Categoría: Jesucristo
4 Noviembre 2009
¿Existió Jesús? Si existió, ¿Qué hizo?, ¿Qué dijo?, ¿Qué defendió?, ¿Qué es para mi Jesús? A mi no me cabe duda de que Jesús existió y llevó a cabo la Revolución más grande conocida en la historia de las tradiciones religiosas de la humanidad. Fue una Revolución, como casi todas, frustradas por el poder y domesticada por instituciones, pero al ser el cristianismo la Revolución de todas las revoluciones, el mensaje revolucionario y evangélico del cristianismo sobrevive en la Iglesia, tanto de puertas a fuera de la institución como de puertas a fuera.
Se nos pinta el cristianismo como una religión de templos, de reliquias, de liturgias y de norma tradicional; nada parecida a lo que realmente predicó y anunció Jesús. La religión “oficial”, la religión de las tradiciones, de los templos corrompidos, de las reliquias falsas y de las liturgias que tratan a Dios como un microondas es una religión a la que Jesús se vio confrontado, Jesús no defendía una religión sino que defendía una Fe, una Fe en Dios…una Fe que tiene una base muy fuerte en la experiencia de Dios que tiene la persona y esa experiencia de Dios, ese encuentro con el Señor, es algo que depende directamente de las relaciones sociales con el entorno que le rodea. Es por eso por lo que Jesús resultó tan controvertido, en cierta manera…Jesús fue un antecesor de los ateos, porque Jesús fue el primero que puso a Dios al mismo nivel que al humano, fue el primero que puso a Dios limpiando los pies y defendiendo al hombre, fue el primero que puso a Dios al servicio del hombre y no al hombre al servicio de tradiciones y creencia supersticiosas.
Jesús fue la contraposición al orden y a la religiosidad tradicional, Jesús murió miserable, fuera del templo, fuera del ámbito religioso, murió a las afueras, en lo profano, insultado y cuestionado por la tradición, ¿A nadie le suena eso?, ¿La tradición cuestionando la humildad, cuestionando las corrientes ideológicas o culturales que creen derrotadas y a las que se creen superiores, la tradición cuestionando la solidaridad, la paz o la fraternidad? Es una imagen muy reveladora, la de la cruz, porque ese Jesús crucificado…cuestionado por los poderes políticos y religiosos es una imagen muy viva en nuestro día de hoy.
Al Dios de Jesús no se le encuentra solo en lo trascendente y en lo divino, y no niego su importancia (sobre todo la importancia de la trascendencia), pero si digo que a Jesús se le busca sobre todo en lo inmanente, en lo profano, en nuestro mundo. Así de humano solo Dios puede serlo, dice Leonardo Boff, uno de los teólogos más importantes de América Latina.
La idea de Dios es muy cuestionada por ciertas filosofías y por ciertas corrientes de pensamiento. Bakunin, filósofo y padre del anarquismo, decía que si Dios existiera habría que combatirlo porque no aceptaba que el hombre sometiera su libertad a un ser superior que además era netamente un ideal. Karl Marx, padre del socialismo científico, dice que la religión es una herramienta de los poderes económicos para controlar las masas y adormecerlas, la religión es el opio del pueblo. También algunas voces más o menos modernas y muy divulgadas lanzan piedras contra Dios o contra la idea de un ser superior, Fernando Sabater dice que Dios simplemente es una invención del hombre que responde a su miedo a la muerte; para José Saramago Dios es una invención también del hombre, que el hombre hizo a su imagen y semejanza, y que por eso Dios resulta tan cruel en algunas ocasiones. Creo que hay un buen bloque de pensamiento en contra de Dios y de la religión, y no son voces necias que haya que ignorar o desacreditar, son voces que hay que tener en cuenta y hay que escuchar, a veces contienen algo de razón.
Es verdad que muchas veces se han presentado imágenes de Dios que son más imágenes nuestras de Dios, de hecho, toda imagen que podamos presentar de Dios es una interpretación que nosotros hagamos de él, incluso las interpretaciones llamadas fundamentalistas acaban siendo interpretaciones condicionadas por un líder, por una corriente de pensamiento o por una institución. No sabemos en que dios creemos, pero si que sabemos en que dios no creemos. En el dios cruel, opresor, que simplemente mercadea con la bondad y la sumisión a cambio de un pase al paraíso; en ese dios tan bochornoso en el que no cree ni Bakunin, ni Marx, ni Saramago, ni Sabater…ese dios es un dios en el que no creemos los cristianos, nosotros creemos en el Dios padre y contraponemos ese Dios padre, ese Dios de vida, a los ídolos de muerte que representa ese dios oscuro y cruel que tan justamente ha sido criticado.
