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Categoría: Marxismo

30 Septiembre 2009

Algunas de las cosas que dijo Hugo Chávez en la Asamblea de la ONU

No es Chávez para mi un paradigma de presidente, la verdad es que tampoco me apasiona mucho, pero tengo que admitir que el pasado Jueves tenía razón en algunas de las cosas que dijo en la Asamblea de la ONU y algunas de las peticiones que hizo al gobierno de los EE.UU. La primera era la petición de que levante el embargo económico contra Cuba. Hay que tener en cuenta que ese tipo de medidas, bloqueos económicos, son medidas que dañan más a quienes menos lo merecen, la población civil (concretamente la más pobre). Es vergonzoso que una empresa sea reprimida por suministrar productos en Cuba y es una vergüenza que no se haya levantado nunca ese bloqueo, ni siquiera cuando hay desastres naturales y hace falta ayuda para el país por parte de ONGs, una ayuda que se ve muy dificultada por las barreras del bloqueo. El mismo Obama dice que no se puede imponer un modelo político y que hay que respetar la soberanía de los pueblos, ¿No habría que hacer eso con América Latina y con Cuba?

Estoy seguro de que Barack Obama es una oportunidad de dialogo entre EE.UU. y Cuba, una oportunidad que con otros presidentes sería imposible. El concierto de Juanes en Cuba, que fue un gran acto de dialogo, unidad y cambio en Cuba, estoy seguro de que contaba con el beneplácito de la administración de Obama. Para ello hace falta mostrar a Obama que tiene apoyo en el dialogo y que los países del sur están abiertos al dialogo, pero también hace falta que Obama muestre fortaleza sobre los lobbies de presión y sobre los sectores mas derechistas y reaccionarios de su gobierno.

También se refirió el presidente de Venezuela a la situación en Honduras. Pidió que cesase la represión contra los manifestantes a favor de Zelaya. La situación es desesperante y crítica, la embajada de Brasil esta rodeada por más de doscientos soldados que a golpe de garrotazo y bala han desalojado de ahí a hondureños inocentes cuyo único crimen es apoyar al presidente legítimo de Honduras. Es peligrosísimo el golpismo y es peligrosísimo que se imponga en Honduras, pero es más peligroso aún que no se reconozca el golpismo como golpismo y eso es lo que hace EE.UU., parece que hay ahí una pugna entre el Pentágono y Obama, el Pentágono apoya el Golpe de Estado en Honduras y no quiere a Barack Obama.

También tenía razón Chávez cuando se refería a las bases militares que se van a instalar en Colombia. No cabe duda de que hay que luchar por la paz en Colombia y que todos los países deberían implicarse pero ¿eso se consigue instalando siete bases militares? Yo creo que no, yo creo que en Colombia hay una guerra civil y hay un conflicto que la ONU debe reconocer, las FARC no son una banda terrorista sino que son una fuerza beligerante, hace falta un dialogo en Colombia porque hace falta la paz. La paz ya se consiguió en países en conflicto de Centroamérica como Guatemala o El Salvador, ¿Por qué no debería poderse conseguir en Colombia?

Pero el presidente también habló del socialismo. Yo todos los años busco una agenda llamada Agenda Lationamericana, es una agenda trabajada por grupos cristianos de base de América Latina y que presenta el Obispo Emérito de Sao Félix, Dom Pedro Casaldáliga. El título de la Agenda del curso 2008-2009 fue "Hacia un socialismo nuevo: la utopía continua". Este socialismo nuevo lo que pide es una economía a favor del ser humano. El capitalismo ya demostró ser una maquina de destrozar, sobre todo en América Latina, fruto de ello es que en las elecciones el pueblo opte por alternativas a los políticos tradicionales (Un líder populista como Chávez en Venezuela, un economista de izquierdas en Ecuador, un indígena en Bolivia, un obispo de la teología de la liberación en Paraguay, un periodista crítico con el antiguo gobierno en El Salvador, un sindicalista obrero en Brasil...). Yo creo que eso es porque el pueblo de América Latina quiere y lucha por eso socialismo nuevo y por esa utopía, otro tema es que luego esos gobiernos de verdad la practiquen (algunos de ellos, por no decir todos, han demostrado deficiencias en algunos aspectos, aunque creo que todos ellos han supuesto un importante cambio y progreso en su país).

