¿Quién iba a pensar que los nacionalistas catalanes y el Partido Popular se iban a llevar tan bien? Parece que era ayer cuando el PP señalaba con el dedo a Cataluña como la fuente de todos los problemas. En mi bonita tierra salmantina se organizó un buen follón cuando el gobierno del PSOE trasladó los papales del Archivo de la Guerra Civil a Cataluña. Se hicieron masivas manifestaciones, aupadas y promocionadas por el Ayuntamiento de todos los salmantinos y se creó un ambiente bastante desagradable en el que las personas que tenía negocios los anunciaba afirmando, por si cabía sospecha, que a pesar de su nombre el negocio no era catalán sino mallorquín (esto lo he visto yo en Salamanca). Mucho han cambiado las cosas, el Partido Popular ha mentido incluso en lo más pequeño e insignificante y ahora los salmantinos observan (bastante menos exaltados, eso si) como con el gobierno del Partido Popular traslada los papales del Archivo ante el silencio de Alcalde Mañueco.
Aquellos que se quejaban de que el gobierno del PSOE legislaba solo con el apoyo de los nacionalistas y marginaba al Partido Popular, señalando como culpable de esta injusticia al sistema electoral que ahora defienden con uñas y dientes, observan con un silencio sepulcral (cuando no apoyo chulesco) como el presidente recibe de la misma manera al líder del principal partido de la oposición de ámbito estatal (el Partido Socialista) al mismo nivel que al líder del partido nacionalista catalán CiU (a la tercera y la cuarta fuerza política de este país, IU y UPyD, ni las recibe).
Este romance entre Partido Popular y CiU promete ser una de las mayores vergüenzas de la historia política de este país, dejará en juego de niños a Aznar hablando catalán en la intimidad y la España Plural de Zapatero con sus reformas estatutarias. Es contradictorio ver como un partido que está continuamente, desde sus medios de comunicación afines, generando la discordia y poniendo en cuestión el carácter democrático de los partidos regionalistas luego es capaz de ponerse de acuerdo con ellos y de ser sus mejores aliados. Es brutal ver como Esperanza Aguirre se pone como una fiera, proponiendo llevar a cabo las mismas medidas radicales que proponía el hombre que se cargó la derecha francesa e hizo el mayor favor político de su vida a Le Pen II, solo porque una masa enfurecida de aficionados va a silbar al rey y al himno en un acto lúdico, mientras que por otra parte el apoyo del Partido Popular de Cataluña a unos presupuestos que sacrificaban servicios básicos en favor de mantener el despilfarro nacionalista no es motivo de discordia.
El último regalo de la #pepevergencia es la Reforma Laboral. Una Reforma Labora regresiva, que atenta contra derechos conquistados por los españoles hace muchos años y que no debería llevar (aunque solo sea por la vergüenza histórica que acarreará) la firma de ningún partido político que no sea el Partido Popular. De vergüenza no sabe CiU y por ello lo firma, le da su apoyo "responsable" (¡Cómo si fuera responsable! Condenar a un país a la recesión!) a esta Reforma Laboral aliviando un poco las penas del PP (que por otra parte, no dejará de seguir yendo de víctima en sus medios propagandisticos). Allá CiU con sus aventuras ideológicas y estratégicas. El Partido Popular puede librarse del castigo electoral de unas bases sociales que tienen el mismo sentido crítico que el tronco de un alcornoque, pero CiU ya ha sufrido serios castigos electorales de las bases sociales a las que se dirige cuando pide el voto (y le ocurrió precisamente por mostrarse cercana a un gobierno del Partido Popular que supuso un insulto para todos los españoles, hablo del gobierno de Aznar de 2000/2004).