Nosotros creemos en el Dios que, como dice San Pablo en su carta a Filipenses, se ha despojado de su divinidad y se ha hecho uno de tantos. Nosotros creemos en un Dios que es todopoderoso en su escasez de poder, en un Dios que nos pide que reflexionemos, que le busquemos en la humanidad. Es un Dios que supera las tradiciones, los símbolos y las religiones; incluso, que no están mal ni son crueles por naturaleza, pero que en muchas ocasiones se han llevado a tal extremo que han supuesto un grabe problema para lo referente a la unidad de los hijos de Dios.
Justicia
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8 Junio 2009
Estas fechas que vivimos son fechas de confirmación y de comunión. La comunión y la confirmación son la aceptación del cristiano en la comunidad, en la Iglesia de Jesús. Es una fiesta de gozo grande, celebramos que Jesús nos elige para formar parte de su comunidad y que nos acompaña en nuestras vidas. Todo lo que hizo Jesús, los cristianos en su memoria tenemos que hacerlo. Jesús nos llama y nos llama no como vasallos sino que como amigos, nos llama a formar parte de su Iglesias que es tradición y misión. Jesús nos llama a una vida de compromiso con la comunidad cristiana y con los pobres de nuestro mundo.
Como cristianos tenemos que evangelizar, y evangelizar no es otra cosa que dar la buena noticia. Tenemos que ser profetas y evangelizadores en nuestro tiempo, para hacer bien esta misión lo que tenemos que hacer es imitar a Jesús y vivir como el vivió, también tenemos que saber escuchar a Dios en los signos de nuestros tiempos, en las cosas pequeñas de nuestra vida diaria (mediante las cuales, Dios nos habla).
Tenemos que compartir nuestras cosas, también nuestra vida. Tenemos que superar nuestros complejos para compartirnos con los pobres, tenemos que entregar nuestra vida al servicio de los demás y tenemos que defender a los humillados. Pero sobre todo, tenemos que ser valientes y testigos, tenemos que ser profetas, no podemos temer a la derrota porque como dice Dom Pedro Casaldáliga "Somos derrotados de una causa invencible". Ahora han sido las elecciones europeas, marcadas por la alta abstención y por el avance de los grupos de extrema derecha, cada partido celebrara sus victorias y se preocupara por sus derrotas, los cristianos no podemos hacer eso, ni podemos inflar el pecho cuando nos sentimos victoriosos ni nos podemos hundir cuando nos sentimos derrotados, lo más que podemos hacer es trabajar y esperar estar en paz con Dios y con los pobres, eso es lo único que debe preocuparnos a los cristianos.
Nosotros no podemos caer en la tentación de ser la lámpara, la luz es Jesús y las victorias son de Jesús y no nuestras. Jesús es la lámpara, nosotros simplemente la portamos para que de luz a los demás. No podemos celebrar victorias porque no hay victorias nuestras por las que felicitarnos y tampoco podemos llorar nuestras pérdidas porque tampoco tenemos mucho que perder, hay que caminar porque la vida es camino.
La vida es un camino, como el Camino de Santiago, con sus flechas amarillas que son nuestros referentes, ¿Qué mejor flecha amarilla que los pobres? El verdadero fin de los cristianos tiene que ser el ser reconocido como Iglesia por los pobres. Eso es lo que tenemos que perseguir y eso es por lo que tenemos que trabajar. ¿Qué nos critican a los cristianos por estar lejanos de los pobres? Bien, pues habrá que trabajar más en los pobres y con los pobres, ¿Qué lanzan flores a la Iglesia por ayudar a los pobres? Pues que las guarden para lanzárselas a los pobres que son los que transforman la Iglesia desde su pobreza.