Este socialismo nuevo es la salvación de los países empobrecidos y de ello parecen estar convencidos en América Latina donde se esta dando un cambio que hasta podemos considerar revolucionario. Es un socialismo que tiene buenas alternativas ante proyectos fracasados como el capitalismo, la guerra y el hambre en el mundo. En EE.UU. y en Europa no se asimilan bien los cambios en América Latina, yo creo que porque no podemos evitar tener un sentimiento paternalista en referencia a ellos y no evitamos tratar esas democracias como "democracias de segunda" que tienen mucho que aprender de nuestras democracias modernas. Ojalá siguiera viva una voz como la del jesuita asesinado en El Salvador, Ignacio Ellacuría, que nos dijera lo mucho que tienen que aprender los países ricos de los movimientos populares de los países pobres.

La Asamblea de la ONU fue una Asamblea de esperanza, eso lo admitía hasta el mismo Hugo Chávez (que antes decía, y casi todo el mundo se reía de la expresión, que esa sala olía a Azufre y que por allí había pasado el Diablo). Creo que si el gobierno de EE.UU. actúa a favor de las intenciones de Obama y Obama tiene la fuerza de mover un barco tan grande como el que pilota, este mundo realmente puede cambiar a un mundo pluripolar, en el que todos los pueblos sean iguales y tengan voz.

Justicia

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2 Marzo 2009

¿Un socialismo nuevo?

El capitalismo está muerto, el sistema se derrumba y tenemos que asumir que lo que venga después de la crisis va ha ser algo muy diferente a lo anterior, vendrá una sociedad post-capitalista. En la Agenda Latinoamericana de este año, el Obispo Emérito de Sao Félix de Araguaia lanza una alternativa, que ya venía defendiendo desde hace tiempo, la creación de un nuevo socialismo como utopía que hay que construir. Es difícil ver un político que tenga un lenguaje en el que la utopía quiere decir algo, es difícil ver un político para el que el profetismo es algo positivo y no un suicido.

Una vez, en una entrevista cibernética, el que fue secretario general del Partido Comunista de España, Santiago Carrillo, criticaba a Julio Anguita (entonces coordinador de Izquierda Unida) diciendo que le parecía un profeta en el desierto. Sinceramente, no se que tiene de malo ser profeta, los cristianos valoramos muy positivamente le profetismo. Ahora vemos que las cosas que decía ese hombre, Julio Anguita, que decía las opiniones suyas y de una formación política a la que representaba y unos votos que también representaba, eran advertencias serias y ciertas. Hace poco vi unas declaraciones de Julio Anguita diciendo que le gustaría volver al congreso para decir "¿Y Ahora qué decís?" o algo así, no se si serían estas las palabras textuales. Al final el profeta tuvo más razón que el político tradicional.

Aún así, a pesar de demostrarse con los hechos que la utopía es necesaria y que hay que ser más proféticos, denunciar con más fuerza los poderes y decir lo que verdaderamente se piensa hasta las últimas consecuencias, como ejercicio de libertad verdadera y como ejercicio de defensa y humanización personal y social; sigue siendo dificilísimo encontrar en la vida pública y política personas con el valor de llevar esto a la práctica. Al menos, en la IX Asamblea General de Izquierda Unida, Juan Manuel Sánchez Gordillo hablaba de una Izquierda Unida que defendiera la utopía "necesaria como el pan nuestro de cada día". Espero que eso sea lo que defienda Izquierda Unida después de esa asamblea, habrá que ver que pasa de ahora en adelante, tienen un nuevo líder (Cayo Lara) que realmente parece una persona de raíces humildes y de una cierta honestidad política, a parte de un gran sentido del respeto hacia los ciudadano (eso escasea en algunos líderes de Izquierda Unida, como Gaspar Llamazares), habrá que darle tiempo (todos merecen un margen de confianza).