El Partido Popular saca adelante de esa manera una Reforma Laboral absurda que generará más paro. El gobierno trabaja con la tasa de paro del 22,3% en 2015. Este objetivo tan poco ambicioso no parece que vaya ha ser cubierto ya que se pronostica que el paro en 2015 puede llegar al 25%. Es una Reforma Laboral desastrosa que castiga a los sindicatos, ataca los derechos laborales y no sirve para solucionar los problema ni para cumplir los objetivos propuestos para superar la crisis y salir fortalecidos de ella. Mientras tanto a los ciudadanos, después de ver este esperpento de la #pepevergencia, tan solo nos queda preguntarnos "¿Qué hemos hecho para merecer el castigo de tener el futuro en manos de esta gentuza sin ética política alguna?". Ni el más pasivo de los pueblos merece un sistema y un gobierno tan sumamente inútiles, deshonestos e inoperantes.
Justicia
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Me impacta ver a Mariano Rajoy haciendo el ganso con los nacionalistas. Recuerdo con añoranza aquellos días en los que el PP ponía la voz en el cielo porque Zapatero osaba recibir en la Moncloa a los representantes del gobierno catalán y vasco con la bandera de las comunidades autonómicas, como si fueran naciones. Mariano Rajoy hizo exactamente lo mismo, les recibió con su banderita en la puerta y les dio el mismo trato de favor que les daba Zapatero.
Urkullu no gobierna Euskadi, pero es como si el PNV siguiese siendo el interlocutor del gobierno con Euskadi (parece que el bueno de Patxi López no pinta nada). Es con Urkullu con el que Rajoy está hablando del proceso de paz con ETA, saliendo el representante del PNV bastante contento porque Mariano Rajoy está dispuesto a hacer concesiones a los presos de ETA, ¿De qué clase de concesiones se están hablando?, ¿Por qué desde el gobierno no lanzan un mensaje claro?
El Ministro de Interior ante la comisión ofreció generosidad a los presos de ETA, con ello se aleja de los sectores más duros del Partido Popular aunque tampoco acaba de entenderse con los representantes de Amaiur, que tuvo la osadía de hablar de presos políticos vascos en España. Hablar de generosidad es absurdo, cuando uno es Ministro de Interior jamás puede hablar de generosidad con los presos, ni generosidad ni mezquindad, simplemente hay que aplicar la ley, una ley que respete los derechos humanos y que asegure el derecho del preso, tanto en cuanto es algo que está bajo la responsabilidad del Estado. Acercar a los presos vascos a su hogar para que puedan verse con su familia no es un acto de generosidad, es un acto de la más pura justicia. Dice que contemplará la reinserción de forma individualizada, lo que es ridículo porque parece difícil que se vaya mirando caso por caso, la reinserción debería ser una medida colectiva porque los presos de ETA estaban inspirados por un colectivo que era la banda terrorista. Se indigna porque llamen delito político a lo que hace ETA, es terrorismo pero es un terrorismo inspirado por una finalidad política, es un delito horrible que va contra la humanidad, pero hay un trasfondo político y desde cierto punto de vista se puede hablar de crimen político. El Ministro de Interior no parece saber muy bien de qué habla. También pide al entorno de ETA, familiares de presos y otros, enseñe a los etarras presos cual debe ser su comportamiento.
Por su parte Gallardón anuncia que las víctimas opinarán sobre el acercamiento de ETA. Eso es absurdísimo, con todo el respeto que merecen las víctimas. Las víctimas no tienen que opinar sobre la política penitenciaria, la Ley de Talión desapareció del derecho penal hace siglos. Las víctimas tienen derecho a que las penas de sus verdugos se cumplan con arreglo a la ley. Todo lo que sea salirse de ese marco es absurdo. Esos presos no tienen la obligación de pedir perdón a sus víctimas, puede que lo tengan desde el punto de vista moral pero no desde el punto de vista político. Ni ETA debe ser amnistiada, ni deben de pedir perdón para ser amnistiados (ni para no serlo), ni las víctimas del terrorismo deben ser comisarios de sus verdugos una vez están cumpliendo condena. Es una pura demagogia, del Estado en la órbita de una ideología católica que mezcla cosas que no deben ser mezcladas por salud democrática. Son medidas que son antiéticas, amorales, favorecen las ideas de venganza diciéndoles a las víctimas que pueden participar en el proceso de represión de los delitos, que el Estado indemnice a las víctimas pero que no se carguen los pilares de nuestro sistema penitenciario y judicial.
