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Justicia

Categoría: Iglesia Católica

20 Noviembre 2009

Sobre las excomuniones de Martínez Camino

Dice Martínez Camino que todo aquel que apoye el aborto queda automáticamente excomulgado. La ofensiva de la Iglesia contra le Ley de Aborto proyectada por el gobierno parece estar perdiendo cualquier tipo de sentido de la coherencia o del sentido. Parece que para matar personas sin que la Iglesia te excomulgue lo que hay que hacer es esperar a que nazcan, cumplan unos años y después tirarlas desde un avión al medio del mar, como hicieron las dictaduras de Argentina o de Chile, y Juan Pablo II les daba de comulgar sin ningún pudor (total, seguro que algo hicieron esos que tiraron).

Pero después de este botón sobre la incoherencia dicha por el jesuita y obispos Martínez Camino, hablemos de lo que dice el catolicismo de verdad y no de lo que dice la jerarquía católica. Yo le suelo decir a mis amigos que ya hay que hacer una triple diferencia, primero una diferencia entre lo que es cristiano y lo que es católico, pero es que ahora también hay que diferenciar lo que es católico de lo que es la jerarquía eclesiástica. Yo no me lo explico, resulta que se hizo el Concilio Vaticano II para modernizar la Iglesia y ponerla en sintonía con los nuevos tiempos, cuarenta años pasados vemos que el efecto es totalmente contrario ¡En algunos aspectos nuestra Iglesia actual es más reaccionaria que en los tiempos del Papa Pio XI!

Lo que dice el catolicismo sobre el aborto es muy sencillo y muy practicable en la sociedad española incluso si se aprueba la nueva Ley de Aborto del PSOE. San Alfonso María de Ligorio, doctor de la Iglesia y el mayor moralista de catolicismo, elevado a los altares por su competencia en bioética, dice sobre el aborto que es ética su práctica en casos límite, uno de ellos el de la malformación del feto y que entre la vida de la madre y la vida del feto tiene prioridad y debe ser protegida antes la vida de la madre. Y la gente dirá “Ya pero está ley va más allá, es una ley que deja el aborto más libre y que lo permite a menores de edad incluso sin permiso del padre”. Cierto, pero también es Santo Tomás de Aquino el que dice que la Ley Humana no puede prohibir todo lo que Prohíbe la Ley Natural; es decir, los cristianos no podemos ocupar el ámbito público para hacer que se cumplan con leyes temporales nuestras creencias metafísicas.

Se puede estar a favor o en contra de esta ley, pero no se puede decir que para un católico solo hay la opción de estar totalmente en contra, eso es una falsedad y una falta de respeto a nuestra propia tradición. Yo sinceramente creo que Martínez Camino puede empezar excomulgando a San Alfonso María de Ligorio y a Santo Tomás de Aquino, luego ya que empiece con los políticos socialistas o los del PNV. Por desgracia, tenemos que marcar los católicos la diferencia entre nuestra tradición y la ideología ficticia que se está montando la Iglesia Católica, una ideología basada en una filosofía del trabajo que no tiene ni pies ni cabezas, una concepción de la familia como institución sagrada y en la que la vida es una bandera ideológica (o mas bien una bayoneta) con la que atacar a gente que esta en situaciones muy complejas que requieren una visión más amplia que la de “si haces esto eres buen cristiano, si no lo haces te doy un baculazo”.

Justicia

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19 Noviembre 2009

Elías Royon presidente de la CONFER

Quiero empezar este post diciendo que a pesar de lo que se pueda leer en los medios de comunicación más reaccionarios, Fernández Barrajón ha sido un excelente presidente de la CONFER. Lo ha sido, primero porque sus posturas eran coherentes con el sentir mayoritario de las ordenes religiosas, en ningún momento caminó solo, segundo porque fue un islote de tolerancia y de dialogo en una Iglesia española profundamente reaccionaria y ultraconservadora. Una Iglesia en la que conceptos como “profeta del Siglo XXI” o “ponerse en las fronteras” son nombres del progresismo para atacar la identidad católica, que al final ni es identidad católica ni es nada…es una especie de ideología ultra que nada tiene que ver ni con la tradición católica ni con el Evangelio de Jesús.