No se si hay un partido o una formación política que defienda este post-capitalismo, este movimiento de socialismo nuevo, de necesaria utopía, a veces me da la sensación de que es una cosa transversal que interesa a varios partidos y varias agrupaciones, de las que cada uno hacen su conclusión y su reflexión, todos ellos desde las más puras y buenas intenciones, luego los resultados prácticos serán otra cosa (algunos son buenos y otros fracasan). Al menos la semilla está sembrada, estoy seguro de que esas reflexiones que nacen ahora en los movimientos sociales, en pequeños partidos que presentan alternativas más allá del bipartidismo (PP y PSOE, en España), son reflexiones que tendrán muchas cosas que decir en el futuro.

Pero si se ver que debe haber unos factores comunes para recuperar este nuevo socialismo que yo veo también desde mi perspectiva que es cristiana y fundamentada en los Evangelios, el primer factor es el ecologismo, el cuidado de la naturaleza y del medio ambiente, también el ecologismo como cuidar la relación del hombre con su entorno, defender la naturaleza para defender al hombre, el ecologismo tiene un gran aspecto social. Hay que declarar el agua como patrimonio universal, no como propiedad de unos pocos adinerados. La creación es de todos, no de unos.

Otro factor común importante para construir una alternativa a lo que hay el desarrollo basado en el uso y no el mercado, el cambio, desarrollar las cosas según la necesidad que haya y no para ganar más dinero, acumular más. No se puede basar un sistema en el utilitarismo y en el mercantilismo, en el "yo hago para beneficiarme", eso no solo es totalmente contrario al mensaje de Jesús, es que además tampoco funciona y da buenos resultados. El resultado del libre mercado, del capitalismo salvaje, es que el poder acaba en las empresas transnacionales y sus empresarios, los ciudadanos no pintan nada, luego la democracia real no existe (aunque haya elecciones); por otra parte, el más triste resultado es la pobreza de unos muchos a costa de la riqueza de unos pocos, un sistema basado en la necesidad de que haya ganadores y perdedores.

El tercer factor, y este no es solo político, aquí tenemos que estar todos, es una verdadera transformación social que nos lleve a una democracia real, que sea institucional y cultural. Una democracia basada en que el pueblo tome decisiones políticas, pero también en el que la economía deje de ser una gran religión de la que los economistas ejercen como sumos sacerdotes, una economía que esté realmente supeditada a las necesidades de la gente. Pocos políticos tienen esto en cuenta, pero me gustó mucho ver como en España, Julio Anguita, tuvo esta cosa en cuenta cuando participó en un acto electoral de EB/IU en Euskadi. Hay que tener una democracia que no sea solo institucional, sino también cultural. La democracia no es solo un sistema, es una cultura. Evidentemente no hay democracia verdadera sin cultura democrática y su conciencia.

Y el cuarto eje, el último, no por ello menos importante, es el dialogo multicultural y multireligioso, superar nuestras diferencias para construir juntos un mundo mejor. Rara vez se oye hablar de los valores, se hablan de las ideologías, pero pocas veces de los valores. Evidentemente, cada ideología debe defender su programa, su partido, sus proyectos, pero hay que poner unas bases mínimas que sean justas para todos. En el aspecto religioso, Hans Küng trabaja en hacer una Ética mundial y José María Vigil trabaja en una teología del pluralismo religioso. Apuestas nuevas, arriesgadas, a las que habrá que dar tiempo. Éste último punto es muy difícil de realizar porque supone sacrificio personal, supone dejar de lado nuestros orgullos perosnales a favor de algo más trascendente e importante. No hablo de falsos consensos, en España aún hoy los tenemos, sino que hablo de que los partidos se olviden un poco de ellos mismos y se acuerden un poco del pueblo llano. Sinceramente, no me quita el sueño que mi presidente se llame Mariano Rajoy o se llame José Luis Rodríguez Zapatero, pero como aumenta el paro, la pobreza y como viven de mal los inmigrantes, eso es algo que me preocupa muchísimo más que otros asuntos partidistas y tramas políticas. Por desgracia, la política está muy deshumanizada.

