Tras ver los resultados de las elecciones Europeas quiero lanzar una serie de reflexiones al aire. Primero, mi impresión por el aumento de la derecha. No lo digo por que me parezca descabellado votar a la derecha, más bien me llama la atención que la derecha tenga aumento de voto en Madrid o en Valencia, donde hay casos de corrupción que aún se están juzgando (no sabemos muy bien como terminará eso). "El País" titula, y yo estoy de acuerdo, que la corrupción no afecta ha la derecha. La derecha, por lo menos el voto de la derecha, parece tan falto de principios éticos que son capaces de votar lo que sea. El voto del Partido Popular es un voto estático, casi nunca cambia, depende siempre del aumento o del desgaste del voto del PSOE. El PSOE, por otra parte, si suele ver castigadas sus corrupciones, sus mentiras y sus fracaso económicos en las elecciones (en estas europeas lo hemos podido ver).
La derecha ni gana ni pierde, más bien gana o pierde el PSOE. La izquierda es un voto difícil y regaña dientes, muchas veces no vota porque no ve en los partidos de izquierda la defensa de esos valores éticos que defiende la izquierda. Eso con la derecha no suele pasar. Ciertamente, parte del fracaso del PSOE no es una victoria del PP, sino que es un problema tremendo del PSOE en lo que se refiere a su relación con su propio electorado. El PSOE ha cometido un error garrafal intentando desgastar al PP con la corrupción, primero porque al PP la corrupción no le afecta en votos y segundo porque el PSOE tenía que haber trabajado en defender su labor hecha hasta la fecha (si es que se puede defender). Más bien la campaña del PSOE a sido llamar a la gente ha votar a algo que no se Mayo Oreja.
Santiago Carrillo, desde la SER, llamaba a las izquierdas ha tomarse en serio las elecciones y votar, no abstenerse y quedarse al margen. Debe saber Santiago Carrillo que abstenerse no siempre es quedarse al margen, sino que muchas abstenciones son de conciencia y parte de esa abstención es de una izquierda que no ve los valores de la izquierda en los partidos como el PSOE o Izquierda Unida, luego el error no es de la izquierda española o de la ciudadanía, la culpa es del PSOE y de IU (también, aunque menos). No he visto a ningún candidato echarse la culpa a él y a los políticos de la alta abstención, solamente creo que lo hizo Cayo Lara (coordinador de Izquierda Unida).
Creo que la Unión Europea es un proyecto que hoy por hoy no merece participación. La idea de la Europa social, de la Europa de los pueblos, de las ilusiones y de la solidaridad, ya no existe. Solo hay unos líderes que distan mucho de ser referentes éticos, también hay una infumable burocracia que mata de sueño y mata el sueño. Ignacio Ellacuría, jesuita asesinado en El Salvador, dijo una vez que en Europa no había esperanza sino que simplemente había miedo. Es cierto que es lo que hay, solo miedo. No tenemos referentes éticos, perdemos nuestras raíces, nuestras tradiciones y nuestra cultura; nos quedamos en un post modernismo, en un individualismo extremista, en un egocentrismo exacerbado, un consumismo infumable y un pasotismo escandaloso.
Estas elecciones las ha ganado el PP, aunque la más votada ha sido la abstención. El PP cuenta con un 42,23 % de los votos y el PSOE con un 38,51% de los votos. Pero tampoco hay mucho que celebrar, no es el PP la potencia política española ni es el partido que representa a España. El PP es un partido que cuenta con 6.615.015 votos, ante un PSOE que tiene 6.032.500 votos. Hay que tener en cuenta que de la España que ha votado, también hay una parte que vota a terceros partidos o incluso a partidos testimoniales, ahí están Izquierda Unida o UPyD, también los nacionalistas, estos suman 2.227.094 votos que sumados a los del PSOE serían unos 8.259.894 votos. Todo esto teniendo en cuenta que más de la mitad de los españoles ni han votado al PP ni han votado a ninguno. No es justo que una minoría salga a celebrar que son una mayoría, más que no ser justo...no es cierto.
Justicia
servido por justicia
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Tras ver los resultados de las elecciones en Euskadi y Galicia quisiera valorar unas cosas. La primera es que Mariano Rajoy tiene ahora un poco más de espacio y tiempo, tras la recuperación de Galicia, la segunda es que esto está en perfecta sintonía con la caída de los nacionalismos en las elecciones generales. Vayamos por partes.
En Euskadi el partido más votado ha sido el Partido Nacionalista Vasco, pero eso no quiere decir que pueda gobernar. El tripartito no se podrá reeditar y el que tiene la llave de gobierno es el Partido Socialista. De cualquier modo, gobierne o no, Ibarretxe ha tenido malos resultados. Si gobierna, habrá que ver si puede sacar adelante todas las cosas que ha dicho que quiere sacar adelante, también habrá que ver si es capaz de montar numeritos como el que montó con la consulta que quería hacer. Ibarretxe ha sido un gran derrotado en estas elecciones, porque si gobierna se queda en esa incomoda posición, sino gobierna queda como la primera gran derrota del nacionalismo vasco. Esta la cosa tensa para el Partido Nacionalista Vasco.
El Partido Socialista parece que quiere liderar el cambio en Euskadi, pero si algo hemos visto en el Partido Socialista, tras los gobiernos de Felipe González y de José Luis Rodríguez Zapatero, del difunto bipartito gallego o el moribundo tripartito catalán, es que el Partido Socialista es especialista en liderar cambios que luego no se dan y se convierten en colosales decepciones que solo consiguen que la reacción se crezca. Aún así espero que las palabras de cambio de Patxi López sean ciertas, que consiga conformar un gobierno y así, al menos, alejar del poder al PNV. Eso no vendrá mal, si no hay alternativa (esperar, espero poco) que al menos haya un poco de alternancia.