La elección el jesuita Elías Royon, que es buenísima persona, parece que la CONFER dejará tanta aventura profética para poner un los pies en la tierra y andar con más clama, buscando el dialogo sin chocar con los obispos. Respeto mucho a Elías Royon, pero siento en el corazón que su cometido es imposible. Hay quien piensa que el problema de la Iglesia es que hay sectores progresistas que van demasiado deprisa y fácilmente dan paso al escándalo, pero el verdadero problema es que la jerarquía que hay ahora es netamente reaccionaria y cualquier progreso, sea moderado o sea mas radical, lo ve mal y lo machaca; ahí tenemos el ejemplo de la FERE, de Pedro Arrupe, de Monseñor Romero o de José Antonio Pagola, son tres ejemplos de personas o instituciones que no tuvieron nada de radical y cuya intención jamás fue rebelarse contra Roma y que fueron machacados por la jerarquía.

Con Elías Royon, sin Elías Royon e incluso con alguien que fuera conservador, las ordenes religiosas seguirían hablando de la profecía y de las fronteras, es una necesidad del Siglo XXI. La Iglesia tiene un pequeño ejército de torquemadas pequeños que no aceptan nada que no salga de lo suyo. En algunas páginas sobre temas socio-religiosos uno se encuentra artículos que ponen esto como una derrota de Fernández Barrajón (en realidad, no lo es, el ya cumplió su cometido) y pintan a Elías Royon como una esperanza para que los religiosos dejen la línea progresista que siguen desde hace tiempo.

Los ultra-conservadores, en el fondo, necesitan enemigos para su discurso. Es cuestión de tiempo que se ceben con algún religioso, ya sea Masía o ya sea otro religioso que simplemente diga, ante la ola de autoritarismo romano, “esta boca es mía”. Entonces al gente mirará mal al religioso en cuestión y también a su superior, porque está muy mal (para ellos) que los superiores no se conviertan en auténticos dictadores.

Le deseo muy buena suerte a Elías Royo y me comportaré como si pensara que las cosas le pueden ir muy bien, pero en el fondo de mi ser se y pienso que no van a ir bien. Corren malos tiempos para el pensamiento en general y para el teológico en particular, la actividad religiosa en la Iglesia se convierte en algo mucho más fácil cuando la jerarquía no está metida, se trabaja mejor con la Iglesia de base, la jerarquía que en tantas cosas se mete y en tantas cosas anda…bien podría tomarse cuarenta años de vacaciones y dejarnos la tarea a las bases eclesiales, a lo mejor así definiríamos la Iglesia de una vez por todas los católicos y no los intereses políticos, económicos y culturales de la Iglesia de Roma.

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16 Noviembre 2009

La Iglesia conservadora

En el anterior post hablábamos de Leonardo Boff y de Hans Küng, es cierto que hay grandes diferencias entre el teólogo brasileño y el suizo, pero ambos representan lo mismo dentro de la Iglesia, ambos representan la oposición a la dirección tomada a partir del pontificado de Juan Pablo II. Leonardo Boff representa la defensa del Concilio Vaticano II y del dialogo, mientras que Benedicto XVI representa a defensa de la tradición.

Benedicto XVI no dialoga, no se abre al mundo, simplemente lanza críticas y condenas a la modernidad, se enfrenta constantemente con los no católicos y dice de los católicos que no siguen sus dictados que en realidad no son católicos. Para Benedicto XVI la única Iglesia verdadera es la Iglesia Católica, esto dicho en tiempos de la globalización y el encuentro intercultural, es inviable e inaceptable. Por desgracia, esta es la postura dogmática de Benedicto XVI y de la Iglesias jerárquica; no se intenta aprender del mundo (como quería plantear Juan XXIII en el Concilio Vaticano II) sino que se trata de enseñar al mundo, cuando no imponer sus tesis.

