27 Noviembre 2009
Hace poco el rector de la Universidad Pontificia de Comillas, José Ramón Busto sj, ha publicado una reedición de cristología católica. El libro se llama “Cristología para empezar” y es la primera reedición revisada y corregida después de las primeras diez ediciones del libro. El libro simplemente pretende poner al alcance del lector una faceta más humana de Jesús. El libro, no me cabe la menor duda, resultará controvertido. Hoy día en España, no se en otros países, escribir de cristología es un camino con dos opciones, o hacer de eco de la jerarquía o ser reprendido por esta. Las correcciones de poco valen, y eso lo he visto por ejemplo con la reedición que hizo Pagola de su libro sobre Jesús llamado “Jesús: Aproximación histórica”.
Hay una corriente en la Iglesia netamente ultraconservadora y escandalosamente exclusivista. Yo no es solo que sean buenos únicamente los católicos, es que ahora dentro de los católicos solo cuentan como católicos los que para ellos son buenos (los sometidos a la jerarquía) y los demás son peores que Arrio o Nestorio. Estoy casi convencido de que para el católico ultra-conservador medio es mucho peor que se vendan libros de José Ignacio González Faus que de Arrio, después de todo Arrio no vende y si vende lo hace en círculos muy selectos. Por eso tienen que andar desacreditando en la prensa a José Ignacio González Faus y José Ramón Busto, con ellos a gran parte de la Compañía de Jesús, también a José Antonio Pagola y con él a gran parte de la Iglesia de Euskadi, que al ser vasca son nacionalistas y filo-etarras hasta que no se demuestre lo contrario.
Pero estos sectores católicos ultra-conservadores no se enteran la manera en la que se ve el plumero de una autentica depuración. No están acallando simplemente voces disidentes, es que están descabezando a la Iglesia del Concilio Vaticano II. Cuando se castiga a Leonardo Boff no se castigaba a un teólogo bocazas, se castigaba a un teólogo que trabajaba cerca de la Iglesia de su país y que trabajaba en varias revistas católicas, cuando se castigó a Hans Kung no se calló solo a un rebelde, se calló a un profesor catedrático y a un testigo del Concilio Vaticano II llamado directamente por Juan XXIII. José Ramón Busto no es solo un mindundi bocazas y disidente, es el Rector de la Universidad de Comillas, y José Antonio Pagola era el vicario de la diócesis de San Sebastián. Cualquiera que tenga ojos se da cuenta de que esto no es un cuidado de la palabra y la ortodoxia en la Iglesia, esto es una purga en toda regla.
No son además teólogos académicos, son teólogos que se leen en círculos amplios y cuyos libros son material en parroquias y que están en manos de las capas medias del país. Son libros muy divulgativos, de manera que los leen gente fuera del círculo teológico y pueden entenderlo. Se leen sus libros en seminarios, los leen aquellos que se forman para religiosos, los leen las monjas y también los leen muchos catequistas. No se si el intento de purga, la purga que se está llevando a cabo en España y cuyo último símbolo es el nombramiento de Munilla como obispo de San Sebastián, llegará a afectar a José Ramón Busto, pero estoy seguro de que ya se están afilando espadas o echando leña a la hoguera. Ojala me confunda, pero es que el tiempo me ha convertido en un pesimista, y eso que soy muy joven.
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25 Noviembre 2009
El aniversario de la muerte de Franco, que fue el anterior fin de semana, no puede evitar traernos a la cara el tema de nuestra Memoria Histórica. La Memoria Histórica existe y hay que defenderla, desde luego no es solo cuestión de leyes sino es cuestión de cultura, pero hay que estar abiertos a leyes que protejan a las víctimas de la dictadura, a las victimas de la guerra civil y a las victimas del terrorismo. En España, aunque tenemos una Ley de Memoria Histórica (bastante inútil y bastante desmemoriada) no tenemos mucha memoria histórica y ni siquiera tenemos libertad social para debatir sobre este tema, porque la gente no tiene interés por su historia y mira para otro lado.