Sobre todo tenemos que tener misericordia, tenemos que mirar a la humanidad como Jesús nos mira ha nosotros. La misma ayuda a los pobres, la misma opción por los pobres, debe estar fundada sobre la misericordia y no sobre el proselitismo o el utilitarismo, "Optamos por los pobres porque Dios opta por ellos".
Sin tener estas cosas en cuenta da igual tomar la confirmación, no sirve de nada y queda en simple ritualismo. Liturgia no es adorar a Dios con unas instrucciones, Dios no es un microondas. Liturgia es servicio a los demás y los sacramentos no son algo que marquen las Iglesias sino que es algo que nos marca Dios en nuestras vidas, en realidad la confirmación en la Iglesia no es el sacramento en si sino la celebración pública de algo que ya está hecho entre el hombre religioso y Dios. La Iglesia es solo...un canal.
Justicia
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13 Marzo 2009
Leo el episodio de la transfiguración de Jesucristo en el Evangelio de San Lucas. Tengo que admitir que es una de las lecturas evangélicas que más me llenan por dentro. En esta lectura San Lucas dice:
"Y mientras Jesús estaba orando, el aspecto de su cara cambió y su ropa se volvió muy blanca y brillante. Entonces aparecieron dos hombres conversando con él, los cuales eran Moisés y Elías, rodeados de un resplandor glorioso, y hablaban de la muerte que Jesús iba a sufrir en Jerusalén. Aunque Pedro y sus compañeros tenían mucho sueño, se quedaron despiertos y vieron la gloria de Jesús y a los dos hombres que estaban con él. Cuando esos hombres se iban alejando ya de Jesús, Pedro le dijo: Maestro, ¡Que bien que estemos aquí! Hagamos tres chozas; una para ti, otra para Moisés y otra para Elías. Pero no sabía lo que decía. Y mientras hablaban vino una nube que los envolvió, y tuvieron miedo cuando se vieron dentro de la nube. Entonces se oyó dentro de la nube una voz que dijo: Este es mi Hijo amado; óiganlo a él. Después que habló la voz, vieron que Jesús estaba solo. Ellos se quedaron callados, y no dijeron nada a nadie de lo que habían visto."
Es una lectura preciosa que nos dice varias cosas. En primer lugar es una muestra que Jesús le da a sus discípulos de que va ha resucitar; para que los discípulos vean (como ahora tiene que ver la Iglesia) que nosotros vamos a ser transformados como él. Si cambiamos de actitud vamos a tener ese cambio que tuvieron su cara y su ropa. Esa luz que vieron en Jesús los discípulos, es una luz que también estará en nosotros.
También, en gran parte, nos recupera la importancia que tiene la oración. La transfiguración tiene lugar cuando él oraba. Yo creo que para nosotros los cristianos es importante rezar más. Jesús, ante el sufrimiento y el desencanto, siempre encontraba apoyo en la oración.
También nos habla de la vida, de la muerte y de la resurrección. Los muertos que se aparecen con Jesús, Moisés y Elías, aparecen bien alegres para hacernos ver que no habían muerto, incluso después de sufrir la muerte. Por eso hablan con Jesús de la muerte y de la resurrección. Hablan de la muerte con Jesús, ellos lo hacen desde la gloria, compartiendo esa gloria y esa alegría con Jesús. Todos los que comparten los sufrimientos de Jesús, todos los que luchan por su causa, los que luchan por la liberación de los seres humanos, participan con Jesús en la gloria, la mesa común, la Iglesia y la alegría, como lo hacían esos dos profetas. Cuando Moisés y Elías hablan de la muerte de Jesús no hablan solo de él sino que también hablan de todos aquellos que iban a gozar de un destino semejante.
Moisés fue el gran libertador del pueblo, el que lo sacó de la esclavitud en Egipto; Elías es un gran profeta, defensor de los pobres y de los oprimidos, mantuvo una posición verdaderamente profética ante un Israel que volvía a caer en la esclavitud creando una sociedad de ricos y pobres. Los dos estaban muy identificados en el Mesías, el Mesías era un segundo Moisés y Elías era un profeta que volvería a denunciar la injusticias y sería precursor del Mesías (¿Jugo ese papel Juan el Bautista? Muchos creemos que si).