Estas enseñanzas ultra-conservadoras de la jerarquía eclesiástica tampoco llega a las masas, pero eso parece no importar. Hay una idea más o menos extendida, y yo creo que es una idea que le debe mucho a Hans Urs Von Balthasar, de que en la Iglesia tienen que ser pocos pero puros e intachables. La idea de una Iglesia pequeña, pero más pura y fiel es algo muy extendido dentro de la Iglesia. Tal cosa es imposible. Ni la Iglesia va a ser pequeña, porque es todavía una gran fuerza religiosa, también política y cultural, ni tampoco van ha ser sus fieles intachables, en primer lugar porque la gente no debe simplemente obedecer ordenes sino que también tiene que cuestionar las autoridades que quedan por encima de él, en segundo lugar porque el ser humano comete errores y de ellos es consciente el cristianismo.

Hay un teólogo salmantino que decía que la Iglesia empezó siendo doce y volverán a ser doce para volver a expandirse. Se tiende ha creer que volveremos a ser doce cristianos, doce elegidos entre la masa confusa. Esa idea es totalmente surrealista, por desgracia está extendida. De momento somos menos que antes y no somos en absoluto fieles, por ahí salen casos de católicos corruptos en sus negocios o en la política, también casos de curas pedófilos. El cristianismo nunca va ha ser cosa de doce, a lo mejor lo acaba siendo el catolicismo (cosa que no creo), pero el cristianismo es algo abierto que se hace presente en todas las culturas.

Para Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) la Iglesia es el encuentro de la cultura judía, griega y romana, ahí se termina todo, ya no acepta más culturas. No se acepta la Ilustración, no se acepta la tradición democráticas de los países modernos, no se acepta el socialismo…por eso la Iglesia tiene tantos problemas con la Unión Europea, por eso la Iglesia tiene problemas con los procesos democráticos que vive América Latina, por eso Obama tiene que hacer sus reformas con una oposición incomprensible de la Iglesia; la Iglesia es una institución anclada siglos atrás, una institución que no quiere que se investiguen las ciencias, no quiere que el ser humano s desarrolle como tal, quiere dejarnos estancados en un idealismo vano, en la creencia de que las cosas dan igual porque después de morir todos seremos felices  y sabremos la verdad; deshumanizan a la humanidad.

La Iglesia es una institución centralista, machista y totalitaria, no puede encajar en la democracia mientras así sea. Con la Iglesia y la democracia no hay un problema superficial de comprensión, hay un problema muy gordo en la raíz política del asunto mismo. Ya Leonardo Boff decía en su libro “Iglesia: Carisma y Poder” que si la Iglesia no hacía ciertas reformas internas que la democratizaran y la hicieran respetar los Derechos Humanos de puertas para dentro, la Iglesia no conseguiría tener credibilidad en estos temas. Eso es precisamente lo que pasa. La Iglesia no es capaz de aceptar una sociedad democrática ni tampoco acepta la forma de gobierno de las democracias, no acepta (y eso lo vemos en España) que democráticamente se discutan asuntos como el matrimonio entre homosexuales o el aborto. Se creen poseedores y pastores de una verdad única, que nadie más que ellos poseen, no quieren enseñar su mensaje sino que quieren imponerlo. La Iglesia es muy señora suya de expresar sus opiniones en el mundo laico, pero tiene que respetar el resto de corrientes culturales; la Iglesia Católica es una entre tantas…no tiene el monopolio de nada, ni siquiera de Jesús de Nazaret.

Justicia

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22 Octubre 2009

Hans Küng, alternativa a la jerarquía eclesiástica

Hans Küng es, con muchas posibilidades, el mejor teólogo de la Iglesia Católica  y puede ser considerado, con corrección, como el legítimo sucesor de Karl Rahner. Hoy día es un crítico de la jerarquía eclesiástica y del Papa Benedicto XVI. Al principio de su papado, Benedicto XVI tuvo una reunión con Hans Küng que hicieron parecer que la Iglesia podía aceptar, o al menos tolerar, algunas tesis del teólogo progresista, pero hoy ya se ve que toda esperanza era falsa  y que Benedicto XVI sigue siendo el guardián de la ortodoxia y el teólogo reaccionario que era antes de ser Papa, prueba de ello es que mantiene dialogo con los sectores ultra-conservadores de la Iglesia Católica (sector de tendencias nazis, fascistas y antisemitas).