Urkullu, tras hablar con Marianico, dijo que no entiende por qué el Partido Popular no habla con ETA ahora si ya lo hizo en la tregua del 98. Una pregunta absurda, porque ningún partido debe dialogar con ETA y menos ahora que ETA dice que renuncia a la lucha armada, esa es una pretensión del PNV que ve en el proceso de paz una oportunidad para conquistar "derechos" para Euskadi. Si el PNV quiere hablar con ETA que lo haga, pero no tiene por qué hacerlo el gobierno español. Si acaso se hablará de dónde y cuándo van a dejar las armas. ETA tiene que entregar las armas, cumplir las penas que vaya a cumplir sin aspirar a la amnistía, no solo por respeto a las víctimas sino por la coherencia de una amnistía. Puede haber reinserción, que es una medida que afecta a todos los presos que mostrando ciertas conductas son dignos de volver a vivir en sociedad.
Eguiguren, por su parte, pide una Constitución para Euskadi que no entre en contradicción con nuestra Carta Magna. Lo que dice este utópico es que ETA acaba de matar, si es que lo deja, y ya está creado el campo de cultivo con un proceso por el cual se puede abrir un proceso para que por consenso se elabore una Constitución de Euskadi sin entrar en contradicción con la Constitución Española, que tenga en el horizonte la posibilidad de la independencia. Que un miembro del Partido Socialista diga algo tan ridículo es el colmo, parece que tras el descalabro del socialismo en España ahora pretenden ganar el voto nacionalista pidiendo algo tan absurdo como pedir una Constitución para Euskadi. El desdibujo ideológico del PSOE continúa, no se dan cuenta de que los nacionalismos son insaciables y que no pararán hasta ampliar sus conquistas.
Artur Mas entró ahí como Pedro por su casa y exigió al gobierno unos 700 millones Euros que el Estado debe a Cataluña, dejando también Mariano la puerta abierta a un pacto fiscal que permita para Cataluña concierto económico semejante al que tiene el País Vasco. Mas le ha dicho a Mariano que no se puede pasar de un 8% de déficit al 4´4%, lo que no es ninguna novedad teniendo en cuenta que el PP le está pidiendo a Merkel flexibilidad. Pese a ello es intolerable que Mas hable de tú a tú a España, como si Cataluña no tuviera nada que ver con España. Mariano permite que le hable de esa manera, pero no debería. Todo es por el miedo a gobernar y por la debilidad, ya muy antigua, del gobierno central frente a los nacionalismos.
Además Mas se da el lujo de advertir a Rajoy de que la lengua es una línea roja que no se debe pisar. Se trata de palabras de un superior a un inferior, el superior es Mas y Rajoy es el inferior. Se hablad e autogobierno en Cataluña, ¿Dónde entra entonces el gobierno español? Cataluña señala al gobierno central hasta donde llega su autoridad, como si fueran algo a parte de España. Eso Mariano Rajoy lo tolera porque es débil, porque no tiene la fuerza de la verdad, la libertad, el honor y la lealtad. Aceptamos la autonomía, pero lo hacemos dentro del Estado Español, Cataluña es una delegación del Estado, Cataluña es Estado. Sin embargo nuestro presidente, el PP en general, se ha acostumbrado a este esperpento moral y ético. Los nacionalistas van ganando la batalla, los mismos que se dicen defensores de la unidad de España que dicen amar España pero por otra parte dicen que los catalanes se vayan y nos dejen en paz, lo que muestra la pobreza intelectual de aquellos que apuestan por la unidad.
La reunión de los líderes nacionalistas con Mariano Rajoy es la prueba definitiva de que los nacionalismos van lanzados y que el gobierno central no es capaz de afrontarlo con un mínimo de madurez. Ese es el escenario que tenemos y esa es la España no que nos espera, que Dios nos coja confesados.