En algún momento de la transición los diputados decidieron que las víctimas del franquismo perdonaron a sus verdugos. La verdad es que a mi me da la risa cuando alguien dice que no hay que abrir viejas heridas y sobre todo cuando ese alguien que lo dice es Fraga (el asesino de Montejurra), para empezar porque el que decide si la herida está cerrada o no es la víctima. El perdón es una decisión netamente personal, nadie puede perdonar por otro, si una víctima perdona al que mató a su abuelo pues es de muy buen recibo y es incluso cristianamente admirable; pero una víctima puede pedir para ello el derecho que pedía para sí mismo Mikel Buesa (víctima del terrorismo de ETA y ex presidente de Foro de Ermua), el derecho a ser un resentido. Igual que no se puede obligar a las víctimas del terrorismo a perdonar a aquellos que fueron verdugos de sus seres queridos o incluso de ellos mismos, no se puede obligar a las víctimas del franquismo a perdonar a sus verdugos, menos aún se puede tomar la decisión por ellas. Y aún así, aún en caso de que haya perdón, eso no quita al criminal de ser criminal con una deuda con la sociedad a pagar, nota importante: Juan Pablo II perdonó a Ali Agca y aún así este cumplió condena. Eso del perdón y de la amnistía esta todo muy manipulado.
Al franquismo se le permite lo impermisible. En Salamanca, el 20 de Noviembre salen a la calle los grupos neonazis, los mendigos tienen que cambiar de cajeros para dormir para que no les encuentren para pegarles, sin embargo el medallón de Franco en la Plaza Mayor está bien precintado por si alguno de la extrema izquierda le tira pintura. Se defiende al muerto y se desprotege a los vivos. Y mira que yo soy de los que opina que si se quitara el medallón de Franco la Plaza Mayor no se iba ha caer, tampoco supone una patada a la historia, más patada a la historia es tener a Franco en el pabellón de los reyes cuando Franco nunca ha sido un rey de España, tampoco es una figura ilustre y menos aún es un conquistador. Esa medalla de Franco pinta más en otros sitios. Pero no es de extrañar que luzca el medallón de Franco en la Plaza Mayor cuando este dictador es el alcalde de honor de Salamanca, gracias al PP por cierto.
En Alemania a nadie se le ocurre hacer una defensa de Hitler. En España hay gente en el PP que defiende a Franco, como Mayor Oreja o como el mismo Manuel Fraga, y hay gente en el PP que sostiene tesis nazis, como Cesar Augusto Asencio que sostiene tesis negacionistas y desprende un inaceptable antisemitismo (y por estas cosas, que en España parecen bobadas, en Alemania no se puede hacer política e incluso se tiene que pagar a las víctimas de los insultos lanzados).
En España el 20 de Noviembre los falangistas recuerdan a Franco y a Don José Antonio en una treintena de Iglesias que no son de la falange sino que son del pueblo de Dios. Sin embargo, ese mismo día, la CNT no puede honrar la memoria de Buenaventura Durruti (también muerto ese día) en sus sedes porque fueron usurpadas y ahora están en manos de los sindicatos grandes sindicatos. Eso también es memoria histórica, aunque no sea ley.
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22 Noviembre 2009
Hace unas semanas el Partido Socialista volvía a conceder el carné de su partido a Juan Negrín, el último presidente del gobierno de la II República. Evidentemente, la readmisión es póstuma y si no me confundo fue a recoger el carné su hija. Para mi esa readmisión es algo que no tiene mucho sentido, en primer lugar porque Juan Negrín nunca debió ser expulsado del Partido Socialista de España y en segundo lugar porque no se yo si Juan Negrín militaría en un Partido Socialista como el que tenemos hoy en España, yo creo que se identificaría más con otros partidos a la izquierda del PSOE como el Partido Comunista, Izquierda Unida o vete a saber (esto siempre son especulaciones). De todas maneras, es un gesto del PSOE amable con el profesor Negrín, cuya figura ha sido denostada hasta la crueldad.