La resurrección es algo que en esta vida uno ya puede empezar a tener, Jesús aún estaba en carne mortal en el momento de la transfiguración. Aún así se le ve con esa claridad, con esa luz, como se le vería después de su muerte, resucitado. Nadie vio eso, solo los discípulos tuvieron esa visión y han visto a Jesús transfigurado ya en vida por la muerte que iba a tener. Eso se puede aplicar a nuestro mundo, a nuestra sociedad, a la Iglesia; sobre todo se puede aplicar a esas partes del mundo que más sufren, las realidades de pobreza, esas realidades están transfiguradas aunque muchos no podamos verlo, porque en esas realidades de pobreza es donde Jesús, su evangelio y su testimonio se hacen más presentes.
Es importante valorar el papel que tiene en la Iglesia los testigos. Los testigos son aquellos que ven el mensaje de Jesús y lo practican hasta sus últimas consecuencias. Un ejemplo de testigo es Monseñor Oscar Arnulfo Romero, arzobispo mártir de El Salvador. Monseñor Romero fue obispo de un país muy pobre, al borde de una guerra civil, donde el ejercito mataba día sí y día también, de manera injustificada y en nombre de no se que seguridad nacional, a montones de campesinos (los amontonaban en las cunetas). En esa realidad, Monseñor Romero intento luchar por la paz y evitar que explotase la guerra, por otra parte también intentó que su país fuera un país donde los derechos humanos se respetaran; pero sobre todo Monseñor Romero defendió a las personas más humildes de El Salvador y a los sacerdotes que estaban encarnados en las realidades de mayor pobreza. Predicó una liberación profundamente enraizada en la Fe, aunque esto es algo que a muchos les cuesta comprender.
Yo creo que hay dos clases de muertes, una muerte es la de aquel que no está unido la gente y a las realidades de pobreza, que donde Jesús se hace más presente, y esa es una verdadera muerte. Y la muerte de aquel que está unido a la gente y es sensible, solidario, comprometido con las realidades de pobreza, esa es una muerte con resurrección. Monseñor Romero que murió por defender a su pueblo es una persona que está viva, resucitada y presente en la Iglesia Católica, en sus misioneros, en los obispos comprometidos con los pobres (como Dom Pedro Casaldáliga, Monseñor Nicolás Castellanos, Monseñor Fernando Lugo o el Cardenal Maradiaga).
La buena obra que uno hace con los demás es un triunfo sobre la muerte porque en ese momento, casi sagrado diría yo, es cuando esa persona pasa a formar parte de la humanidad y del Reino de Dios. Aunque la memoria de esa persona no sea guardada, cosa que sería una pena, esa persona y esa buena obra queda en la historia de la humanidad como testimonio.
Pero hay que decir más sobre esta lectura, en la lectura he dicho "muerte", pero lo que San Lucas dijo de verdad es "su partida", en griego partida se dice éxodo y esa es la palabra que San Lucas usa. Jesús, con su muerte, encabeza un nuevo éxodo de la humanidad, una nueva partida hacia la liberación. El éxodo, entendido en un lenguaje actual, es una transformación o una revolución. Dios aparece en la Biblia como el Dios del Éxodo, de la transformación, de la revolución...el Dios de la liberación. El profeta Amós dice que el Éxodo de Israel no fue el único, que Yahvé ya había hecho salir de la esclavitud a otros pueblos, eso supone que Dios es un Dios de la liberación de todos los pueblos, de su transformación y de su revolución.
En la Iglesia Jesús nos libera de todas nuestras esclavitudes y lo podemos ver en la Iglesia, Jesús está presente en la Iglesia, en sus celebraciones, en sus comunidades, en sus misiones, en sus obras de caridad y en sus movimientos de liberación. La luz de su transfiguración debe iluminarnos, debe darnos esa luz de amor. No podemos ignorar esa llamada de Jesús.
También, Moisés y Elías, su ejemplo y su testimonio valen de consuelo para Jesús, de ánimo y de testimonio que le ayuda en su confirmación, en su decisión de aguantar voluntariamente la pasión, de morir por la liberación del hombre. Los apóstoles, a pesar del sueño, están toda la noche despiertos, creo que eso también tiene un cierto valor simbólico y que algo nos quiere decir el Evangelio con ello.
