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La Coctelera

Justicia

12 Enero 2009

Una vergüenza de premio

Hace poco me enteré de que el ayuntamiento de Cádiz, presidido por Teofila Martinez (del PP), daba el Premio a la Libertad al presidente de Colombia, Álvaro Uribe. El premio se le concede, en teoría, por sus labores en pro de la libertad, al frente de las fuerzas armadas en su lucha contra el terrorismo, labor que hace con gran constancia y con gran corazón. Eso reza el premio, pero esa es una realidad muy diferente a la que yo conozco a Álvaro Uribe.

Nunca supe mucho ni de Uribe ni tampoco de Colombia, pero un día conocí a un joven colombiano que me habló de sus países y de sus opresiones. En principio no estábamos muy unidos en lo que se refiere a sensibilidades religiosas e ideológicas, yo andaba más cercano a la Iglesia Católica, el era más afín al entorno de las FARC-EP y apoyaba la lucha de la guerrilla. Actualmente, este amigo del que hablo, es una persona prometedora, que a aceptado la Fe Católica y la vive (con gran devoción por el Padre Camilo Torres) y que lucha por la paz en Colombia, porque las FARC cese la violencia y el gobierno abra una etapa de dialogo con la guerrilla colombiana. Esa es la realidad que yo conozco, la que me cuenta una persona muy metida en la lucha por la paz y el funcionamiento democrático de su país, un verdadero patriota bolivariano, de manera que cuando escribo esto lo hago con él en la mente y el corazón. También lo hago teniendo en el corazón a otro compañero de tribulaciones colombiano, ex seminarista, dejo el seminario para dedicarse más comprometidamente con los pobres, hace mucho que no se nada de él, pero estoy seguro de que seguirá donde lo dejé (con los pobres).

Espero que la gente no se deje engañar. Que sepan tener presente quien es Álvaro Uribe y cual es su labor como presidente de Colombia. Uribe es el comandante en jefe de un ejercito corrupto que tiene como práctica habitual el asesinato, la matanza de gente joven y sin hacerles ningún tipo de juicio, matan jóvenes civiles e inocentes a los que luego ponen el uniforme de guerrillero, para montar un numerito mediático y para presentarse ante el pueblo como su seguridad, como el que los defiende. En realidad estos regímenes de seguridad nacional como el que hay en Colombia o el que hay en El Salvador, son simplemente dictaduras que dan ordenes a los militares que van en contra de la ley de Dios (y que los militares, como indicó el mártir Monseñor Romero, no deberían acatar).

Espero que sepa la gente de Cádiz que en Colombia uno de los mayores problemas que hay, a parte del narcotráfico y de la guerrilla, son los paramilitares. Tendrán que tener en cuenta que Álvaro Uribe mantiene unas relaciones con los paramilitares que son moralmente inaceptables. Unos paramilitares que han teñido a Colombia del color de la sangre de campesinos e indígenas, que ha llevado a miles de colombianos al exilio, muchas veces en países donde (para mas INRI) son señalados por algunos como personas, ciudadanos, de segunda categoría.

Varias instancias internacionales han denunciado a Álvaro Uribe y a su ejercito, denunciados por matanzas en las que mueren mujeres inocentes, niños, ancianos, personas humildes que nunca han hecho nada a nadie, pero que pertenecen a un sector social que no solo se les ve como "pobres necesarios" sino que también se les ve como "peligro para la seguridad nacional".

La ofrenda de este premio es una ofensa al pueblo colombiano y a las aspiraciones de paz en Colombia. Es un insulto a las personas que están allí luchando por la paz y la democracia en su país. Si se quiere dar un premio a alguien que lucha por la paz en Colombia, creo que hay personas mucho más adecuada. Por defensores de la paz en Colombia que no sea, Colombia es un gran país que a dado personas que son verdaderos testimonios, algunos han pasado a mejor vida como Camilo Torres Restrepo (más bien, murió mártir y resucito ese mismo día en la Iglesia de Jesús), otros siguen en Colombia luchando por la paz y siendo el ejemplo viviente de que otra Colombia es posible, ahí esta el jesuita Javier Giraldo, ahí está la señora Piedad Córdoba, ahí está Carlos Gaviria o ahí está Ingrid Bretancourt.

Evidentemente, otra Colombia es posible. Pero en la otra Colombia no es posible con las soluciones militares de Uribe, no es posible con la beligerancia (vengan de donde vengan), no es posible con una lógica neoliberal que hace unos pocos muy ricos y unos muchos muy pobres, no es posible con un régimen de seguridad nacional que pone por encima de la fuerza del derecho el derechos a la fuera. El premio es una vergüenza, espero que los gaditanos no se queden con la imagen de Colombia que da Uribe, la Colombia a la que hay que meterla balas para que funcione, la Colombia desastre de la beligerancia, espero que no sea esa la imagen de Colombia que se quede. Yo en estas fechas, después de haber leído esta noticia, me acuerdo de los amigos que ahí tengo. Ellos están haciendo Colombia porque ellos son Colombia. Puede que la concesión el Premio a la Libertad para Uribe sea hijo del desconocimiento de las experiencias, muchas, que se pueden encontrar en Colombia, experiencia de gente humilde y de buena voluntad, de jóvenes católicos, demócratas, pacifistas, ex seminaristas, misioneros, seminaristas, ciudadanos, estudiantes…esa es la verdadera imagen de Colombia, no la triste imagen que da Uribe.

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