Tengo que admitir que tengo una cierta simpatía inocente por la figura de Juan Negrín, no por su papel en la Guerra Civil, sino que es porque Juan Negrín fue el profesor en la Universidad de una de las figuras que más admiro del Siglo XX, el General de los Jesuitas Pedro Arrupe. Cuando Pedro Arrupe dejó la carrera de medicina para meterse a jesuita Juan Negrín dijo “Es una pena, era un gran estudiante…¡será un buen jesuita!”, o eso dicen los familiares de Pedro Arrupe.
En general, todos los políticos de la república fueron denostados hasta lo vergonzoso. Ahí tenemos casos pues que se pueden oír por la tele o por la radio, se habla de La Pasionaria como una asesina, de Carrillo se dice que es responsable único y directo de las matanzas de Paracuellos, de Rafael Alberti se dice que fue un torturador…se oyen muchas cosas que luego son altamente cuestionables; pero yo creo que esta derecha que manipula la historia se ha saciado de manera muy especial con Juan Negrín, cuya figura se está ensombreciendo por completo en España.
De momento no hay un solo gobierno de la democracia española que se haya dignado a reconocer a Juan Negrín, ni tienen el valor ni tampoco parecen tener la intención, que es más importante aún. Nadie reconoce en Negrín la labor como diputado electo en tres legislaturas republicanas, nadie reconoce la línea centrista en la que se alineo Negrín durante la II República y su amistad con Indalecio Prieto, nadie reconoce que Negrín abandonó la enseñanza por su compromiso con la democracia y con la república.
Solo se habla de su cercanía a la URSS, que siento decirlo pero realmente fue el país que más ayudo a España en el combate contra el fascismo, de echo todavía hay voluntarios de la URSS que descansan en el fondo del mar por venir a España para luchar contra el Golpe de Estado y de su política de “¡Resistir es vencer!”. A Negrín se le metió en la pelota que había que resistir al fascismo hasta que llegara lo que sería la II Guerra Mundial para identificar la Guerra Civil con ello, esa política no resulto funcionar muy bien, se creo una gran dependencia del bando republicano con la URSS y se le dio un hegemonismo desorbitado al PCE, eso provocó una hostilidad de las demás fuerzas políticas hacia el PCE y el propio Negrín. También fracturó al PSOE entre los partidarios de la política de “¡Resistir es vencer!” y los partidarios de Indalecio Prieto, que decía que una política de resistencia a todo precio era inviable. La situación fue volviéndose peor según la república iba teniendo más sonoras e importantes derrotas como la caída del frente del Norte y políticos de gran importancia, como Andres Nin, desaparecían o eran asesinados.
Se suele decir que Negrín se equivocó en todo y que la línea correcta era la línea mayoritaria en el PSOE, la línea negociadora, pero la otra parte de la historia no se cuenta y es porque esa otra parte de la historia es la que Negrín supo ver perfectamente e intento responder a ello con una política que resultó no funcionar. Había quien quería un final negociado, pero ni Europa medió ni aunque hubiera mediado Franco habría admitido un final negociado, Franco quería la total derrota de la república o nada. Cuando en 1939 ganaron fuerza las corrientes que pensaban que era posible un final negociado del conflicto, se encontraron que (tal y como pensaba Negrín) Franco no quería ningún tipo de final negociado sin que quería la rendición y la total derrota del enemigo. Franco nunca quiso un final reconciliado, siempre quiso (como todo fundamentalista que se aprecie) vencer al enemigo.
La historia ha sido injusta con el pobre profesor Negrín, que probablemente es una de las personalidades de la Guerra Civil más odiadas. Para los franquistas y para la derecha es un “rojo” radical y para sus compañeros de bando, para los republicanos y para la izquierda, fue un error su cercanía a la URSS y la prorrogación de la Guerra Civil. Criticado por los anarquistas, muy agredidos por el PCE que tanto apoyó a Juan Negrín. También criticado por Largo Caballero, su compañero en el PSOE, que calificaba a Negrín de persona sin escrúpulos, de practicar una política criminal y nefasta que llevó España a la ruina.