El Papa Ratzinger, según Hans Küng, lleva a la Iglesia a un desastre y la devuelve a la Edad Media. Realmente es cierto. Ratzinger está demostrando que lo del Papa es un absolutismo cerrado, antes al menos teníamos la esperanza de que el Papa tenía que atenerse a un mínimo consenso de la Iglesia Universal (como el Concilio Vaticano II) y no podía ponerse por encima de él, pero el Papa Ratzinger pone sus tesis personales como absolutas y las pone sobre un Concilio de la Iglesia Universal, lo que supone un total escándalo y lo que rompe el cuerpo de la Iglesia. Es muy complicado lo que ha hecho el Papa y es muy radical, casi supone una amenaza de cisma en la Iglesia y desobediencia a sus propias normas, es una ofensa no al mundo progresista sino a la Iglesia Universal que hizo ese concilio, a las Iglesias de oriente, a las Iglesias locales, a la Iglesia de América Latina y de África, esto supone una total ofensa. Me parece muy bien que el Papa tenga sus teorías, pero me parece espantoso que quiera imponerlas en la Iglesia y para ello se "cargue" teológicamente hablando a todo el que le haga sombra (el mismo Hans Küng, Leonardo Boff, Jon Sobrino...) y dialogue con sectores que odian a la propia Iglesia Católica y al Concilio Vaticano II.

El Papa ha provocado, o más bien ha puesto de acento, una crisis muy fuerte en la Iglesia. Una crisis que es la división, por un lado la jerarquía eclesiástica y por otro lado la Iglesia Pueblo. Ya no es que la Iglesia Pueblo tenga ciertas oposiciones frente a la jerarquía eclesiástica, es que yo diría que ahora mismo la Iglesia Pueblo pasa de la Iglesia jerárquica y tiene por ella un desinterés casi total. Se están haciendo las dos iglesias una a parte de la otra, la Iglesia Pueblo se hace viviendo en el mundo real y en dialogo con él, mientras que la Iglesia jerárquica se está haciendo viviendo en la inopia, enfrentándose a la modernidad con la compañía de algunos católicos "militantes" que la siguen a todas partes y en toda aventura, y también vive en la Edad Media.

Hans Küng siempre ha sido una alternativa a lo que presenta la jerarquía. Frente a la cerrazón de la jerarquía en todos los temas y frente a su dogmatismo, Hans Küng siempre hace una reflexión crítica y razonada. Hay quien dice que es un teólogo rebelde, como si además ser rebelde fuera malo, pero  podemos decir que Hans Küng es un teólogo católico, interesado por la Iglesia Católica y que hace su trabajo teológico a sabiendas de que a otros también les llamaron de todo, a sabiendas de que Congar también fue condenado en su día y más tarde fue nombrado Cardenal y fue un inspirador del Concilio Vaticano II. En tiempos difíciles para el pensamiento cristiano, en los que parece que para hacer una reflexión sobre la sociedad hay que criticar el progreso y las filosofías modernas, haciendo una defensa numantina de la Iglesia (incluido de los errores de la propia Iglesia), Hans Küng presenta un pensamiento sin complejos, en dialogo con la sociedad desde una perspectiva crítica, en dialogo con las demás religiones para buscar una ética mundial de mínimos, y en crítica con la Iglesia para buscar una reforma seria de ésta que la ponga al servició del Evangelio y no al Evangelio a su servicio.