Basagoiti y el PP consiguen mantener el tipo en Euskadi, contra todo pronostico. Parece que la marcha de María San Gil no ha supuesto una gran pérdida para el PP en Euskadi. Basgaoti pierde dos diputados, menos de lo esperado por analistas, y se convierte en una pieza clave para que el Partido Socialista gobierne. Si el Partido Socialista gobierna con el PP en Euskadi, eso quiere decir que el gobierno del PSOE tendrá que llegar a algunos acuerdos con el Partido Popular y que por lo tanto se acabaron, en gran parte, sus tonteos con el nacionalismo.
Aralar se lleva los votos de los batasunos que han decidido no seguir la consigna de votar nulo. Muchos analistas dicen que el aumento de Aralar representa que la izquierda bertzale deja de ser violenta y acepta como referente un partido como Aralar, un partido de izquierda y nacionalista radical que rechaza los métodos violentos. Ese análisis tampoco se puede hacer con mucha rotundidad, ya que Democracia 3 Millones, partido de izquierda bertzales que no condena la violencia, fue ilegalizado, así que podemos decir que como a la izquierda bertzale violenta le han ilegalizado el partido han tirado ha votar a lo mas cercano a sus postulados. De todas formas, creo que en este sentido ningún análisis se puede dogmatizar. Eso si, habrá que jugar la carta a favor que supone la notable presencia de un partido de izquierda bertzale que rechaza la violencia en el Parlamento Vasco, es una buena oportunidad para que quede demostrado que la izquierda bertzale puede abrirse paso en Euskadi sin violencia y que no hay ideas ilegalizadas, sino que se ilegaliza la violencia. Espero que esos cuatro diputados de Aralar se conviertan en una presencia positiva.
Ezker Batua ha sufrido un gran descalabro electoral. Ya se temía la pérdida de un diputado, pero el descalabro ha sido mayor aún que él esperado. Javier Madrazo, líder de Ezker Batua ha culpado de estos malos resultados al bipartidismo y a la ilegalización de D3M. Eso es pura demagogia, el peor enemigo de Ezker Batua es la propia Ezker Batua, no otros. Javier Madrazo gobernó con los nacionalistas vascos y eso le sale caro. Hizo una campaña en la que presentaba la política como algo con dos orillas, a un lado estaba el PNV-PSOE y al otro EB, con otra cosmovisión alternativa de la política. Hablaba contra el capital, hablaba de verdaderas alternativas políticas en Euskadi, tampoco tenía mal programa. Pero un cambio, un progreso, un proceso de transformación, no se consigue liderar solo a base de consignas electorales y promesas de programa, también tiene que haber un candidato con credibilidad, Madrazo no tiene credibilidad cuando dice que PNV y PSOE son la misma cosa, porque el que lleva gobernando cuatro años con el PNV ha sido Madrazo, no el PSOE. Madrazo paga sus contradicciones, paga el haber convertido Izquierda Unida en Euskadi en un partido alejado de las alternativas al capitalismo, un partido pseudo carlista, una mezcla de nacionalismo cristiano y populista. En lugar de echar balones fuera, Madrazo y Ezker Batua deberían hacer un poco de autocrítica, a lo mejor no hacia falta tanta consigna, tanta promesa, a lo mejor tampoco hacía falta traer a Anguita para que hablase contra el bipartidismo y a favor de una economía democrática, lo mismo lo que hacía falta era un poco de coherencia.
Por otro lado, UPyD consigue hacerse un espacio en el laberinto vasco. Una voz radicalmente contraria al nacionalismo que pluraliza el ambiente político en Euskadi. De no conseguir el PSOE ese escaño 25 con el recuento de voto emigrante, UPyD además podría tener la llave del gobierno vasco y haría falta su diputado. Rosa Díez podrá escribir ahora un manual de cómo hacer un partido político en tres días y en base a algo tan simple como es la defensa de la nación española frente a los nacionalismos periféricos.
Sobre Galicia, pocas cosas se pueden decir. Más de lo mismo, más Feijoo, más Fraga, más Mariano; llaman cambio a lo que es regresionismo (que error). Otro fracaso más del PSOE, que no ha sido capaz en estos cuatro años de consolidar su proyecto de cambio. Se hizo una alianza con el BNG que no era real, tan solo era para quitar del gobierno al PP, eso es pan para hoy y hambre para mañana. Ahora el PSdG tendrá que hacer un mínimo de autocrítica y darse cuenta de que tiene que ser un gran partido en Galicia que valga de alternativa al Partido Popular, que sea algo más que un simple partido que depende de las limosnas del nacionalismo gallego y del desgaste del Popular.
Veo los titulares y la gente habla mucho de cambio. Yo aún no veo tal cosa. Habrá esperanza, pero yo en política y para estas cosas me quedo con una cosa que dijo una vez Julio Anguita, yo no utilizo el verbo esperar sino que utilizo el verbo querer. Yo quiero algunas cosas en política, un proyecto de mayor democracia en todos los niveles y un proyecto de unidad nacional, de mayor determinación del pueblo español, eso es lo que quiero, ahora...esperar...sinceramente, espero poco. Ya son muchas las veces que se ha gritado cambio al grito de "ista ista socialista", que yo sepa ninguna vez vino tal cambio sino que vino una colosal decepción. Espero que en Euskadi, ahora, no sea así, no se si eso se podría perdonar.
Justicia
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