Pero ciertamente, como dijo Francisco Ayala (falleció hace poco) habría que haberle dado una oportunidad a Negrín. Juan Negrín llegó demasiado tarde a al jefatura de gobierno, aunque hubiese querido es muy difícil que hubiese logrado cambiar el rumbo que tenía la Guerra Civil, no es correcto echarle la culpa de la derrota tal y como hacía Largo Caballero o tal como han hecho muchos historiadores. Ahora el PSOE lo readmite que esperemos que ayude a ver con menos filtros la figura histórica de Juan Negrín.
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20 Noviembre 2009
Dice Martínez Camino que todo aquel que apoye el aborto queda automáticamente excomulgado. La ofensiva de la Iglesia contra le Ley de Aborto proyectada por el gobierno parece estar perdiendo cualquier tipo de sentido de la coherencia o del sentido. Parece que para matar personas sin que la Iglesia te excomulgue lo que hay que hacer es esperar a que nazcan, cumplan unos años y después tirarlas desde un avión al medio del mar, como hicieron las dictaduras de Argentina o de Chile, y Juan Pablo II les daba de comulgar sin ningún pudor (total, seguro que algo hicieron esos que tiraron).
Pero después de este botón sobre la incoherencia dicha por el jesuita y obispos Martínez Camino, hablemos de lo que dice el catolicismo de verdad y no de lo que dice la jerarquía católica. Yo le suelo decir a mis amigos que ya hay que hacer una triple diferencia, primero una diferencia entre lo que es cristiano y lo que es católico, pero es que ahora también hay que diferenciar lo que es católico de lo que es la jerarquía eclesiástica. Yo no me lo explico, resulta que se hizo el Concilio Vaticano II para modernizar la Iglesia y ponerla en sintonía con los nuevos tiempos, cuarenta años pasados vemos que el efecto es totalmente contrario ¡En algunos aspectos nuestra Iglesia actual es más reaccionaria que en los tiempos del Papa Pio XI!
Lo que dice el catolicismo sobre el aborto es muy sencillo y muy practicable en la sociedad española incluso si se aprueba la nueva Ley de Aborto del PSOE. San Alfonso María de Ligorio, doctor de la Iglesia y el mayor moralista de catolicismo, elevado a los altares por su competencia en bioética, dice sobre el aborto que es ética su práctica en casos límite, uno de ellos el de la malformación del feto y que entre la vida de la madre y la vida del feto tiene prioridad y debe ser protegida antes la vida de la madre. Y la gente dirá “Ya pero está ley va más allá, es una ley que deja el aborto más libre y que lo permite a menores de edad incluso sin permiso del padre”. Cierto, pero también es Santo Tomás de Aquino el que dice que la Ley Humana no puede prohibir todo lo que Prohíbe la Ley Natural; es decir, los cristianos no podemos ocupar el ámbito público para hacer que se cumplan con leyes temporales nuestras creencias metafísicas.
Se puede estar a favor o en contra de esta ley, pero no se puede decir que para un católico solo hay la opción de estar totalmente en contra, eso es una falsedad y una falta de respeto a nuestra propia tradición. Yo sinceramente creo que Martínez Camino puede empezar excomulgando a San Alfonso María de Ligorio y a Santo Tomás de Aquino, luego ya que empiece con los políticos socialistas o los del PNV. Por desgracia, tenemos que marcar los católicos la diferencia entre nuestra tradición y la ideología ficticia que se está montando la Iglesia Católica, una ideología basada en una filosofía del trabajo que no tiene ni pies ni cabezas, una concepción de la familia como institución sagrada y en la que la vida es una bandera ideológica (o mas bien una bayoneta) con la que atacar a gente que esta en situaciones muy complejas que requieren una visión más amplia que la de “si haces esto eres buen cristiano, si no lo haces te doy un baculazo”.
Justicia
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19 Noviembre 2009
Quiero empezar este post diciendo que a pesar de lo que se pueda leer en los medios de comunicación más reaccionarios, Fernández Barrajón ha sido un excelente presidente de la CONFER. Lo ha sido, primero porque sus posturas eran coherentes con el sentir mayoritario de las ordenes religiosas, en ningún momento caminó solo, segundo porque fue un islote de tolerancia y de dialogo en una Iglesia española profundamente reaccionaria y ultraconservadora. Una Iglesia en la que conceptos como “profeta del Siglo XXI” o “ponerse en las fronteras” son nombres del progresismo para atacar la identidad católica, que al final ni es identidad católica ni es nada…es una especie de ideología ultra que nada tiene que ver ni con la tradición católica ni con el Evangelio de Jesús.