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20 Octubre 2009

Descanse en paz, Enrique Miret Magdalena

Hace una semana aproximadamente moría con 95 años el teólogo seglar Enrique Miret Magdalena. Siempre admiré bastante a Enrique Miret, me parecía una persona sumamente inteligente y aunque por todas partes le acusaban de heterodoxia, a mi me parece que Miret tan solo defendía lo que defendían los juristas católicos del Salamanca (Domingo de Soto etc). Gran crítico de nacional-catolicismo, siempre abogó por una Iglesia más abierta, adelantándose incluso al Concilio Vaticano II.

Ante una jerarquía totalmente reaccionaria y un catolicismo cultural que nos evita conocer la verdadera tradición cristiana en temas importantes (el aborto, el matrimonio entre homosexuales, la eutanasia, el divorcio...), Enrique Miret tomo una postura crítica no en contra del catolicismo sino a favor del catolicismo y de que este fuera conocido correctamente en las corrientes de opinión. Tengo delante de mi ahora mismo su libro "Creer o no creer" que es una recopilación de artículos de Enrique Miret (la mayoría de los que escribió en El País) en los que el teólogo habla de cuestiones que fueron de actualidad, habla de la Ley de Aborto del PSOE en el 83, habla de la Ley de Divorcio, habla de la regulación de matrimonios homosexuales etc... Creo que todos esos que creen que el catolicismo es hacer de la lucha contra las abortistas, contra la homosexualidad o contra la eutanasia una bandera, deben leer este libro y contrastar un poco las fuentes que tienen.

Hombre optimista, que veía en la crisis de las religiones en nuestra sociedad no una ofensiva secular, sino una oportunidad de que las religiones que redescubran a sí mismas y se presenten como lo que realmente son, liberándose de creencias supersticiosas e irracionales. Siempre soñó con una sociedad laica en la que las religiones mantuvieran entre ellas un dialogo coherente, sano y fructífero.

Hombre de críticas tranquilas y constructivas, era difícil ver acidez en sus denuncias (de él tendríamos que aprender los que a veces llevamos una gran carga de acidez en nuestras denuncias). Critico con las instituciones que se creyesen mediadoras ante algo superior y olvidasen su dimensión liberadora y humanitaria, tanto con la Iglesia (que suplantaba a Dios) como instituciones políticas.

Intelectual comprometido con la libertad incluso en los tiempos de la dictadura franquista, defensor de los Derechos Humanos. Uno de los teólogos seglares más destacados de España, algo de lo que siempre se sintió orgulloso. Fue de esos socialistas cristianos, al que llamaban vaticanista, en el que estaban Peces Barba, Fernando Ledesma, Liborio Hierro, Leopoldo Torres, Gustavo Suarez Pertierra, Tomás de Quadra Salcedo y María Teresa Fernández de la Vega, de todos ellos (a mi parecer) Enrique Miret siempre fue el más lucido y más coherente. Un gran admirador y amigo del ex alcalde de Madrid el profesor Enrique Tierno Galván y del Padre Llanos. Duante el gobierno de Felipe González (el de 1982), el ministro de justicia Fernando Ledesma le nombró Director General de Menores.

En lo religioso también fue comprometido, fundador y presidente (del 1996 al 2004) de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, compartiendo tribulaciones con otros teólogos críticos con la jerarquía como José María Díez Alegría, como Juan José Tamayo o como Benjamín Forcano. Amigo, también, del presidente de Mensajeros de la Paz (de la que era presidente honorario) el famoso Padre Angel.

Una persona muy querida, su perdida se ha sentido bastante. El mejor teólogo seglar del Siglo XX, el más brillante. Una gran perdida para la Iglesia Católica y para el pensamiento progresista español. Enseñaba a querer más a los hombres y a Dios, enseñó que es posible respetar las ideas desde las diferencias y también que es posible dialogar entre las religiones.

Nunca se cansó de dar testimonio, nunca dejó de escribir. Para algunos es un heterodoxo  y azotador de obispos que hizo mucho daño a la Iglesias, para otros (entre los que me incluyo) fue un hombre de Dios, un teólogo inteligente y sensible; lo que nadie puede negar es que era un autentico referente y que su muerte es algo que se siente en toda España y la Iglesia Católica. Un pensamiento como el de Miret Magdalena es lo necesario para que España vaya por caminos de paz y de consenso, de acuerdos y de progreso, y para que la Iglesia camine hacia la aceptación de la sociedad laica y de la cultura moderna, a parte del dialogo con otras culturas y un sano sincretismo.