Los apóstoles, también, dan una muestra de hospitalidad ante tal milagro. En vez de arrodillarse y adorar, ofrecen. No son muy conscientes de lo que estaba pasando. Son personas humildes, del pueblo, que reaccionan con esa hospitalidad típica de las personas del pueblo. Ante una visión, ellos quieren quedarse ahí, en la visión, sin sufrimiento. Querían la resurrección pero sin la muerte, eso es algo que hoy nos pasa a muchos cristianos y por eso a pesar de tener una profunda Fe en la vida tras la muerte, la idea de morir nos asusta. Somos humanos.
San Pedro, que no quería ir a Jerusalén, ahora goza de la felicidad de la resurrección sin sufrir. Piensa que toda la misión está terminada y que se pueden quedar ahí, sin tener que vivir la vida luchando, sin tener que vivir en el mundo real, sin tener que pasar los sufrimientos, penurias y las muertes que hay que la vida. No sabía todavía lo que suponía de verdad el mensaje de Jesús. Se quedaba en simple visión, sin volver a la realidad. Vivía en una especia de país de las maravillas, eso es algo que aún hoy nos pasa a muchos cristianos que creemos que vivimos en un mundo perfecto, en una Iglesia perfecta, donde nadie sufre, donde todo va bien, eso es solo pura imaginación, hay que poner los pies en la tierra. La gloria de la transfiguración es real, pero es futura, es producto de la vida y da la muerte. La transfiguración es una visión que nos pone en contacto con nuestro mundo, que nos llama a vivir la vida con sus penas y con sus alegrías, es un apoyo para la lucha por la liberación de los hombres.
La humanidad es muy destacable y entrañable. Ver como se asustan ante las nubes que los envuelven, ver como no están aún concientizados de lo que Jesús les quiere decir. Representan esas constantes dudas y esas constantes contradicciones que los cristianos tenemos en nuestro día a día. La nube es el misterio de Dios, es aquello que se nos presenta pero no podemos ver, Dios en la Biblia se presenta en muchas ocasiones como una nube. Los apóstoles son humanos, ante el misterio de aquello que no entienden, se asustan, a pesar de que saben que es un Dios amoroso que simplemente manifiesta su amor por Jesús. Jesús es la palabra de Dios hecha carne, es el mensaje de Dios hecho vida, hecho testimonio, es el mensaje de amor hecho carne.
La nube nos envuelve hoy a la Iglesia, muchos somos los que tememos, los que sentimos confusión o duda. La nube de Dios nos dice que oigamos a Jesús en nuestra realidad, que sepamos oír a Dios a través de Jesús que es palabra hecha carne. Con esa palabra y ese amor, nos transfiguramos, nos unificamos toda la humanidad y vamos todos a un mundo mejor.
También remarca la humildad. Jesús siempre guarda en secreto sus glorias, la transfiguración y también que era el Mesías. Es parte de la humildad del cristiano, que nunca se da importancia a sí mismo. Hay una consigna del sandinismo que siempre compartiré: Las alabanzas por al espalda y las críticas a la cara. Jesús cuenta a sus discípulos que es el Mesías, que va a morir y que va a resucitar; todo ello lo guarda en secreto y lo cuenta a unos apóstoles que tampoco acaban de entender muy bien que es lo que Jesús les quiere decir.
El relato de la transfiguración es un relato de gran belleza y de gran valor. Un relato puramente simbólico. No habla de algo concreto que pasa en un monte concreto de Palestina, habla de los montes que hay en nuestra vida, un nuevo monte, donde hay un nuevo Moisés, con una nueva ley, con la ley del amor. Pedro quiere hacer unas chozas para ellos, Jesús, Moisés y Elías; esto tiene sentido si recordamos que los profetas decían que Dios habitaría de nuevo en una tienda de campaña en medio de su pueblo, como en el Éxodo, como en las luchas de liberación y emancipación que hoy viven muchos pueblos. Con Jesús Dios planta su cabaña en medio de nosotros. Pedro quería levantar la cabaña para Dios, pero lo hizo sin Éxodo ni libración, lo hizo por puro desconocimiento. La Iglesia, hoy, sus comunidades, están en movimiento y Dios esta en medio de la Iglesia, en sus chozas.