Tengo la sensación de que habrá una transición, aunque sea lenta (demasiado lenta), que nos lleve a esta utopía democrática, a este socialismo nuevo. Creo que es muy difícil que sea un socialismo como que hubo en Europa del Este, el movimiento obrero está muy tocado y muy desdibujado, no parece que el obrero sea el actor principal que provoca el cambio del sistema hacia algo nuevo. Parece que ahora los actores son variados, son los sin tierra, son los indígenas, son las mujeres y los estudiantes...los grandes afectados del capitalismo neoliberal. Por el momento son movimientos dispersos que no han tomado un gran cuerpo político y que aún no tienen tampoco una gran convergencia entre ellos mismos. Pero ya se ven gobiernos que si no vienen de éstos movimientos sociales, al menos si mantienen una relación cercana con ellos que hace que la democracia sea más depurada, ahí está Chavez en Venezuela y su relación con los campesinos y los indígenas, ahí está Evo Morales en Bolivia, ahí está Rafael Correa en Ecuador o Fernando Lugo en Paraguay, ahí se ve como han convergido ONGs, movimientos sociales, movimientos eclesiales, todo ello con un cierto cuerpo político e institucional (aunque yo creo que lo más importante sigue estando en la base social y cultural). Hay alternativas trazadas en América Latina, ahí queda el ALBA.

Pero a lo mejor me aventuro o cometo una insensatez al hablar de socialismo. El socialismo, por desgracia, también está muy desdibujado. Para mi el socialismo gira alrededor de los cuatro ejes citados, no son míos, están definidos por ese gran teólogo y sociólogo que es Francois Houtart, pero tengo que admitir que me da pavor que la gente me identifique con Tony Blair o con Pol Pot cuando hablo de socialismo, yo cuando hablo de socialismo hablo de indígenas, de sin tierra, de sin techo, de redistribución, de evangelio...

Es un socialismo nuevo, para el que socialismo pasados (Cuba, por ejemplo) son un ensayo donde hubo errores y aciertos. Hay que avanzar en salud, en educación y en deporte, pero se tiene que hacer sin influencias de potencias extranjeras y tendrán que nacer contando con un mínimo de respeto internacional que no enferme de manera terminal su democracia. No puedo evitar pensar que muchas cosas en Cuba serían diferentes si se levantara el bloque económico, inmoral según el Cardenal Bertone. El nuevo socialismo tiene que ser, por lo tanto, democrático. Es un socialismo que no es dogmático, no puede tener las soluciones a las preguntas aún antes de que ya estén formuladas.

Quiero pensar que este otro mundo posible se está realizando desde las bases, pero que ya se notan sus consecuencias en las instituciones. Quiero pensar que Obama, al menos en su discurso y en alguna parte de su acción, lleva estas aspiraciones. La Iglesia, desde la Teología de la Liberación, también intenta escuchar los clamores de los actores de cambio en el mundo. Desgraciadamente la jerarquía depuró la institución de los teólogos de la liberación, pero la Teología de la Liberación sigue fluyendo en las ONGs, en las comunidades eclesiales de base y en las periferias de la Iglesia. Dediquemos este año 2009 en reflexionar sobre la crisis y sobre una utopía que tiene que continuar: el socialismo nuevo

Justicia

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3 Febrero 2009

Rafael Correa: Socialismo del Siglo XXI y Socialismo Tradicional

Me gustó mucho la intervención de Rafael Correa en el Foro Social Mundial, en su intervención trataba el tema del Socialismo del Siglo XXI. Para Rafael Correa el Socialismo del Siglo XXI nace cuando empiezan a caer, como un castillo de naipes, todos los gobiernos fieles a los EE.UU. que hay en América Latina, esta caída coincide con un levantamiento de los pueblos que crea en América Latina un mapa político inédito, el llamado giro a la izquierda de América Latina.