Justicia

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18 Octubre 2009

¿Caso Forcades? Más bien caso Iglesia Católica

Roma censura todo en la Iglesia y el retroceso es algo que no tiene fin, quieren matar la rebeldía en el pensamiento...que es donde se mata la rebeldía. Ahora una monja, como Teresa Forcades, no puede decir en conciencia su opinión sincera sobre el aborto en un canal catalán (TV3) porque ni en ese pequeño espacio se puede decir una opinión muy acorde con el pensamiento actual sin que suponga un escándalo para el Vaticano y sus inquisidores.

El Cardenal Rodé ha decidido intervenir contra la monja para que se desdiga de sus opiniones acerca del aborto o del sacerdocio femenino. Ya hay quien habla de un "caso Forcades", yo más bien creo que estamos en un "caso Iglesia Católica y es un caso que trae cola. Por un lado defienden el derecho a tomar las calles de unos y por otro lado no dejan que la otra opinión se exprese, aunque sea bebiendo de sus propias fuentes. Quieren convencer no razonando, sino repitiendo e imponiendo y, lo que es peor, irrespetando a la gente con la que hablan, pasando olímpicamente del raciocinio y tratando de manipular sus emociones (Estoy enteramente seguro de que en el cartel del bebe y el lince nunca lo harían con un feto real y la cría de un animal protegido tan feo como es el buitre).

No me cabe la menor duda de que el magisterio eclesial tiene que ser respetado por los católicos, y más especialmente por los teólogos. Pero de la misma manera, no excluyo que un teólogo pueda exponer, sin absolutizar, ideas hipotéticas que puedan hacer avanzar al magisterio y puedan servir de pregunta al magisterio. La gente no tiene porque mirar siempre la Iglesia, la misma Iglesia tiene que mirar de vez en cuando a los hombres y preguntarles "¿Qué puedo hacer por vosotros?" y dejar que estos respondan. Para eso se hizo, en teoría, el Concilio Vaticano II, aunque en la práctica este concilio es como si no hubiese existido nunca.

No se como terminará este tira y afloja entre Teresa Forcades y la jerarquía. El final poco me importa, si sigue pudiendo hablar en la Iglesia mejor, si deja de hablar da igual (como dice Atahualpa Yupanqui, el poeta canta hasta en silencio) y si lo que hace es hablar desde un ámbito no eclesial, en rebelión con la jerarquía, eso tampoco condiciones mucho mi opinión sobre ella (por mi experiencia de vida voy viendo que los mejores cristianos muchas veces son nefastos católicos).

Si puedo decir que para mi esto demuestra el tremendo retroceso de la Iglesia Católica en cuanto a algunos temas. Por algún motivo que desconozco, los efectos de Concilio Vaticano II son totalmente contrarios a sus intenciones fundacionales, la intención era modernizar la Iglesia y ponerla en dialogo y como respuesta lo que estamos teniendo es una Iglesia Católica cada vez mas cerrada en si misma y no solo eso, incluso regresiva. En algunas cuestiones, y el aborto es una de ellas, la Iglesia es más retrógrada ahora que con Pio XI. La moral tradicional católica dice que si una niña es violada y el bebe pone en peligro la vida de la madre el aborto no supone una excomunión para la pobres niña (y tampoco para los médicos, que la han salvado la vida), sin embargo ahora resulta que si una niña violada por su padrastro aborta...pues esa niña tienen una pena de la Iglesia mayor que la que pueda tener su padrastro violador y pederasta, algo totalmente surrealista e irracional. Como decía Chesterton, nos quitamos el sombrero cuando entramos en la Iglesia pero no nos quitamos la cabeza con la que pensamos, aquí no hay un caso Teresa Forcadoes...aquí hay un caso Iglesia Católica que ya se vuelve preocupante, sufrimos una especie de esquizofrenia que nos lleva ha dañarnos a nosotros mismos

Justicia

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21 Septiembre 2009

Ovejas y pastores

Este año es el año sacerdotal y hay que reflexionar sobre el sacerdocio y sobre la crisis del sacerdocio. Existe la idea de que el mayor problema del sacerdocio es que no hay sacerdocio femenino ni tampoco un sacerdocio que no sea célibe (ayer mismo pusieron un reportaje sobre el celibato en TVE).