La elección el jesuita Elías Royon, que es buenísima persona, parece que la CONFER dejará tanta aventura profética para poner un los pies en la tierra y andar con más clama, buscando el dialogo sin chocar con los obispos. Respeto mucho a Elías Royon, pero siento en el corazón que su cometido es imposible. Hay quien piensa que el problema de la Iglesia es que hay sectores progresistas que van demasiado deprisa y fácilmente dan paso al escándalo, pero el verdadero problema es que la jerarquía que hay ahora es netamente reaccionaria y cualquier progreso, sea moderado o sea mas radical, lo ve mal y lo machaca; ahí tenemos el ejemplo de la FERE, de Pedro Arrupe, de Monseñor Romero o de José Antonio Pagola, son tres ejemplos de personas o instituciones que no tuvieron nada de radical y cuya intención jamás fue rebelarse contra Roma y que fueron machacados por la jerarquía.
Con Elías Royon, sin Elías Royon e incluso con alguien que fuera conservador, las ordenes religiosas seguirían hablando de la profecía y de las fronteras, es una necesidad del Siglo XXI. La Iglesia tiene un pequeño ejército de torquemadas pequeños que no aceptan nada que no salga de lo suyo. En algunas páginas sobre temas socio-religiosos uno se encuentra artículos que ponen esto como una derrota de Fernández Barrajón (en realidad, no lo es, el ya cumplió su cometido) y pintan a Elías Royon como una esperanza para que los religiosos dejen la línea progresista que siguen desde hace tiempo.
Los ultra-conservadores, en el fondo, necesitan enemigos para su discurso. Es cuestión de tiempo que se ceben con algún religioso, ya sea Masía o ya sea otro religioso que simplemente diga, ante la ola de autoritarismo romano, “esta boca es mía”. Entonces al gente mirará mal al religioso en cuestión y también a su superior, porque está muy mal (para ellos) que los superiores no se conviertan en auténticos dictadores.
Le deseo muy buena suerte a Elías Royo y me comportaré como si pensara que las cosas le pueden ir muy bien, pero en el fondo de mi ser se y pienso que no van a ir bien. Corren malos tiempos para el pensamiento en general y para el teológico en particular, la actividad religiosa en la Iglesia se convierte en algo mucho más fácil cuando la jerarquía no está metida, se trabaja mejor con la Iglesia de base, la jerarquía que en tantas cosas se mete y en tantas cosas anda…bien podría tomarse cuarenta años de vacaciones y dejarnos la tarea a las bases eclesiales, a lo mejor así definiríamos la Iglesia de una vez por todas los católicos y no los intereses políticos, económicos y culturales de la Iglesia de Roma.
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17 Noviembre 2009
Ayer hicieron veinte años del asesinato de los jesuitas de la UCA en El Salvador. Personalmente siento muy cerca esa tragedia, comparto mucho espiritualmente con la Compañía de Jesús en general y con la teología de la liberación en particular. Conozco mucho a varios salvadoreños que son auténticos santos contemporáneos, amigos míos personales como Frankie Flores o Walter Arnoldo, son como apóstoles de Jesucristo que escriben con el sudor de su frente el evangelio del mañana, un evangelio que anuncia un socialismo nuevo, un cristianismo aquí en la tierra. Hay otros testimonios que giran en el área gravitatoria de la Iglesia de los pobres en El Salvador y su lucha por los Derechos Humanos, ese es el caso del sacerdote Roy Bourgeois. Son historias fantásticas, parece mentira que exista gente tan buena. Y desde allí, ellos me interpelan, me sirven de inspiración e intento tenerles muy presentes, pese a la distancia (que hay entre Europa y El Salvador), porque estamos unidos en una misma Fe y en una misma lucha.