Pocos dirigentes se han atrevido a caracterizar el Socialismo del Siglo XXI y pocos se han atrevido ha decir en que consiste este movimiento. Rafael Correa ha sido de los pocos líderes que han hablado del Socialismo del Socialismo del Siglo XXI dándole unas características propias y diferenciándolo del Socialismo Tradicional.

El Socialismo del Siglo XXI habló de la acción colectiva, del poder comentario en los barrios, para Rafael Correa el Socialismo del Siglo XXI es un socialismo ese las bases sociales, desde las personas humildes y de buena voluntad, en este discurso de Rafael Correa se nota su cristianismo liberador. Rafael Correa tiene en cuenta esas raíces y esas bases sociales el socialismo, pero también tiene en cuenta que el Socialismo el Siglo XXI pone ha esas bases sociales en conexión con las instituciones, con la vida social y con la economía del país. Es decir, el Socialismo del Siglo XXI sería una relación institución-movimientos sociales diferente a la que hay ahora en los países gobernaos por el neoliberalismo, se trata de un gobierno que hace las reformas necesarias a partir de los clamores y de la participación de los movimientos sociales.

Tiene muchas diferencias con el Socialismo Tradicional. El Socialismo Tradicional competía precarizando la vida, las condiciones laborales y sociales del pueblo. También hay coincidencias entre el Socialismo del Siglo XXI y su predecesor tradicional, el hecho de que en ambos hagan énfasis en los valores de uso en lugar de en los valores de cambio es algo muy significativo.

Pero hay otra cualidad del Socialismo del Siglo XXI, el Socialismo del Siglo XXI reivindica la justicia en todas las direcciones. La justicia social, la justicia de género y la justicia étnica. No puede ser que los indígenas sean los pobres más pobres en todos los países e América Latina. El Socialismo del Siglo XXI en un socialismo sin recetas, un socialismo sin dogmas, un socialismo que no es único ni estático, es un socialismo que necesita de reflexión, revisión y de autocrítica. Las revoluciones del Socialismo del Socialismo del Siglo XXI no son armadas, son revoluciones democráticas llevadas a cabo a base de movilización social y a base de votos.

También tuvo palabras, Rafael Correa, para la integración el continente latinoamericano. Tuvo duras palabras para la OEA, se le hace difícil comprender que los pueblos de América Latina tengan que resolver sus problemas en una institución que tiene sede en Washington y en la que no tiene cabida Cuba, aunque si lo tuvo la dictadura de Pinochet. Para Rafael Correa la primera fase de integración ha sido la UNASUR, ciertamente la UNASUR ha sido un paso adelante impresionante que ha superado el concepto de ampliar mercados.

Este discurso de Rafael Correa, esta participación en el Foro Social Mundial demuestra que Rafael Correa es una persona grata, no como han hincado los indígenas de la CONAIE. No se puede decir que Rafael Correa no tenga confianza en los movimientos sociales. La constitución que sacó adelante Rafael Correa se sacó adelante con los votos del pueblo y no con los de la oligarquía ni los de los partidos tradicionales.