Justicia
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11 Febrero 2009
Se dice mucho, demasiado, que la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo, pero eso no es cierto del todo y conviene hacer unos pequeños matices. Jesucristo no reside en una religión concreta porque Jesucristo supera las cosas de nuestro mundo y queda por encima de ideologías y de religiones, queda por encima de nuestros modelos y de nuestras identidades culturales, Jesucristo supera todo eso para ponernos en contacto con algo más grande y trascendente, Dios, su justicia, la fraternidad, la paz, el amor, la oración y la opción por los pobres.
En Jesucristo creemos por la Fe y por Jesucristo obramos por Fe, la Fe nos justifica ante Dios. Pero la Fe no es un elemento religioso, la Fe es algo más, es una necesidad humana. Todo el mundo tiene Fe, los ateos incluidos. Otra cosa son los canales por los que se puede llevar la Fe, ahí entra la Iglesia Católica. La Iglesia no es un fin, es un medio, es una manera de vivir la Fe y no una Fe vivida. Yo vivo la Fe en la Iglesia Católica, no creo que pudiera vivirla en otra parte, ella forma parte de mi identidad personal y de mi tradición, es el canal en el que vivo la Fe, en sus comunidades, en sus sacramentos, en las oraciones. Pero soy consciente de que, como dice el Concilio Vaticano II, Jesucristo subsiste en la Iglesia Católica pero no es la Iglesia Católica.
Yo opino como el teólogo brasileño Leonardo Boff, una opinión que le supuso una dura bronca con su colega alemán Joseph Ratzinger (hoy Papa Benedicto XVI). Todas las Iglesias Cristianas del mundo tienen un poco de la verdad de Jesucristo y todas juntas lo que hacen es complementarse. Es mentira eso de que la Iglesia Católica tiene toda la verdad mientras que las iglesias protestantes tienen verdades incompletas o defectuosas, en muchas ocasiones la propia Iglesia Católica ha corregido errores y ha cogido elementos inspirados en iglesias protestantes.
La Iglesia Católica debería superar su propia institucionalidad y darse cuenta de que es un sacramento, no una institución estática. Iglesia Católica quiere decir Iglesia Universal y en esa Iglesia Universal debería haber espacio para todos, para los cristianos católicos...pero también para elementos externos, espacios de dialogo, de colaboración y también espacio para compartir la Fe con gente que la vive de manera totalmente diferente, con gente que vive la Fe en el budismo o con gente que vive la Fe del Islam, ellos pueden enriquecerse de nuestro testimonio y nuestra Fe y nosotros podemos enriquecernos de la suya, Dios está en todas partes.
La Iglesia Católica debería superar esos conceptos, esos juegos, esos esquemas que van contra su propia naturaleza humana y sagrada. Eso pienso yo. Por desgracia este discurso se ha visto muy afectado por la secularización y ante la aparición de un cristianismo identitario y cultural que se defiende numantinamente de un cambio que se niega ha aceptar. Por ello decir que la Iglesia Católica es la Iglesia donde subsiste Jesucristo en lugar de decir que inequívocamente que la Iglesia Católica es la Iglesia de Cristo es visto como una alta traición a la institución, ¿Lo es a la Fe y el Sacramento? Pensemos en qué es más importante
Justicia
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18 Diciembre 2008
La humanidad y la sinceridad de Jesús de Nazaret es algo apreciado por la sociedad, que sabe responder a esa humanidad y esa sinceridad perfectamente. Esta es una realidad que fácilmente se puede palpar. ¿Por qué se dice que hay cristo fobia? Pues porque hay un ambiente laicista, donde se intenta saber donde esta el límite de la Iglesia y del Estado, en este ambiente se han dado dos acontecimientos recientes. Primero lo de la placa a Sor Maravillas en el Congreso de los Diputados, la segunda es la retirada de los crucifijos de los colegios públicos. Son medidas, a lo mejor, laicistas; en absoluto se pueden decir que sean cristo fóbicas. No esta inspiradas en el miedo a la figura de Jesús de Nazaret, que es ampliamente admirada, sino que esta inspirada por el miedo a que no sepamos ver donde están los límites del Estado y de la Iglesia. Otra cosa es que este miedo sea bueno o no, yo creo que no, yo soy de los que opina como el Padre Adolfo Nicolás, que hace falta una laicidad pacífica como la que hay en Japón.