Efectivamente, estos temas hacen daño al sacerdocio y cierran las puertas del sacerdocio a mucha gente de buena Fe y con vocación; pero hay más problemas. No se trata de permitir a las mujeres que sean sacerdotisas ni tampoco de dejar que los curas se casen, es que hay que cambiar todo el sacerdocio casi de raíz, incluso el planteamiento del mismo que tenemos en la Iglesia Católica (y en las demás iglesias).

Existe la idea de que el pueblo es rebaño y de que el sacerdote es pastor. Ayer mismo estuve en una misa del vicario de la diócesis de Salamanca y no  hacía otra cosa que repetir que los parroquianos son rebaño del pastor. Lo dijo unas diecinueve veces, según conté. Esta idea es dañina para el sacerdocio porque no refleja ni la realidad de la misión que deberían realizar ni la realidad de la misión que realmente realizan la mayoría de los sacerdotes (al menos los que yo conozco personalmente).

Un sacerdote no es un hombre que se pone en el altar, por encima del "rebaño", donde esta Cristo para dirigirse a un público que (pobre de él) es pecador y necesita del sacerdote hasta para saber que son pecadores. Un sacerdote es el que coge el micrófono y en la misa hace preguntas a los asistentes, un sacerdote es el que es plenamente consciente de que el milagro no es que el pan se convierta en Cristo (como si eso fuera una transubstanciación mágica) sino que es el que se da cuenta y es consciente de que el milagro es Cristo presente en la asamblea a la que se dirige. Si se comprende esto se entienden las bellas palabras de Monseñor Romero, "Es fácil ser pastor de este pueblo".

Creo que hay que replantear el sacerdocio y volver a presentarlo. Da la sensación de que los sacerdotes solo son funcionarios de Dios y que solo hay una manera de vivir el sacerdocio. En primer lugar, el sacerdocio no tiene porque ser clerical sino que también puede ser laico. Yo soy laico y soy sacerdote, o al menos es fue lo que dijo el señor que me bautizó como "sacerdote, profeta y rey".

Tendríamos que pensar, los católicos, si lo que tenemos es una crisis de vocaciones para el sacerdocio o si lo que tenemos es una crisis de sacerdocio que no reconoce vocaciones evidentes. Sin ir más lejos, hace casi un año le escribía una carta a un sacerdote llamado Roy Bourgeois (un hombre muy comprometido con la pobreza, con las víctimas de la Guerra Civil de El Salvador y de las dictaduras militares en América Latina) dándole mi apoyo en un momento en el que pasaba grandes dificultades con la jerarquía eclesiástica por su postura favorable al sacerdocio femenino y por su presencia en un supuesto acto de ordenación de sacerdotisas.

Tenemos que pensar en el sacerdocio como un factor positivo de liberación, de comunicación y de dialogo. Hay que ser rebeldes ante la vida y ante las cosas, tener un sentido crítico. Lo contrario es hacer lo que quiere la actual jerarquía eclesiástica, es encerrarnos en la placenta materna, adormecernos, no actuar más que a consignas que nos dan de alguna parte. Eso no puede ser, no se hace el sacerdocio con consignas o con instrucciones canónica (ni que fuera un micro hondas celestial) sino que se hace con la relación que se tenga con el pueblo y con Dios.