Bien es cierto que Rafael Correa está sacando adelante una Ley Minera que ataca a los pueblos indígenas y al Medio Ambiente, eso es cierto, una Ley Minera totalmente neoliberal y que va contra la constitución que el mismo Rafael Correa sacó adelante, pero también es cierto que Rafael Correa, con la lógica del neoliberalismo, pudo haber explotado todo su gran yacimiento de petróleo pero ha renunciado a ello precisamente para salvaguardar y cuidar el Medio Ambiente. Eso supone una manera diferente de actuar, aunque se comentan algunos errores. Hace poco hablaba de Obama y decía que su proyecto merece apoyo pero que hay que obligarle y apoyarle para que pueda sacarlo adelante, lo mismo pasa con Rafael Correa, creo que la CONAIE tiene que obligarle a sacar adelante su proyecto, presionar, pero hacerlo en un justo equilibrio con el apoyo. Yo creo que Rafael Correa y su gobierno, su constitución, es una oportunidad histórica que los movimientos sociales no puede ignorar.

Justicia

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24 Enero 2009

Lenin, 85 años de su muerte

El 21 de Enero fue el aniversario de la muerte de Lenin. La Revolución Rusa podrá ser algo que sigue viva en el corazón y en la tradición de muchos, sobre todo de comunistas nostálgicos o comunistas puros, pero hay una realidad, la Revolución Rusa está muerta. La Revolución Rusa, a mi parecer, murió cuando Stalin tomó el poder, cando eso se sectorizo, cuando eso se burocratizo, luego empeoró más aún cuando Trotski fue asesinado en México y ya cuando se convirtió en un Capitalismo de Estado eso se condenó a sí mismo. Una pena, todo sea dicho, porque la Revolución Rusa y la URSS fue una oportunidad tremenda para hacer otro mundo posible y la necesaria utopía, pero ya pasados casi diez años de la caída de la URSS, mejor me ahorro comentarios.

En la Revolución Rusa hubo figuras penosas, figuras grises y también figuras claras y admirables, Lenin es una de las figuras claras y admirables. Tengo que admitir que desde mi cristianismo siempre tuve recelos por Lenin hasta que un amigo mío de Salamanca, comunista y cristiano, me dejó un pequeño librito-cuadernito que era una serie de artículos de Lenin hablando de la religión. La verdad es que desde entonces me molesté un poco más en conocer el pensamiento de Lenin y vi en él una figura clara, honesta, defensora de los pobres, aunque muy radical (en el mal sentido).

La radicalidad de Lenin puede estar justificada en la ejecución de su hermano (que intentó asesinar al Zar Alejandro III), eso sirvió para que Lenin se acercara al marxismo y a los ámbitos marxistas, por aquel entonces Lenin solo era un estudiante universitario. Pronto comenzaría a colaborar con grupos revolucionarios. Eso le costó a Lenin la detención y el exilió, bajo vigilancia de la policía.

Lenin se distanciaría de los socialdemócratas y apoyaría una vía más radical para la revolución. En 1905, durante la revolución, volvió para extender la sus teorías revolucionarias, pero al no lograrlo tuvo que huir a Suiza. Será durante la Primera Guerra Mundial cuando Lenin tome relevancia de verdad en su país. La derrota de Rusia en la Guerra Mundial haría que se provocará la revolución de Febrero, tras la cual el Zar tuvo que abdicar. Tras la revolución de Febrero, comenzó un proceso revolucionario que culminaría en el mes de Octubre (Noviembre, para los rusos) con la toma del Palacio de Invierno.

Lenin estudió mucho el papel del Estado en la Revolución, el pasó del Estado burgués al Estado socialista, un Estado compuesto por órganos de masas como los soviets. Lenin acabó siendo elegido Premier de la Unión Soviética por el Congreso de los Soviets de Rusia. Su precaria salud no le dejó aplicar. Sufrió varios infartos. Que nos quede de testimonio aquello a lo que dedicó sus últimos días: combatir la burocracia que empezaba a gestarse dentro de el partido (esto también lo hizo Trotski) y su lucha contra la aptitud agresiva de no pocos comunistas (entre ellos Stalin) por las naciones que habían sido oprimidas por el imperio zarista. La URSS no se supo quedar con estas lecciones de Lenin, por desgracia. Al menos hagamos nosotros memoria de ello. Así Lenin y su sueño de Estado Socialista, dirigido por órganos de masas y que acabaría con su propia abolición para progresas hacia un verdadero comunismo, vivirán al menos en nuestra memoria, aunque de su muerte física hayan pasado ya 85 años.