Los mártires de El Salvador, Ignacio Ellacuría, la comunidad de los jesuitas de El Salvador, una cocinera y su hija que fueron asesinadas con los jesuitas de la UCA, son mártires que nos llaman a que giremos la cabeza y miremos América Latina, lo que allí pasa y el estado en el que viven esos pueblos. Hay que girar la cabeza en dirección a América Latina para otras cosas que no sean oír las barrabasadas de Chávez, hay que girarla también para ver como nuestro sistema económico machaca esos países, cuando nos hablan de cómo las empresas explotan en América Latina…se gira la cabeza para no mirar al Sur, solo se mira al Sur para decir que Chávez es malo. Es hora de humanizar el tema de las diferencias económicas entre el Norte y el Sur y saber ir más allá de un análisis superficial que justifica la pobreza mundial y el impedimento del desarrollo de los pueblos del Tercer Mundo en que Chávez “puede que”, “a lo mejor intenta”, “puede terminar siendo” un dictador.
Con Chávez o sin Chávez, con Lula o sin Lula, con Uribe o sin Uribe; hay una realidad que puso muy de relieve Ignacio Ellacuría…hay que reversar la historia. La historia no puede seguir en la dirección que va, no puede ser que la historia vaya siempre en contra de los pobres, hay que reversar la historia a favor de los pobres. No me gusta cuando se habla del desarrollo de los países del Tercer Mundo como si su aspiración fuésemos nosotros, es como si ellos fueran unos malditos y nosotros fuéramos el hermano mayor ha imitar. Hemos convertido nuestra democracia burguesa en un becerro al que adorar y no aceptamos modelos culturales diferentes. Yo miro los países que más imitan occidente en América Latina, como Chile, y veo un Estado que reprime a los pueblos originarios, a los Mapuches, con leyes de los tiempos de la dictadura de Pinochet, veo una opresión contra un pueblo que tiene derecho a una determinación. Eso es lo que veo. No entiendo porque es más aceptable una democracia que reprime a los pueblos originarios y que da todo el poder a una cierta oligarquía y unos partidos vendidos, dependientes de la ayuda de entes privadas y de los medios de comunicación, no se porque eso es una democracia tan sumamente defendible. Creo que es mejor el modelo que propone el presidente de Bolivia, Evo Morales, de dar la democracia al pueblo, dar la democracia a los sectores populares del país con comités de barrios, con representantes populares y con una participación importante de los movimientos sociales en el caminar del país.
Ignacio Ellacuría fue un profeta en ese sentido. Supo dar autoestima a los países del Tercer Mundo. Ellos tienen que dar la vuelta a la historia, no tienen que imitar al Primer Mundo sino que tienen que poner sobre el tapete las muchas cosas positivas del Sur y tienen que desarrollar la democracia que exijan los pueblos latinoamericanos (o africanos…de donde sea) y no los que exijan los EE.UU. o Europa. Creo que el mejor homenaje a Ignacio Ellacuría es mantener vivo ese deseo de reversar la historia.
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16 Noviembre 2009
En el anterior post hablábamos de Leonardo Boff y de Hans Küng, es cierto que hay grandes diferencias entre el teólogo brasileño y el suizo, pero ambos representan lo mismo dentro de la Iglesia, ambos representan la oposición a la dirección tomada a partir del pontificado de Juan Pablo II. Leonardo Boff representa la defensa del Concilio Vaticano II y del dialogo, mientras que Benedicto XVI representa a defensa de la tradición.
Benedicto XVI no dialoga, no se abre al mundo, simplemente lanza críticas y condenas a la modernidad, se enfrenta constantemente con los no católicos y dice de los católicos que no siguen sus dictados que en realidad no son católicos. Para Benedicto XVI la única Iglesia verdadera es la Iglesia Católica, esto dicho en tiempos de la globalización y el encuentro intercultural, es inviable e inaceptable. Por desgracia, esta es la postura dogmática de Benedicto XVI y de la Iglesias jerárquica; no se intenta aprender del mundo (como quería plantear Juan XXIII en el Concilio Vaticano II) sino que se trata de enseñar al mundo, cuando no imponer sus tesis.