Justicia

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26 Agosto 2009

Cruces

Se está hablando en España de quitar las cruces cristianas de los colegios públicos. La verdad es que la noticia me sorprendió porque yo no tenía ni idea de que en los colegios públicos aún se expusieran cruces cristianas. La decisión a sorprendido a algunos, no han faltado católicos que dicen que es un atentado contra la religión y toda una agresión. Yo no creo que lo sea y creo más bien, que conviene relajarse un poco. Hay que tener en cuenta que vivimos en un estado aconfesional y laico, o por lo menos un estado que aspira a ser ambas cosas.

Por algún motivo la antigua ley de libertad religiosa no ha funcionado, más que nada porque la Iglesia Católica es la Iglesia del Estado Español aunque no sea la Iglesia de la Fe de todos los españoles. Eso, parece ser, se puede deber a que en España lo que hay no es un estado aconfesional real, tampoco hay un estado laico, simplemente hay una cierta libertad religiosa dentro de un estado que sigue dando posiciones de privilegio a la Iglesia Católica, esa es la dura realidad.

Por eso el gobierno quiere hacer otra Ley de libertad religiosa, esta ley tiene la intención de pasar de la simple libertad de religiones a la igualdad de todas estas. El tema es complicado, si bien es cierto que la mayoría de la sociedad españoles se confiesa católica, también es verdad que es una minoría de esa mayoría (y además una minoría muy grande) la que practica la Fe, y es una minoría aún más grande la que profesa los dogmas de esa Iglesia o las posturas de esa Iglesia en tema como la familia, los preservativos o la educación. Eso también deberían tener en cuenta los obispos y cardenales a la hora de elaborar su discurso, porque muchas veces se manipulan datos y se falta a la realidad que se palpa en España: somos un país con Fe en Jesús (y por lo tanto, con sentido eclesial) pero no somos un país tradicionalista católico.

Muchos católicos nos sentimos cómodos viviendo en un país donde todos somos iguales, todas las Iglesias y todas las religiones. No me da miedo que el budismo, el hinduismo o el islam tomen y ocupen espacios públicos, son religiones muy santas en las que también se revela Dios y es una gran oportunidad el dialogar con ellas. Creo que si la aspiración es un estado en la que todas las religiones sean iguales, lo favorable sería (en primer lugar) cambiar nuestra constitución que deja a España como un estado aconfesional pero con la Iglesia Católica como querida, aunque podemos aprovechar la ambigüedad de ese artículo para no pasar por el duro trago de tener que andar reformando cosas. Desde luego, si lo que se pretende es la igualdad, o se quitan las cruces de los colegios públicos, o empiezas a poner al lado también la estrella de David y la media luna de los islámicos.

Tengo que admitir que el gobierno socialista, del que he discrepado y sigo discrepando en muchos puntos (pues a saber; la economía, en su día la lucha contra el terrorismo, la inmigración, la política exterior que tiene...) tiene una gran visión de lo que debe ser la religión en la sociedad democrática, la religión (tal y como la entendemos ahora) es algo que no puede con la globalización. Eso es lo que creo que piensa este gobierno, y por lo tanto el gobierno aspira ha la creación y aportación de una gran ética mundial, una ética que englobe a todas las civilizaciones en unos mínimos, una unión de todas las culturas y religiones en contra del terrorismo y de la violencia de cualquier tipo. Eso es la Alianza de Civilizaciones de la que tanto habla (o más bien hablaba) el gobierno español.

En realidad, la Alianza de Civilizaciones, por desgracia, no es muy practicada y no veo yo que eso avance mucho en el sentido de realizarse en la práctica. Con la Alianza de Civilizaciones me pasa como le pasaba a Mahatma Gandhi con las democracias occidentales, veo que la idea es buena pero no ve que las prácticas políticas se ajusten mucho esas ideas que dicen defender políticamente. Pero sin duda la Alianza de Civilizaciones es una necesidad mundial, la necesitamos, son importantes cosas como los encuentros de Asís, cosas como las conferencias ecuménicas o la experiencia de la comunidad de Taize; sin duda, el discurso de Obama en el Cairo es un buen paradigma también. Creo que es a eso a lo que tenemos que aspirar, eso es lo favorable.

Justicia

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