Últimamente se viene utilizando mucho la palabra “cristo fobia” para designar la enfermedad que vive nuestra sociedad. En Europa muchos sectores católicos, mayoritariamente conservadores, dicen que la sociedad europea es cristo fóbica porque no reconoce las raíces cristianas de la democracia europea. Poco antes de irse a Roma, el Cardenal Cañizares dijo que la sociedad española estaba enferma de cristo fobia. El obispo de Almería, en una carta pastoral que escribió hace dos años dijo que nuestra sociedad tenía un miedo increíble a Jesucristo y que esa fobia es insana, es contraria a los principios democráticos y es totalitaria.
Yo no noto ninguna enfermedad en mi sociedad, si noto deficiencias en los organismos sociales y políticos, pero el pueblo español es un pueblo en el que me siento cómodo viviendo. Esta compuesto por gente humilde y de buena voluntad. En mi ambiente, que no esta compuesto solo de elementos católicos, yo no noto ningún tipo de cristo fobia. Yo veo que hay críticas a la religión, a la Iglesia Católica, incluso hay críticas a la existencia de Dios, pero Jesús de Nazaret es totalmente respetado y se suele librar de casi todas esas críticas.
Es difícil encontrar alguien que sienta antipatía por Jesucristo. Todo el mundo, incluso los más enemigos del cristianismo (declarados) muestra un respeto muy grande por Jesús de Nazaret. Sin ir más lejos, el filosofo Karl Marx decía a su hija que Jesús de Nazaret fue un hombre que defendía a los pobres y murió crucificado por los poderosos, y que con todo lo que hicieron (los católicos) hay que saber apreciar que Jesús nos enseño a fijarnos en los más pequeños; eso cuenta la hija de Karl Marx que le decía su padre.
Personas de todas las religiones y personas de todas las ideologías reconocen la calidad humana de Jesús de Nazaret. Para ellos es un referente, aunque no lo sea en el mismo sentido que lo es para los cristianos. Muchos saben marcar las distancias entre el mensaje de Jesús de Nazaret, su acción, sus milagros y su evangelio con las jerarquías eclesiásticas, los cristianos y el clero. Mahatma Gandhi decía “Que bonito sería el cristianismo sin cristianos”. Muchos marxistas saben apreciar el cristianismo, siendo conscientes de que si separan la predicación de Jesucristo de la práctica de algunos cristianos quedaría como resultado un programa que podría salvar la humanidad de todos sus males sociales. La admiración por Jesús de Nazaret es algo prácticamente consensuado.
La humanidad y la sinceridad de Jesús de Nazaret es algo apreciado por la sociedad, que sabe responder a esa humanidad y esa sinceridad perfectamente. Esta es una realidad que fácilmente se puede palpar. ¿Por qué se dice que hay cristo fobia? Pues porque hay un ambiente laicista, donde se intenta saber donde esta el límite de la Iglesia y del Estado, en este ambiente se han dado dos acontecimientos recientes. Primero lo de la placa a Sor Maravillas en el Congreso de los Diputados, la segunda es la retirada de los crucifijos de los colegios públicos. Son medidas, a lo mejor, laicistas; en absoluto se pueden decir que sean cristo fóbicas. No esta inspiradas en el miedo a la figura de Jesús de Nazaret, que es ampliamente admirada, sino que esta inspirada por el miedo a que no sepamos ver donde están los límites del Estado y de la Iglesia. Otra cosa es que este miedo sea bueno o no, yo creo que no, yo soy de los que opina como el Padre Adolfo Nicolás, que hace falta una laicidad pacífica como la que hay en Japón.
Si alguien me pidiera que viera un sector donde realmente veo que hay un ambiente de cristo fobia. Pues sinceramente, veo más cristo fobia en la notificación de la Comisión Para la Doctrina de la Fe de la CEE en contra del libro de José Antonio Pagola “Jesús: Aproximación histórica” o la de la Congregación Para la Doctrina de la Fe en contra del libro de Jon Sobrino “Jesucristo Liberador”. Esas notas no condenan una manera de administrar las relaciones entre la Iglesia y el Estado, esas notificaciones condenan al Jesucristo Liberador en el que muchos cristianos creemos profundamente.
Justicia
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12 Diciembre 2008