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16 Diciembre 2008

Karl Marx

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16 Diciembre 2008

El Capital, Karl Marx y Monseñor Marx

Es una mera defensa de lo que dice la doctrina social de la Iglesia, que las normas del juego tienen que tener calidad ética, lo que hace que el capitalismo sea un sistema muy criticable desde un punto de vista cristiano católico, sobre todo cuando ese capitalismo tiene una economía ultra-liberalizada y no tiene ningún marco regulatorio.

El arzobispo de Munich, Monseñor Reinhard Marx, ha sacado hace poco un libro titulado “El Capital”. El libro lleva el mismo nombre que un libro que publicó Karl Marx en 1867, en Hamburgo. El arzobispo dice que Marx no está muerto y que es necesario tomar en serio sus teorías. En el libro, Monseñor Reinhard Marx se enfrenta con la obra de Karl Marx, una obra que nos ayuda a entender las teorías de acumulación del capitalismo y del mercantilismo. No se trata de ser marxistas y de justificar algunas atrocidades que se han cometido en el Siglo XX en nombre del marxismo, pero si se trata de saber un poco de marxismo y de saber de las teorías de Marx y de su método de análisis.

El libro de Monseñor Reinhard Marx es un libro social y ético, en el que el autor hace una dura crítica del capitalismo y del neoliberalismo, también condena la salvaje especulación financiera y aboga por un sistema económico y político que sea más justo para todos. Es una mera defensa de lo que dice la doctrina social de la Iglesia, que las normas del juego tienen que tener calidad ética, lo que hace que el capitalismo sea un sistema muy criticable desde un punto de vista cristiano católico, sobre todo cuando ese capitalismo tiene una economía ultra-liberalizada y no tiene ningún marco regulatorio.

Un Estado capitalista dificilmente puede hacer de marco regulatorio. Gobiernos populares de América Latina han intentado regular y la respuesta general ha sido la crítica y la calificación de radicales y de totalitarios para sus gobiernos, en algunas ocasiones estas críticas vienen de parte de la jerarquía de la Iglesia Católica (vease la reacción del Cardenal Terrazas al reparto de las tierras que quería hacer Evo Morales en Bolivia). La postura de la Iglesia Católica ante el capitalismo es la de que hay que criticar sus abusos, como si de alguna manera se pudiera hacer viable y socialmente justo un sistema basado en la acumulación privada de las riquezas.

Karl Marx fue una figura singular y un gran filósofo, con unas preocupaciones sociales que ponen de evidencia una gran calidad humana. Equivocado sobre la no existencia de Dios, a mi ver, pero que disfrutará sin duda del proyecto de este Dios bueno. Tenía razón en muchas cosas, lo estamos viendo ahora con la crisis financiera. En otras acertó menos, como cuando vaticinó que las revoluciones se darían primero en países desarrollados y capitalistas, más bien al contrario, el socialismo floreció primero en un país feudal como era entonces la Rusia de los zares.

La obra de Monseñor Marx hará, como poco, que florezca en la Iglesia un cierto interés por conocer las teorías de Karl Marx y leer su obra. No es malo un cierto acercamiento entre cristianismo y marxismo, sin caer en un marxismo anti cristiano, para enriquecernos de todo aquello bueno que tiene la filosofía de Marx y sobre todo su método de análisis. En estos momentos de crisis financiera, una crisis que debería doler muy profundamente a al Iglesia, es más necesario que nunca que la gente lea críticas al capitalismo, que comprenda las causas de la crisis y que tome conciencia de que hay que crear un nuevo orden económico, político y social; para esto es bueno un cierto interés por la filosofía y por el análisis de Karl Marx.

Justicia

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