Justicia
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Mal va CiU y Duran i Lleida si quieren lograr sus ambicioso objetivos ante el gobierno de mayoría absoluta del Partido Popular. Cuando vi que CiU votó en contra del gobierno de Rajoy en la sesión de investidura pensé que habría una oposición nacionalista catalana de centro al gobierno de Rajoy, nada más lejos de la realidad, lo que hay es un apoyo tan derechista o más que el propio Partido Popular.
CiU dice que apoya las medidas de recorte del PP por "responsabilidad" y a mí me entra la risa floja. Se dan cuenta de que la mayoría absoluta del Partido Popular les deja sin demasiado margen de presión para poder conseguir un Pacto Fiscal o un concierto semejante al que tiene el País Vasco. Ahora buscan la vía de contentar al Partido Popular para ver si puede caer alguna concesión. Por "responsabilidad" no se vota a favor de unas medidas que no solo traerán mayor recesión a España sino que además podrían haber salido perfectamente adelante hubiese votado CiU o no la hubiese votado.
Por primera vez tenemos una dinámica a la inversa. No es CiU la que tiene agarrado por sus partes al gobierno de la nación, sino que es el PP el que tiene a CiU justo donde la quería. Las elecciones autonómicas y municipales, que dieron un resultado bastante positivo para el PP, se notaron también en Cataluña, donde tiene influencia en el ayuntamiento de Barcelona donde CiU no tiene la mayoría absoluta. Muchos intereses de CiU y de esa oligarquía catalana que representa están en el Partido Popular, ahí entrara la negociación para ver como se realizan o no se realizan las construcciones de infraestructuras, ahí estará la reforma del mercado laboral y ahí estará también la reforma del sistema financiero. CiU no está en condiciones de hacerle cara al Partido Popular, aunque esta postura de sumisión al gobierno central puede salirle cara a los nacionalistas catalanes.
¿Cómo sentará esta posible deriva de CiU a su electorado? Pues puede sentarle mal, dado que ya en otras ocasiones CiU se ha alineado con el Partido Popular y eso le ha pasado factura política. Es la gran oportunidad de alternativas nacionalistas a CiU, hablo de formaciones como Solidaridad Catalana o, sobre todo, Esquerra Republicana de Cataluña. Ellos tienen la oportunidad de erigirse en defensores de un nacionalismo catalán transversal, que intente superar las barreras de la anquilosada Constitución para aglutinar una masa social que les de autoridad para negociar con el Estado central cuál va a ser el papel de Cataluña dentro de España. Un movimiento nacionalista que vaya más allá de convocar consultas sin ningún carácter vinculante ni ninguna incidencia política a las que el pueblo catalán no hace ni puñetero caso. Desgraciadamente no veo que esa alternativa se perfile ya que el partido que creó Laporta parece un chiste andante y ERC no hace nada más que el ridículo últimamente, el último esperpento fue declararse fuera del marco constitucional al más puro estilo Amaiur.
Puede que estemos ante el ocaso de los partidos nacionalistas tradicionales, CiU y PNV, que dan paso a nuevas formas de nacionalismo bastante más radicales que se favorecen de los fracasos del Estatuto de Cataluña, del Plan Ibarretxe y del proceso de paz que puede dar con el fin de ETA (desde luego, su violencia ya no está presente). Es tiempo de cambios en el nacionalismo periférico español, las fórmulas engañosas de CiU y PNV se van desgastando, ni encuentra las simpatías en los no nacionalistas que se cansan de sus mentiras ni tampoco encuentran el apoyo del electorado nacionalista que se ve decepcionado ante la imposibilidad de lograr sus objetivos.
De todas maneras no doy a CiU por muerta. No me cabe la menor duda de que los desencuentros con el gobierno del Partido Popular volverán y en esos desencuentros CiU jugará la baza del victimismo fiscal. Pero la dura realidad es que CiU, hoy por hoy, es un partido sin ninguna capacidad de alzar su voz frente al Partido Popular. Más bien irán detrás del PP, haciendo de "pepito grillo" del gobierno en determinadas ocasiones pero votando al final las cosas que saque adelante "por responsabilidad".
Justicia
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