Estas enseñanzas ultra-conservadoras de la jerarquía eclesiástica tampoco llega a las masas, pero eso parece no importar. Hay una idea más o menos extendida, y yo creo que es una idea que le debe mucho a Hans Urs Von Balthasar, de que en la Iglesia tienen que ser pocos pero puros e intachables. La idea de una Iglesia pequeña, pero más pura y fiel es algo muy extendido dentro de la Iglesia. Tal cosa es imposible. Ni la Iglesia va a ser pequeña, porque es todavía una gran fuerza religiosa, también política y cultural, ni tampoco van ha ser sus fieles intachables, en primer lugar porque la gente no debe simplemente obedecer ordenes sino que también tiene que cuestionar las autoridades que quedan por encima de él, en segundo lugar porque el ser humano comete errores y de ellos es consciente el cristianismo.
Hay un teólogo salmantino que decía que la Iglesia empezó siendo doce y volverán a ser doce para volver a expandirse. Se tiende ha creer que volveremos a ser doce cristianos, doce elegidos entre la masa confusa. Esa idea es totalmente surrealista, por desgracia está extendida. De momento somos menos que antes y no somos en absoluto fieles, por ahí salen casos de católicos corruptos en sus negocios o en la política, también casos de curas pedófilos. El cristianismo nunca va ha ser cosa de doce, a lo mejor lo acaba siendo el catolicismo (cosa que no creo), pero el cristianismo es algo abierto que se hace presente en todas las culturas.
Para Joseph Ratzinger (Benedicto XVI) la Iglesia es el encuentro de la cultura judía, griega y romana, ahí se termina todo, ya no acepta más culturas. No se acepta la Ilustración, no se acepta la tradición democráticas de los países modernos, no se acepta el socialismo…por eso la Iglesia tiene tantos problemas con la Unión Europea, por eso la Iglesia tiene problemas con los procesos democráticos que vive América Latina, por eso Obama tiene que hacer sus reformas con una oposición incomprensible de la Iglesia; la Iglesia es una institución anclada siglos atrás, una institución que no quiere que se investiguen las ciencias, no quiere que el ser humano s desarrolle como tal, quiere dejarnos estancados en un idealismo vano, en la creencia de que las cosas dan igual porque después de morir todos seremos felices y sabremos la verdad; deshumanizan a la humanidad.
La Iglesia es una institución centralista, machista y totalitaria, no puede encajar en la democracia mientras así sea. Con la Iglesia y la democracia no hay un problema superficial de comprensión, hay un problema muy gordo en la raíz política del asunto mismo. Ya Leonardo Boff decía en su libro “Iglesia: Carisma y Poder” que si la Iglesia no hacía ciertas reformas internas que la democratizaran y la hicieran respetar los Derechos Humanos de puertas para dentro, la Iglesia no conseguiría tener credibilidad en estos temas. Eso es precisamente lo que pasa. La Iglesia no es capaz de aceptar una sociedad democrática ni tampoco acepta la forma de gobierno de las democracias, no acepta (y eso lo vemos en España) que democráticamente se discutan asuntos como el matrimonio entre homosexuales o el aborto. Se creen poseedores y pastores de una verdad única, que nadie más que ellos poseen, no quieren enseñar su mensaje sino que quieren imponerlo. La Iglesia es muy señora suya de expresar sus opiniones en el mundo laico, pero tiene que respetar el resto de corrientes culturales; la Iglesia Católica es una entre tantas…no tiene el monopolio de nada, ni siquiera de Jesús de Nazaret.
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15 Noviembre 2009
Hace poco vino a España el teólogo Leonardo Boff, impartió una conferencia en el Colegio Calasancio, fue homenajeado en la Universidad Carlos III y también aprovechó para visitar la Iglesia de Entrevías. Leonardo Boff es, junto con Hans Küng, uno de los teólogos actuales que mantienen una crítica más encendida hacia la jerarquía eclesiástica. Creo que merece la pena observar las diferencias y las similitudes entre estos dos maravillosos teólogos de la Iglesia.
