la sabiduría y la experiencia nos enseñan que las guerras son una solución obsoleta, no solo eso, Martin Luther King describe la guerra no solo como algo indigno moralmente hablando sino que también como un ataque a los pobres del mundo. Eso lo vemos, sobre todo ahora con las guerras modernas ¿Quiénes mueren en Gaza? Pues la población civil, gente inocente que no ha hecho daño a nadie, esas son las guerras modernas. Los soldados de EE.UU. que van a Irak y Afganistán a pelear, muchos de ellos mueren, también son muchas veces inmigrantes pobres.
Martin Luther King no solo deja un gran legado en lo que es la igualdad racial y también la desobediencia civil (de la que no he hablado nada en este post, pero que Martin Luther King defendió y practicó de manera admirable), también lo fue de la construcción de la paz con justicia. Sin duda alguna Martin Luther King fue un profeta, un revolucionario. Hoy cumple 80 años y lo hace en el corazón de todos los cristianos, pacifistas, negros y activistas por otro mundo mejor y posible.
Justicia

Danielyta dijo
Saber de este hombre es algo k a muchos nos marca el pensamiento frente a la politica ..
Nos permite saber que en los tiempos pasados si existia una politica mas abierta, que le permitia a todos, hacer valer sus derechos y gustos, es decir que no importase la raza o religion, con esa politica y forma de gobierno todos sabian que lugar ocupaban en su nacion y k debian hacer ..
Aunque a muchos no les guste saber de este hombre y acrecarse a leer lo que hiso por un pais .. la verdad sea dicha y que por pocos, hiso mucho ..
8 Noviembre 2009 | 06:02 AM