Ambos teólogos fueron amigos de Joseph Ratzinger. Hans Küng fue su colega en la Universidad de Tubinga y Hans Küng, como Joseph Ratzinger, fue invitado al Concilio Vaticano II por el Papa Juan XXIII. Leonardo Boff también fue amigo de Joseph Ratzinger, alumno, el mismo Ratzinger patrocinó su tesis doctoral sobre el ecumenismo y lo presentó en su día ante el Papa como un prometedor teólogos.
Ser amigos de Joseph Ratzinger no les libró de la censura vaticana y aunque ambas censuras sean injustificadas, hay claras diferencias. Hans Küng vio como le quitaban su licencia para enseñar teología católica, todo ello debido a que era crítico con el autoritarismo de Juan Pablo II y por cuestionar la infalibilidad del Papa. Hans Küng se sintió muy molesto por la retirada de su licencia y no quiso saber nada más de la polémica con el Vaticano, la Congregación para la Doctrina de la Fe le citó para confrontarse con él pero Hans Küng se negó ha asistir. Fue un crítico de Juan Pablo II y del Cardenal Ratzinger. Cuando Ratzinger fue convertido en Papa Benedicto XVI, hubo una reunión entre estos dos viejos amigos y compañeros, en esa reunión ambos reconocieron la labor de uno y de otro, aunque en ningún momento hablaron de viejas discusiones dogmáticas. Pero desde que Benedicto XVI empezó ha poner en marcha un desmontaje del Concilio Vaticano II y una restauración que empieza por el regreso de los preconciliares y reformas reaccionarias en contra del Concilio, en ese momento Hans Küng comienza ha tomar distancia y vuelve a ser un duro crítico. Lo último que leí de Hans Küng fue una muy acertada crítica al Papa Benedicto XVI y a la hipocresía que supone la readmisión de los sacerdotes conservadores de la Iglesia Anglicana, creo que el artículo fue publicado en El País.
Leonardo Boff, aunque también fue castigado por Roma, tiene una trayectoria muy diferente. En primer lugar, Leonardo Boff no era simplemente un teólogo progresista o ecuménico, Leonardo Boff era un teólogo de la liberación. Recordemos que la Teología de la Liberación fue una teología con la que el Vaticano intentó acabar desde todos los medios, algunos muy ilícitos. En 1984 Leonardo Boff publicó un libro llamado “Iglesia: Carisma y Poder”, el libro fue revisado por la Congregación para la Doctrina de la Fe que vio cosas en el libro que les parecían dañinas para la Fe, Leonardo Boff fue llamado a Roma para defender su obra. A diferencia que Hans Küng, Leonardo Boff siguió todos los procedimientos que Roma pidió, fue humilde y obediente con Roma. De poco le sirvió, volvió de Roma con un año de silencio, a parte de ser depuesto de la enseñanza y de la dirección editorial de revistas católicas. El castigo tuvo que ser levantado por Roma dadas las exigencias de la Iglesia de Brasil (país de Leonardo Boff) y Boff pudo volver a sus antiguas ocupaciones en 1986. Cuando Leonard Boff comenzó actividades ecologistas, concretamente cuando iba a participar en la Eco-92 de Río de Janeiro, el Vaticano pretendía volver a imponerle un castigo similar y eso llevó a Leonardo Boff ha abandonar la orden franciscana y el ministerio sacerdotal. Es decir, Boff cambió de trinchera para seguir en la misma lucha (como le gusta decir a él mismo.).
Hans Küng es un gran teólogo, uno de los grandes teólogos de la Iglesia Católica, un teólogo que habla para todo el público, Leonardo Boff es un teólogo más divulgativo que dialoga en sus libros directamente con el individuo que lo lee. Kung dialoga con la sociedad, dialoga con la modernidad, es experto en tolerancia y en la ética mundial. Un gran hombre que se sintió muy molesto porque le quitaron la cátedra y el título de teólogo católico; Leonardo Boff simplemente fue un teólogo del pueblo que se tuvo que ir para seguir en el mismo lugar.
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